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Cristo Raul EL VENCEDOR EDICIONES Historia Divina de Jesucristo. La Batalla Final
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EL VENCEDOR EDICIONES

La Batalla Final

 

HISTORIA DE LA CIUDAD DE CEUTA

29 N. CONSTITUCIÓN FENIX

20-10. LA HIPOCRESIA TIENEN NOMBRE

19.10. Esparza dice que al acuerdo UPN y PP le "ha dolido" al PSN: "Este acuerdo hará que el PSN pierda las elecciones"

18.10 EL CUENTO DE ANUBIS

Esta es la Voluntad Presente de Dios:
"Unifíquense todas las iglesias en una sola y única"

 

LA HISTORIA DIVINA DE JESUCRISTO

HE AQUI EL CONOCIMIENTO DE LAS COSAS CELESTIALES DE LAS QUE DIJO EL HIJO DE DIOS "SI HABLÁNDOOS DE LAS COSAS TERRENAS NO ENTENDÉIS CÓMO COMPRENDERIÁIS SI OS HABLASE DE ..... "

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CRYS

GÉNESIS

LA CREACIÓN DEL UNIVERSO

 

PRIMERA PARTE

LA CREACION DE LA LUZ DEL GÉNESIS

1.  Creación de la Luz

2. Creación de la Tierra

3. Creación de la Biosfera

4. Fusión de la Corteza de la Tierra

5. Creación de la Atmósfera Primigenia

 

SEGUNDA PARTE

LA CREACIÓN DEL FIRMAMENTO DE LOS CIELOS

1.  Recapitulación Geohistórica

2. Primera Ley del Comportamiento del Universo

3. Creación del Firmamento de los Cielos

 

TERCERA PARTE

CREACION DE LA ESCALERA DE LOS ELEMENTOS NATURALES

1.  Sobre las Tinieblas que cubrían la Haz del Abismo

2. Creación de los Elementos Naturales: Fuego, Hielo, Aire y Agua.

3. Segunda Ley del Comportamiento del Universo

 

CUARTA PARTE

LA CREACIÓN DE LA BIOSFERA

1.  Creación de Continentes, Islas y Archipiélagos, Océanos y Mares

 

QUINTA PARTE

LA CREACIÓN DE LA ECOSFERA

1.  Sublimación del Manto de Hielo

2. Creación del Plano de Interrelación Biosférico

3. Creación del Sustrato Ecosférico Autónomo

4. Teoría de los Anillos Geofìsicos

5. Teoría del Sistema Vulcanológico de Flotación

 

SEXTA PARTE

LA CREACIÓN DEL SISTEMA SOLAR

1.  Sistemología Finiística Aplicada ( Estructura Dinámica del Sistema Solar ) Applied Finistic Systemology

SÉPTIMA PARTE

LA CREACIÓN DE LOS CIELOS

1.  Principio Cosmológico General

2. Espacio Cosmológico General

3. Ingeniería Astrofísica de Creación

PRÓLOGO

UNA INTRODUCCIÓN A LA COSMOLOGÍA DEL SIGLO XXI

 

He aquí el secreto mejor guardado del mundo. Durante los 3.500 años que han pasado desde Moisés a Cristo Raúl a ningún ser humano se le permitió abrir el Sello con el que YAVÉ Dios dispuso que la Historia de la Creación de los Cielos y de la Tierra permaneciese fuera del alcance de la inteligencia de los milenios; hasta el Día en su Presciencia fijado, se entiende.

Abierto este Sello, expuesto el Jeroglífico escrito por Moisés a la lectura de todas las naciones, la Sabiduría de YAVÉ Dios, su Forjador, queda magnificada hasta el infinito, tanto más cuanto que los sabios y genios de todos los siglos intentaron abrir este Sello, leer su Contenido, y no pudieron.

Con mucha razón cuando Dios me abrió esta Puerta y me mostró la Luz del Génesis mi alegría fue indescriptible. Me reí por muchas razones. Y en verdad que había razones para dejarse llevar por la felicidad. “El Jeroglífico de Moisés” ha estado delante de los ojos de todo el mundo durante tres milenios y medio y todos los hombres se encontraron con una Puerta cerrada no importa sus estudios, su posición, ni su genio. ¡Dios no le permitió a nadie acceder a la Memoria de la Creación de nuestro Universo!

Tenía razón para maravillarme delante de la Omnisciencia de mi Dios, que ve el Futuro de su Acción y la lleva a cabo no importa el tiempo que haya de pasar ni las fuerzas que se le opongan a su Designio. Es más, mi Dios es como el Guerrero que se sienta a esperar que le pongan la batalla imposible y cuando ya todo el mundo da por perdida la guerra El se alza y avanza, aplasta, derrota, conquista y triunfa, sin ni siquiera sufrir rasguño ni herida. ¡De alegría no me cabía el alma en el cuerpo! Yo tenía entonces 21 años. En muchos aspectos yo era sólo eso, un guerrero sediento de conocimiento, cuya fuerza radicaba en una Fe indomable y sin límites en el Poder de su Dios para hacer lo imposible: darle a una tragedia un final feliz.

Es el Hecho, mucho antes que CRYS y nadie de esta generación naciese Dios ya predeterminó la Apertura de este Sello, que guardaba el aceso a la Puerta del Génesis, par el tiempo determinado por su Omnisciencia en orden a la Salvación de la Plenitud de las Naciones, y selló el Génesis como parte de la Herencia de Cristo a su Descendencia, según se lee en el Testamento que escribiera con Su Sangre y el Espíritu Santo sellara con la suya propia. Pues si donde hay Testamento es necesario que se dé la Muerte del Testador, no menos necesario es que el Testamento mire a la Descendencia del que Muere. ¿Y qué más Divino podía testar Cristo a su Descendencia que el Espíritu de Yavé : espíritu de sabiduria e inteligencia, espíritu de entendimiento y fortaleza, espíritu de consejo y temor de Dios? Ya lo dijo el Espíritu Santo en Pablo : “la Creación entera está expectante, con el corazón en un puño, a la espera de la llegada del día de la goria de la libertad de los hijos de Dios”. O sea, que si los hijos de Dios no eran libres, estaban sujetos a la ley, y en consecuencia debían morir, pues así lo determinó Dios, diciendo : “Dioses sois, pero moriréis como cualquiera de los príncipes”, como se ve en la Cruz del Primogénito de los hijos de Dios en la Tierra, el Unigénito de Dios en persona sujeto a la misma ley de la esclavitud a la sujetó Dios a su Creacion a fin de proceder a la Victoria sobre el Diablo, la Muerte y el Infierno.

Así pues, estando el Espíritu Santo sujeto a la Ley pero viendo la Libertad venir, se explayó en su visión, anunciando desde la distancia de los Siglos la Libertad de los hijos de Dios de la Descendencia de Cristo, herederos de Aquel en quien residió la Plenitud del espíritu de Yavé. Predispuesto el nacimiento de esta Descendencia desde el alba de los Milenios, sobre la sangre de Isaac escrita la Decisión de Dios de Salvar a la Plenitud de las Naciones, era solo natural que Aquel de quien sería la Descendencia firmase con su Sangre el Testamento por el que sus Herederos tendrían en la Omnisciencia de Dios su Casa.

Como vemos en la Historia del Cristianismo, es especial, y del Mundo, en general, siendo Omisciente, Cristo se dejó tratar como ignorante, y residiendo en El la plenitud de la gloria de la Inteligencia de Dios, bajó la cabeza, por amor a la Ley, ante quien en su ignorancia y por esa ignorancia se hacía reo de crimen contra los hijos de Dios, comenzando por el Primogénito, Jesucristo. Y siendo la Cabeza de la Iglesia era sólo natural que su Esposa, la Iglesia Católica, siendo su Cuerpo, quedase sujeto a la misma Ley de Ignorancia a que quedó el Mundo sujeto desde el Día de la Caída de Adán. Y de aquí que viendo el efecto de esta ignorancia nos anunciase a todos la Corrupción que habría de extender su velo sobre todos sus siervos, con objeto de que una vez entrados en nuestra herencia el escándalo no diese paso a juicio sino a conocimiento. Antes de firmar con su Sangre su Testamento ya dejó escrito en la carne del Espíritu Santo, con sus Parábolas, la Visión de la Corrupción de las iglesias en el transcurso de los siglos, al tanto de la cual dijera Pedro : “Vuestra fe, que se corrompe”, por la Ley de la Ignorancia a que estaba y ha estado sujeto todo el mundo. Y antes de inclinar sus rodillas ante Dios, el Rey le dijera a ese mismo Pedro, “cuando seas viejo otro te llevará adonde no quieres”, de esta manera descubriéndole a su Esposa, en el Tálamo Nupcial, el Nacimiento de su Descendencia.

Esta sabiduría “perfecta” en boca de los hijos de Dios, de la Descendencia de Abraham, no pudiendo ser contenida en su fuerza, se derramó en Pablo cuando escribiera : “Pero la creación entera espera expectante el nacimiento de la gloria de la libertad de los hijos de Dios”, es decir: el Fin de la Ley de la Ignorancia y el Principio de la Ley de la Omnisciencia Divina en el espíritu de los hijos de Dios de la Descendencia de Cristo. Para la gloria de la cual selló Dios la Puerta de la Luz del Génesis a fin de que siendo leída las Naciones se enfrentasen a la Ley de la Ignorancia en la que fueron encerradas.

Estas cosas comprendidas, ¡de alegría mis piernas volaban sobre el suelo! ¡Abajo la Ignorancia! ¡Adiós a la manipulación de la inteligencia humana! ¡Bienvenida la gloria de la Libertad de la Inteligencia de Dios! ¡No más lavadoras de cerebros! ¡No más ideologías justificadoras de la necesidad del sacrificio del Débil en aras de la existencia del Fuerte! ¡Dios se alza sobre sus piernas Todopoderosas, por fin, y a la Voz de su Pensamiento su creación entera se pone en movimiento!

En efecto, el Secreto mejor guardado del mundo era tan sencillo que incluso un chiquillo podía comprender su Misterio. Ved lo que guardaba el Sello del Génesis: Fusión de la Corteza Primaria y Sublimación de la Atmósfera Primigenia, resultando de esta Sublimación masiva el Manto de Hielos que, envolviendo al Globo terráqueo de Polo Norte a Polo Sur, Dios llamó a existencia abriendo su boca y diciendo: “Haya luz”.

Y así es, así la Luz se hizo.

Intentar transmitir la alegría de aquel momento en que un humano vio por primera vez la Luz es algo que me cuesta trabajo. Sólo viviéndola como propia podréis entenderla. Si aquel humano hubiese tenido un nombre sonado entre los genios de las ciencias o la teología, bueno, ¡qué más natural! Pero Dios tomó para sí un muchacho, indómito y salvaje, sin más conocimiento de las ciencias que el que se administraba en los institutos de su época; ni siquiera un universitario. ¡Cómo podría en el futuro decir ése muchacho “por mi genio abrí el Sello que se mantuvo todopoderoso delante de los mejores cerebros del siglo XX”! Y consciente de esta Omnisciencia de mi Dios mi alma se reía a grandes carcajadas. ¡Mi Creador es sencillamente un Dios Maravilloso!

Corrí a casa, cogí papel y lápiz y me puse a dibujar lo que había visto. En efecto, siendo la Luz el Manto de Hielos y habiendo creado “las estrellas para separar la Luz de las Tinieblas” se ve que Dios creó la Tierra al otro lado de los Cielos.

Si ya al ver la Luz me maravillé, al ver esta Conclusión mi pensamiento alzó sus brazos, y saludé a mi Creador con la alegría del Guerrero al que le ha sido dado ver su Victoria aun cuando no ha puesto su pie en el campo de batalla, ¡y lo demás qué importa! ¿Se ha de asustar de las fuerzas que ha de superar el que ha sido llamado a la Invencibilidad?

Pero como ya he dicho, yo tenía 21 años, y mi conocimiento del Universo era elemental. De aquí que sin poder equivocarme en el Cuadro General las líneas internas estuviesen abiertas a una definición constante, manteniéndose siempre el Marco del Génesis tal cual.

Según los años fueron pasando y fui comiendo los libros que Dios me puso sobre la mesa, mi definición de la Configuración de los Cielos, su lugar dentro de la Región Local y la Relación de este Universum con el Cosmos, asi como la del Cosmos con el Infinito y la Eternidad, las he ido desplegando en diferentes Secciones de mi Astromu.

La “Intro CSXXI” se mantiene firme en su Fidelidad a la primera Configuración, y de aquí que sea necesaria una pequeña redefinición de conceptos tomando como base el crecimiento de la Data que se ha ido almacenando en mi memoria durante estos decenios.

Por ejemplo, hablando del Sustrato Ecosférico Autónomo.

En un primer momento adopté una Formación Pentacontinental de Partida en respuesta a la Necesidad de la Constancia del Ángulo de Rotación de la Tierra. Al presente, sin necesidad de borrar esta primera Configuración, se aplica la debida transformación en cuanto la Retirada de los Bloques de Hielo conllevaba un Calentamiento progresivo de la Biosfera, con el consiguiente resultado de la Expansión del radio de la Litosfera, fuerza geofísica en el origen del Movimiento de las Placas Tectónicas, cuyas Huellas observamos sobre la Superficie del Globo y diera pie a una Teoría Geológica en la que la relación entre el Ángulo de Rotación del Globo y el Movimiento de masas continentales se conecta, dejándose en el aire los efectos no controlados de una relación al azar entre la energía solar y el proceso de descongelación de los Bloques de Hielo, hoy Casquetes Polares, relación al azar que si en el siglo XX, cuando esta teoría se hizo, era ajena a la relación de los Hielos con la Biosfera, hoy, delante de esta relación en sus efectos globales, se hace imposible mantener una teoría que, sin embargo, sigue siendo asumida por las universidades y se integra en la formación intelectual de la juventud con la bendición de una Academia que, al defender lo indefendible, se comporta como una secta y hace de su ideología, sin pretenderlo pero actuando como tal, una lavadora de cerebros.

El Modelo que la Intro CSXXI conserva es la formación Pentacontinental Embrionaria sobre un hemisferio, que dio lugar a un Radio geofísico de Partida: abriéndose en el Tiempo a medida que la Retirada de los Bloques de Hielos fue superando los Trópicos, poniendo en escena el Movimiento de Placas en el origen de la Configuración Geográfica actual, a la que se ha llegado siguiendo el Calentamiento de la Litosfera a través de las Eras geológicas.

En el apartado de la Sistemología Finística de Aplicación asumí desde un primer momento que el Sistema Solar se comporta como un sistema estelar binario donde la masa planetaria total hace de estrella secundaria y sujeta el movimiento del Sistema a las correspondientes fuerzas de interrelación entre dos astros girando sobre un centro gravitatorio común, siendo durante el Alineamiento Planetario cuando las Fuerzas del astro secundario operan. Y asumí este Modelo Primario tomando los Cielos como un Doble Escudo Electrodinámico que le abre al Sistema Solar una Ruta de vuelo dentro de un Círculo Policonstelacional, transformándose el Alineamiento Planetario en Mecanismo de Control Remotoque hace girar la Nave acorde a la acumulación de masa planetaria en uno u otro hemisferio del Campo Solar. Mas con el tiempo he observado que el Sol se mueve dentro de un Cúmulo Estelar, y que el Movimiento Solar debe referirse al Movimiento de este Cúmulo, cuya existencia viene determinada por la constancia de las distancias entre las estrellas del Cúmulo Solar a lo largo de los Milenios pasados; bastan unos sencillos cálculos para ver que así es, punto éste que a su tiempo Dios pondrá en la mesa de la mano de quien en su Omnisciencia El haya dispuesto firmar la Ecuación de la Sistemología Finística Aplicada.

La Transformación del Primer Modelo de la SFA con el que trabajé se refiere a la necesidad de integrar toda la masa planetaria en el cuerpo abstracto de la estrella secundaria cuya existencia objetiva representan. Y pues que un sistema estelar compuesto se mueve en relación al centro gravitatorio común, que es el que se desplaza y desde el que se debe calcular la dirección general del sistema, la integración del sistema binario solar en un Macrocampo Cumular propone un movimiento general determinado no por la dirección del Sol sino por el Vector resultante de la suma de masas electrodinámicas que componen el Cúmulo Estelar Solar. Y, en fin, en este caso, la Ecuación de la SFA, ya pondrá sobre la mesa los números.

Respecto a la incongruencia que representa el que la “CSXX” mantenga a capa y espada que las galaxias actúan a distancias infinitas y sin embargo esta ley no reine a distancias de tres y cuatro años luz de distancia, la que media entre el Sol y sus vecinos, es la consecuencia natural de la entelequia suicida que impuso su esquizofrenia al Siglo XX y, siguiendo la ley más básica de la Etología teleonómica, dirigió el curso de las naciones hacia el abismo de las Grandes Guerras.

Hablando del Centro del Universo – entendiendo siempre que yo llamo Universo a nuestra Via Láctea y entiendo por Universum la Región Local – en un principio, como he dicho antes, me decanté por un Modelo de Doble Escudo Gravitacional sujeto a un juego de Fuerzas Electrodinámicas actuando como Campos Cristalinos Macrofísicos, de donde el Centro del Universo se ve como una Plancha de Intersección compuesta por el juego de los Campos Electromagnéticos, y de aquí que veamos los Cielos dividido en dos partes, lo que nuestros antiguos llamaban cariñosamente “El Camino de Santiago” y nosotros “la Via Láctea”. Ahora bien, es evidente que la Creación de un Edificio Astrofísico se basa en un Modelo Autónomo donde Masa y Energía se mantienen constantes. Constancia de Masa Estelógica General determinada por la Igualdad entre los Mapas Constelacionales trazados por las diferentes civilizaciones durante los últimos Milenios. De manera que la Igualdad suscrita en el Tiempo levanta en el Espacio la Necesidad de un Centro Universal desde el que la Masa Estelógica se alimenta y gracias al cual mantiene el Sistema Lácteo sus constantes astrofísicas. El Corazón del Universo, en consecuencia, es una Fuente de Energía Gravitatoria que actúa como un Océano desde el que ríos de energía – operando cual Sistema de Riego - se dispersan por toda la Geografía Celeste manteniendo sus Constantes astrofísicas en el Tiempo.

La identificación del Centro del Universo como un agujero negro es una entelequia patológica derivada de la teoría para la extinción de la especie humana que en su naturaleza íntima fue la Cosmología del Siglo XX; la prueba más firme es que la fotografía astronómica en esa dirección muestra una alta intensidad de brillo estelógico. Ahora bien, si donde se halla la Fuente Gravitatoria del edifico Astrofísico Lácteo hubiese un agujero negro ¿cómo es que toda la materia no está cayendo hacia su horizonte? Inexplicabilidad que, por supuesto, puede explicarse invocando una singularidad cosmológica atípica, irregular, y bla bla bla... comida para carne destinada al matadero.

En el terreno de la Ciencia-Ficción Cosmológica la identificación de los cuerpos del Universum con galaxias irregulares es otra de ésas pastillas para la lavadora de cerebros que es la “CSXX”, y cuyo problema más grave es que habiendo pasado todos los astrónomos por la lavadora les es imposible a los hijos de la CSXX ver con los ojos de la cara la naturaleza esquizoide de la teoría que mantienen con toda la fuerza de una secta. En este aspecto la CSXX se parece mucho a aquélla Psicodelia freudiana que implicaba la locura para curar al loco. ¡Loco y con Poder!, he ahí un peligro : Precisamente el que la Ciencia del Siglo XX le supuso a una Tierra que asistió indefensa al ataque nuclear contra su Biosfera de cientos de megatones ... justamente por los hijos de la CSXX. Y tan ciegos están que habiéndoles puesto el Hubble y sus gemelos la negación rotunda y total de los famosos principios cosmológicos perfectos sobre los que la CSXX defendió su Ideología Anticreacionista, los hijos de tal madre se mantienen en sus trece. Idem hablando de la naturaleza de los Planetas. A pesar de las pruebas, y contra las Demostraciones físicas, los herederos de la CSXX siguen manteniendo que más allá de Marte los planetas son bolas de gases. Si esto no es de locos , ¿la locura qué es?

La Alegría del Conocimiento de la Verdad, por tanto, se enfrenta a la demencia de una Academia que aun conociendo que está edificada sobre la mayor de las mentiras defiende su status en razón del disfrute del Poder que le concede un sistema cosmológico cuyos efectos están dentro de la esfera que se le aplicará al Delito contra la Humanidad cuando la Verdad devenga la Fuente de la Paz Mundial.

Esta Introducción a la CSXXI dista mucho de proceder a una definición final de cada parte que compone su Cuadro, pero el Marco es inalterable y será dentro de sus horizontes que la CSXXI desterrará la CSXX de las Universidades y los Institutos, en lo que que concierne a las Ciencias de la Naturaleza.

Y, cerrando la cuestión del Cómo, esta Introducción es una Puerta a la Ciencia de la Creación, que se mantiene abierta para todo el que quiera ver entre y salga con toda la libertad de un hijo de Dios y pueda proceda a cultivar este Campo de acuerdo a la Inteligencia que le dé mi Dios.

Abriendo ahora la Cuestión del Porqué, es decir, ¿por qué Dios creó un Edificio tan Inmenso para dar luz un único Mundo?, la respuesta nos conduce a la Teología. La lectura de la Tercera Parte de la Historia Divina es necesaria a la hora de saltar del Cómo al Porqué. No voy, porque sería un absurdo, repetir lo que ya está escrito en la Historia Divina, así que partiré de ella para ver la Causa que condujo a Dios Padre a abrir un Campo Estelar de las dimensiones colosales que vemos y le supusieron a la ciencia del XX un enigma. Nosotros, libres para entrar y salir en el Misterio, sabemos que el Principio del Hombre fue el efecto final de una Revolución en el seno del Cosmos, determinante de un Curso en Ciencia de Creación, de un sitio, y de Ciencia de Dios, del otro. Y pues que el Hombre aún no había sido creado se entiende que dicho Curso se refiere a los hijos de Dios, “no de esta creación” - como diría nuestro buen Pablo. Si por la primera, la Ciencia de la Creación, los hijos de Dios tenían necesidad de ver con sus ojos los Principios Generales sobre los que se basa el Creador para la Edificación de Universos, por la segunda tenían necesidad de ver la Unidad en la Divinidad del Padre y el Hijo, Unidad que había sido puesta en Duda.

Asi pues, con estos dos principios en vista Dios Padre procedió a extender la Plancha Gravitatoria sobre la que la Masa estelógica, procedente de las regiones locales, se acumularía y daría Origen a un Supercúmulo Globular tipo galaxia Irregular, donde la Plancha deviene la Fuente Gravitatoria General. Cualquiera hubiera dicho que por las dimensiones de la Via Láctea el Creador se disponía a sembrar la Semilla de la Vida a destajo, haciendo emerger una serie de Civilizaciones por aqui y por allá. Pero no, Dios se limitó a la Tierra, “el Firmamento de los Cielos”.

Si la Clase sobre Ciencia de la Creación de Universos había sido asumida, la Clase sobre Divinidad comenzó con la Creación de la Luz, en la que el Hijo de Dios asumió la Acción, y alcanzó su Punto Culminante en el Cuarto Día, cuando el Padre abrió la Omnisciencia del Hijo a la Omnipotencia Natural a Dios, y a su Voz la Fuente de Energía del Universo experimentó la crecida de Densidad por la que la Galaxia entera adquirió los nuevos Parámetros en el Origen de la Reconfiguracion de los Cielos, Recongifuración que le diera Constitución de Carta Constelacional de Vuelo, cuya Belleza, reflejada en la Bóveda del Firmamento, gracias a Dios, tenemos la divina suerte de poder contemplar, admirar y por lo que vemos exclamar “¡Dios Santo!”.

La Cuestión del porqué habiendo asumido la Unidad Divina hubo lugar a Rebelión de una parte de los hijos de Dios contra su Reino es otra Cuestión. En líneas generales, pues, la cantidad de problemas que se desprende de esta Introducción es el hecho que hace, precisamente, de este librito una Introducción a la Cosmología del Siglo XXI. La Revolución Astronómica que se avecina está a las puertas. El modelo de Cosmología con el que se ha jugado hasta el presente es un castillo en el aire, que precisamente por serlo causó la admiración de las naciones del siglo XX; la obstinación de los astrónomos de principios de este siglo en mantenerse ciegos frente a la masa de data que la revolución radioastronómica ha puesto sobre la mesa es un fenómeno atípico que, a pesar de su fuerza e imperio, está a punto de hundirse en el abismo. Toda la mentira que las Ciencias de la Naturaleza se fabricó para satisfacer la insatisfacción derivada de la negación de Dios a abrirle a la Edad Moderna las puertas de su Creación, insatisfacción en la que tenemos que justificar esa fábrica para ciegos que fue la Cosmología del Siglo XX, y porque no fue más que una mentira : está para ser barrida de la faz del Siglo XXI.

Una Nueva Generación de Sabios está dispuesta; frente a ellos los Einsteines devendrán simples paletos todopoderizados por una irracionalidad contundente especializada en ocultar lo evidente, a saber, la incapacidad del ser humano para penetrar por sí solo en la Mente del Creador del Universo.

Saludos

Hay tres realidades que son invisibles y son una sola cosa. Estas tres cosas son el Infinito, la Eternidad y Dios. De esta Realidad somos tres los testigos y los tres somos una sola cosa. Estas tres realidades somos el Universo, la Biblia y los hijos de Dios. Cada uno a nuestra manera, los tres damos con nuestro Ser testimonio sobre la existencia de esta Realidad que es la Creación.

A pesar de esta forma tan aparentemente superficial de abrir horizontes la extensión del tema de la Creación del Universo implica profundidad. Extensión y profundidad. ¡Pero qué se les puede decir a los herederos del siglo XX que no sepan ya sobre el Origen y la Evolución del Universo! Y menos aún, y con mucha razón, viniendo de un perfecto desconocido en el círculo de los expertos en la materia. ¡Desde cuándo fue un tema al alcance de cualquiera la cuestión de la Creación del Cosmos! Asunto sobre el que yo le doy toda la razón del mundo al que la quiera, y de aquí que advierta al lector sobre la vastedad y la profundidad de la Sabiduría Creadora, diciendo: que como quien se dispone a bucear necesita superar el miedo a las profundidades oceánicas, la lectura de esta Memoria de la Creación requiere de una disposición para vencer el temor a la vastedad del océano del Conocimiento. Lo digo sin ánimo de espantar a nadie. Lo último que quisiera es verme hablando solo con las estrellas, sus lunas y las infinitas especies del universo. Mi intención es más sana. Únicamente quiero advertiros a todos los que leáis esta Historia del Universo respecto a la necesidad de prepararse para una inmersión en el mundo de la Ciencia de la Creación.

Hay dos formas de entrar en materia, o tal vez la lucha entre esas dos formas haya reducido el acceso a la cuestión del Origen de todas las cosas a dos puertas. No estoy seguro. El hecho es que ambos caminos condujeron a la civilización al mismo término: la ignorancia. Comprendo que así de golpe suene a bofetón. Lógico. Tan lógico como es de lógica que quienes guardan las puertas del cosmos digan de ellos que ellos lo saben todo, ¡naturalmente!, y si dijeran otra cosa no estarían donde están. Iba a decir "cada perro con su fidelidad a su amo y una fidelidad para cada perro", pero me parece un poco fuerte abrir el horizonte con un rayo, a pesar de merecerse algo más que un azote los padres de la edad atómica. En fin, es de lógica, o el perro no sería el mejor amigo del hombre.

Pero antes de meterle mano a la cuestión de las Memorias de la Creación de nuestro Universo quisiera dejar claro que aquélla Duda por la Ciencia de la Edad Moderna adoptada por Método fue el reflejo de la ignorancia del Milenio al que su autor representó. Y otra vez, partirle la cara a la Filosofía para seguir luego con la Cosmología no parece que sea el mejor método de romper con la sabiduría de un siglo y su milenio. Y sin embargo el movimiento del mar del tiempo tiende por inercia a borrar del libro de la vida los magnificats inventados al caso.

La Cosmología del Siglo XX -entrando ya en materia- jugó a los dioses en un patio de recreo dentro de cuya área sus sabios impusieron las normas. Su política de oro : te doy una mentira probable -llamémosla hipótesis- a cambio de una verdad indemostrable -llamémosla teoría-, podía funcionar a nivel de decálogo para una religión de la ciencia, pero la hora de la realidad sus efectos sólo podían darle cuerda a una historia cuyo tiempo pedía un break, un stop, y reflexionemos sobre la locura que estamos cometiendo. Porque rellenar la ignorancia con una hipótesis cuya única veracidad es la indemostrabilidad de su falsedad, ciertamente no parece que sea una metodología muy científica, pero fue y sigue siendo el dogma número uno de la religión de la ciencia.

(De hecho, y para apuntillar lo dicho, la prueba final sobre la que se basan todas las hipótesis de las que dependía la concepción del Siglo XX sobre la estructura cosmológica, tuvo en la ausencia de prueba en contra su piedra angular. Matemáticamente asumida la imposibilidad de demostrar científicamente la realidad definida, de una sola siquiera, de las hipótesis cosmológicas en boga y moda en el siglo XX, los expertos en la Historia del Cosmos hicieron de esta piedra angular su Dogma Inmutable, de manera que su Lógica se presentó como una singularidad fenomenológica en el mundo de la conciencia, cuya excepcionalidad elevaba el absurdo anticientífico a la categoría de la más elevada de las ciencias, deviniendo de esta manera el cosmólogo y sus colegas de especie, el astrónomo, el astrofísico y afines, verdaderos especímenes anticientíficos. Porque basar la vigencia de un modelo cosmológico, o de cualquier sistema, en la imposibilidad para descubrir el absurdo elevado a categoría de ciencia es caer en la irracionalidad fundamentalista de la que se acusara al sistema creacionista. Es decir, "yo soy bueno porque nadie puede demostrar que soy malo" es pura falacia, y únicamente un verdadero idiota puede asumir la imposibilidad sobre la que se basa esta afirmación como categoría científica. Y sin embargo es lo que la cosmología del siglo XX hizo: fundar su veracidad en la indemostrabilidad de su negación. Así que Dios no existe porque nadie lo ha visto jamás, y el Big Bang sí existe aunque jamás lo haya visto nadie).

En efecto, la Cosmología de la Edad Atómica fue, a todos los niveles, la religión de la ciencia del siglo XX. En su nombre, como antiguamente y aún al presente se sigue matando ad maiorem Alá gloriam, los científicos podían experimentar con la raza humana y secarse las manos con la toalla del Pilatos-"Progreso". Y aquí sobre la psicología de aquél ateísmo científico que negó la Lógica de la Fe a fin de liberar un ataque masivo contra el fenómeno religioso, para absolver a sus ejércitos de "crimen contra la Humanidad" en la necesidad de extirpar del cuerpo de la especie humana su intrínsica religiosidad, sobre semejante ataque de irracionalidad, propia de una escuela esquizofrénica, habría que decir infinitamente más. Pero en otro momento y en otro lugar. Dicho esto, y porque devolver a los padres de la Duda el guante, haciendo de la Duda sobre los efectos de la ideología materialista de la comunidad científica mundial el guante en el que envolver el Nuevo Método de Trabajo de la Inteligencia de este Siglo, sería abrir un Discurso infinitamente más complejo que el de Descartes, y acabaríamos demoliendo el Pensamiento como principio de la existencia, yo os prevengo sobre lo que vais a encontrar al otro lado de esta esta Puerta, que difícilmente podrá ser del gusto de los adoradores de su propio genio y fantasía.

La realidad, aunque sea un tópico reafirmarlo, es infinitamente más fantástica que la fantasía más promiscua de generación alguna, muerta o viva, nacida o por nacer.

Decía yo, recogiendo el hilo de Ariadna, perdido en un vuelco de siglo bajo la piedra que la generación de Einstein tuvo por cerebro, y sigo diciendo, que aquella Duda descartiana sobre la fragilidad del Hombre en las manos de un Creador sin Moral, demonio divino vacilando a ser Cristo hoy y mañana Satán, aquella Duda de la Era Moderna, principio sagrado para una religión de la ciencia, sólo nos descubre la crítica al ambiente calvinista contra el que Descartes adoptó una posición personal, filosófica, respetable en la medida que el Dios Maniqueo de la Reforma si a unos predestinaba para la Gloria y a otros al Infierno, siguiendo esta misma lógica: ¿porqué no podría cansarse y darle la vuelta al patrón de su justicia, dándole mañana el papel de los buenos a los malos y el de los malos a los buenos?

Personalmente yo también firmo contra semejante adoración donde haya que firmar. Sólo que de aquí a irme con los amigos del Fuerte a pisar a los Débiles y bendecir la guerra como instrumento natural de civilización, la verdad, con esta religión de la ciencia del siglo XX ni confieso ni comulgo. ¡Ni ayer, ni hoy, ni mañana ni nunca! El futuro de la religión de la Ciencia del XX fue la creación del Superhombre; pero ante el fracaso debido se decidieron por la creación del Hombre Basura, en cuya empresa, con la ayuda de los dioses del otro olimpo, sí parece que han conseguido mejores resultados.

Y andando el tiempo pudiera ser que hasta se escribiera: “Lo que no pudo el Diablo lo consiguió la Ciencia”, quiero decir, la destrucción del Género Humano, Delito contra la Humanidad del que fue un hijo de Dios su Primer Precursor, y a quien la Ciencia del Siglo XX fue a echarle un cable, pero no al cuello, soltando contra la Ecosfera el montante de 600 megatones - los declarados- liberando contra la Biosfera un total de unas 60.000 bombas atómicas del tipo Hiroshima-Nagasaki. Cuyos primeros efectos fueron :

aumento de la Ceguera a nivel mundial, propagación del Cáncer a nivel Global,

y envenenamiento del aire y del agua por la radiactividad liberada.

Y mirando al efecto final :

el Calentamiento del Cuerpo Geofísico mediante la elevación de la temperatura de la Litosfera, con la consiguiente multiplicación de la fenomenología sismológica en el origen de la descongelación de los Casquetes Polares y fusión acelerada de los Glaciares.

Para remate, consiguieron la Ruptura del Equilibrio termodinámico entre la Litosfera y los Océanos como efecto de la Desintegración de una parte del Volumen Gravitatorio propio del Campo de la Tierra... gracias... al Bombardeo Masivo de más de 60 mil bombas H contra la Biosfera.

Evidentemente el objetivo final de esta Introducción a la Cosmología del Siglo XXI será poner sobre la Mesa el Modelo Astrofísico General desde el cual comprender la Fenomenología que está conduciendo al Globo terráqueo a un Nuevo Equilibrio Termodinámico mediante la Redistribución de Masa sobre la Superficie de su Cuerpo Geofísico.

Así pues, recogiendo el hilo, fue contra aquella teología maniquea, natural a la ideología del protestantismo fundamentalista que se alzó Descartes con su Duda. Y que, mutando mutandis, contra la lógica natural logró imponerse en el altar del neoateísmo como ídolo de oro alrededor del cual hacer bailar a las naciones del siglo XX. Sobre lo cual -la participación de la ciencia en el escenario bélico del siglo XX como cabeza ideológica de los movimientos en pugna- hay mucho que decir. Siempre que se pueda. Y las circunstancias lo permitan. Gracias a Dios, no estando a sueldo de nadie, de nadie dependo para tener que vigilar mi lengua so pena de ser expulsado de la comunidad científica. De aquí que me permita decir que el anunciado fracaso del ateísmo científico para alejar del siglo XXI el fantasma de la extinción de la especie humana un hecho, el futuro no nos deja más opción que permitir que la tierra se abra y se trague las cenizas de la filosofía en tanto que amor a la Duda en preferencia a la filosofía en cuanto amor a la Verdad. Lo cual no quiere decir que en su Caída el Ateísmo tenga que arrastrar a su tumba a la Ciencia. Ni mucho menos. Sin Ciencia no habría conocimiento, sin conocimiento no habría inteligencia y sin inteligencia no habría Creación.

En todo esto, como en todo lo demás, domina la realidad. El Poder sin la Inteligencia se traduce en Fuerza, y la Fuerza sin el Conocimiento de la naturaleza de las cosas se traduce en Ignorancia, que al ser aplicada a la transformación de la Realidad da lugar a la Violencia.

De hecho la aplicación de esta verdad a la práctica diaria se halla en la causa de la naturaleza del mundo, donde vemos cómo el Poder sin el Conocimiento de la Realidad está en la raiz de la violencia de los sistemas políticos. Porque al ser la Ignorancia la otra cara de la moneda del Poder, no la Inteligencia, la acción de esta alianza se traduce en Violencia. Mas el origen de la Realidad es la Sabiduría, no la Duda, de aquí que al desterrar el amor a la Verdad, de la inteligencia humana, la Ciencia condenase al siglo XX a ser el escenario donde la Violencia impuso su ley y su evangelio criminal. ¡Meas culpas a quienes les correspondan! En cuanto a mí yo sólo sé que la Sabiduría y no la Duda es el origen de esta Ciencia de la Creación a la que a continuación os introduzco.

Queda en el aire el tema de la plataforma elegida por base de lanzamiento de esta Nueva Cosmología. Apartar a un lado el maravilloso edificio virtual construido por la Edad Atómica y saltar al terreno abandonado del Génesis no parece, en principio, que pueda conducir a sitio alguno digno de nuestra inteligencia. Y bueno, es el reto. Ahí está el reto, en renunciar a lo malo conocido.

El materialismo atómico del siglo pasado, al verse en la encrucijada, se agarró desesperadamente a lo malo conocido en preferencia a lo bueno por conocer. Es decir, entre el conservadurismo y el vanguardismo ideológico, la Ciencia optó por el conservadurismo: "Lo malo ya lo conocemos y lo podemos controlar, lo bueno por conocer no lo conocemos, no nos fiamos y por lo tanto más vale que espere su turno"- puede pasar por haber sido su esquema mental, perfectamente.

Y sin embargo tuvieron todas las herramientas sobre la mesa. La luz brillaba al fondo del túnel. Sólo había que seguir la dirección, obviar los contratiempos. Pero prefirieron plantarse y esperar lo que fuera, que se hicieran las tinieblas definitivamente o que Dios iluminara el túnel y demostrase con su Luz que El existe, existió y existirá siempre. ¡Cómo culpar a la naturaleza humana de incredulidad tras seis mil años sufriendo bofetadas de todas clases y lanzazos crueles en pleno costado! Los sabios fueron sabios en la medida que han puesto a nuestros pies todas las herramientas con las que realizar el salto de una plataforma a la otra. Esas herramientas están ahí. Su misión era crearlas, no usarlas. Las crearon y soñaron con lo que se podría hacer con ellas una vez que estuvieran todas trabajando al unísono en una misma empresa. Ellos cumplieron con su trabajo, lo demás nos toca a nosotros, los que estamos bajo la luz del Nuevo Día, a este lado del túnel. Si Newton fue llevado a hombros de gigantes -según confesó libremente- yo tengo que decir que han sido dioses quienes han hecho posible que el siglo XX haya podido salir vivo del túnel de la autodestrucción entre cuyas paredes se veía ya inmolado el Género Humano. Cada uno de ellos valía por diez Newton. Hablo de Einstein, Planck, Lorenz, Von Braun, Eisenberg....

Decir, finalmente, que un salto evolutivo no implica la anatematización de la plataforma desde la que se produce el salto. Pero no darlo sí implica la muerte de quienes se negaron a darlo, sea insecto, dinosaurio u hombre. Bienvenidos, pues, al Reino de la Creación. Y empezamos. ..

Declaración de principios

0.- Este estudio sobre las Memorias de la Creación del Universo tiene su origen en la necesidad de abrir la Fe a los principios científicos de la Naturaleza. No pretendo fundar la Fe en tales principios porque la Fe fue fundada sobre los principios sobrenaturales de los que los Evangelios son su Tratado Eterno. Encarnación y Resurrección las dos columnas del Templo de la Fe, a la hora de las preguntas sobre el Origen de todas las cosas la única explicación que nos pudieron dar nuestros padres, y nosotros mismos les hemos podido dar, hasta ahora, a nuestros hijos, es el Relato de la Creación del Universo según el Génesis. Es decir, Dios creó los Cielos y la Tierra. Y lo demás, el “cómo y el cuándo” son aspectos de la Actividad Creadora que podemos conocer o desconocer pero que no le añaden ni le quitan nada a la Fe. El trabajo que me he fijado en este libro es superar la primera de las dos incógnitas: el cómo. Pues aunque la Fe sea invencible nadie puede negar que la Fe sin el Conocimiento sea corruptible, como bien se ha demostrado a lo largo de los siglos. A la ignorancia debemos entonces remitir todos los errores del Cristianismo. Por consiguiente en este libro voy a ir directo a la Verdad: el Universo, esta estructura de ingeniería astrofísica dentro de cuyas paredes orbita nuestro Sistema Solar, ha sido creado por el Dios del Génesis. Lo contrario, el supuesto hecho circunstancial de haberse producido este conjunto final de belleza impresionante que llamamos Universo a partir de una serie caótica de elementos, no le produjo al materialismo científico conflicto de ninguna clase en la medida que la Ciencia negó la existencia de una Estética Natural. (Este tema de la Estética de los Cielos y su función estimulante de la Inteligencia es un asunto que el ateísmo científico declaró ser fruto de una serie de casualidades, todas con origen en el caos. Sobre lo demás: cómo es posible que el caos produzca unos Cielos de una belleza tan impresionante, este es un punto que se negaron a responder. O respondieron con el desprecio que se merece la pregunta de un necio).

1.-El hecho es que tampoco la Ética está implicada en la Genética y sin embargo su manifestación se produce a todos los niveles históricos conocidos. De manera que siendo innata la necesidad, el Conocimiento forma parte de nuestra estructura genética. O lo que es lo mismo, no reaccionaríamos a la Estética del Universo si nuestra estructura genética no estuviese preparada para responder a las chispas que los Cielos hacen saltar en nuestro cerebro. (Así que negando la relación: Inteligencia Natural-Estética Universal, lo que el materialismo científico hizo fue intentar dirigir hacia una vía muerta el tren de la investigación cosmológica creacionista. Contra ese intento hay que decir que la historia de las civilizaciones desde sus más tempranos días mantiene un registro de las respuestas de las distintas culturas a este estímulo natural, sobre el que el Género Humano, hallándose como se hallaba en su Infancia Ontológica, no tenía capacidad de manipulación ni dominio. El ser humano simplemente reaccionaba a la Belleza del Universo con la naturalidad de los árboles a la llegada de la primavera y de los vientos al invierno). A la sazón el ser humano en su Infancia Ontológica la respuesta del Hombre al estímulo del Universo en su Cerebro fue la Palabra. Es decir, si en el hecho de la admiración tiene la Ciencia su Pasado, ese mismo hecho revolucionó mucho antes el Futuro del Hombre abriéndole la boca para articular su Primera Palabra. La Primera Palabra, la palabra admirativa por antonomasia, qué otra podía ser sino ¡Dios!

2.-El Relato bíblico sobre la Creación del Universo tiene su origen en aquel estímulo que despertó en el Hombre la Palabra y la búsqueda del Conocimiento. Respecto a las respuestas que las distintas culturas le habían dado a aquel estímulo (Estética Celeste-Inteligencia Natural) la Respuesta Bíblica abrió entre Moisés y sus contemporáneos una distancia tan insalvable como imposible le fuera al Faraón cruzar el mar Rojo. En comparación con el relato de la Creación del Universo de Moisés los relatos cosmogónicos de los pueblos antiguos llevaban el sello del trauma biohistórico vivido por sus padres en alguna parte al otro lado del Diluvio. Dioses, demonios, océano, cielo, tierra, semidioses. Todas las paranoias de aquellos hombres se mezclaron en un caos mítico de cuyas entrañas no podía salir nada bueno excepto la justificación del comportamiento social que era su patrimonio histórico. Razón por la que en este libro prefiero dejar para otra ocasión un análisis sobre la génesis de las respuestas de la Antigüedad al desafío del cosmos. Por las mismas causas tampoco voy a perderme en el análisis y refutación de las teorías cosmológicas modernas, pues aunque bajo un ropaje diferente las respuestas de la Edad Atómica a las viejas preguntas clásicas sobre el Origen y la Estructura del Universo tuvieron sus raíces en la misma actitud psicológica que arrastrara al hombre antiguo a la era de los mitos y las leyendas. A su tiempo y cuando la ocasión se presente ya iré desmenuzando sus esqueletos hasta dejar al descubierto la naturaleza de sus hipótesis. (No siendo esta Nueva Cosmología el desarrollo de una hipótesis anterior y no ser deudora de ninguna de ellas, la teoría histórica que se pone en movimiento en este libro no tiene por qué seguir el mismo método de registro y refutación de todas las hipótesis que desde los días del Mundo Clásico a la Edad Atómica han hecho lo mismo, es decir, intentar satisfacer la necesidad de conocimiento del ser humano. Y considerando que la libertad de expresión se une a la libertad del pensamiento para crearse su propio método he preferido seguir por línea de acción la plataforma que en el Génesis trazó Moisés).

3.- En efecto, y aunque parezca que no viene a cuento una breve reseña biohistórica, la entrada de Moisés en la Historia revolucionó la estructura del Futuro de la Humanidad por muchas razones. Fue el primer legislador que abolió los sacrificios humanos. Una vez depurado por Jesucristo de las penas relacionadas al delito, su Código de Justicia sigue siendo la base de la Ética de la Civilización, permaneciendo su NO matarás, NO robarás, NO adulterarás, NO levantarás falso testimonio... los pilares sobre los que el Palacio de la Justicia mantiene su estructura básica. De muchas otras maneras la revolución de Moisés nos sigue afectando tres mil quinientos años después. Sin contradecir en absoluto nuestra Dogmática sobre la Divinidad, su Monoteísmo sigue siendo la Roca sobre la que Cristo levantó su Iglesia. (De la oposición entre aquella fuerza Antigua estancada en su inercia, que se negaba a dar el salto adelante, y la Nueva, que reclamaba nacimiento, surgió el gran conflicto que, con su explosión, le devolvería a la Sagrada Escritura la naturaleza revolucionaria que tuvo en sus orígenes y a la que nunca renunciara. Gracias a Jesucristo, aún al precio de ser considerado traidor a su patria por querer convertir la Sagrada Escritura en patrimonio universal de la Humanidad, la Inteligencia Natural Clásica encontró abierta la puerta al estudio de la Palabra de Dios. Y lo que es más importante, le dio a la Biblia un Pueblo que la protegería de la Caída del Imperio Romano, que se avecinaba).

4.- El pueblo judío, es cierto, había llevado la Sagrada Escritura contra el viento de los siglos. Pero lo había hecho como quien lleva una carga de la que uno no se puede liberar. Sus periodos de idolatría, sus épocas de corrupción, tan habituales en su historia, no eran más que eso, la manifestación de esa imposibilidad para quitarse aquella carga de las espaldas. Moisés firmó un Contrato entre Dios y el Pueblo Hebreo por el que Israel no sería jamás destruido, pero que al obligar a las dos partes y estar el Ojo de Dios en todos los sitios había de crear y creó en la conciencia del pueblo judío la necesidad de no sentirse vigilado de aquella manera tan constante y omnipresente. Efecto de aquella necesidad de liberación fueron aquéllos periodos de idolatría y corrupción de los que la Biblia está tan sobrada. (Fue esta relación de naturaleza sadomasoquista, por cuanto Dios sabía que le era imposible al hombre no pecar y el hombre sabía que a Dios le era imposible dejar de castigar, la que condujo al pueblo judío a la situación final que mediante su enfrentamiento con los poderes sacerdotales de Jerusalén nos descubrió Jesucristo).

5.- Después de un milenio y medio estudiando la Sagrada Escritura, viviéndola en sus carnes -diría yo- tal fue el modelo de relación entre Dios, el Universo y el Hombre que Jerusalén y sus hijos se formaron. Sus ritos, sus prescripciones, el way of life judío en general, salvando excepciones, mantuvo las manos del resto del mundo lejos de la Sagrada Escritura, y las del pueblo judío, salvando raras excepciones, lejos de los libros de la Edad de Oro de la Filosofía y la Ciencia Clásicas. Esta situación, este muro psicohistórico insalvable en las dos direcciones, Jesucristo se dispuso a echarlo abajo. Y lo echó. La necesidad era vital. Depositarios de la Sagrada Escritura los judíos no podían ignorar que la Historia Universal seguía en evolución y a su alrededor había otro pueblo en el que Dios había depositado otro tipo de escritura sagrada. Si la Sagrada Escritura fue el fruto del amor de Dios al Hombre, el fruto del amor del Hombre a la Sabiduría sería la Filosofía, madre de la Ciencia.

Prólogo

6.- Mil quinientos años después del Nacimiento le llegó a la Ciencia la hora de su libertad. La tutela que había ejercido sobre su cuerpo la Teología había llegado a su fin. Sólo que la situación no era la misma. No se puede comparar Jesucristo mil quinientos años después de Moisés con Galileo mil quinientos años después de Jesucristo. Pero en lo concerniente al fin de la tutela de la Teología sobre la Ciencia sí había llegado la hora. Hacia esa Hora habían estado caminando las manecillas del reloj del Tiempo. Si los teólogos se escandalizaron de Galileo no era porque Dios hubiese dejado de ser el espíritu que le inspira en el rostro aliento de vida a sus criaturas. Yo diría que fue por todo lo contrario, fue porque la Teología había intentado monopolizar ese aliento de vida y, al no conseguirlo, tenía por lógica que escandalizarse de Dios. Pero estas cosas ya habían sido predichas. El verdadero problema en el fondo de la independencia de la Ciencia nació después, cuando de los roces surgió aquella sensación de libertad de quien se libera por fin de la protección de una madre exageradamente, como diría yo, madonna. Sensación creciente que, alimentada por la crítica de la razón independiente hacia una iglesia anclada en sus comportamientos medievales, acabó por convertir al Mundo Moderno a los distintos tipos de materialismos científicos.

7.- Dado aquel condicionamiento mental e intelectual de la Ciencia Moderna difícilmente el progreso del conocimiento físico del Universo podía converger al encuentro de su Creador. Aunque suene a crítica destructiva, que no lo es, es un hecho que el fracaso de la Edad Moderna se halla escrito en el legado que dejó a la Edad Atómica. Muchas ideas sobre modelos cosmológicos posibles, cada uno la pieza de un rompecabezas que se entreveía maravilloso pero que nadie podía ordenar. Al genio de Einstein y a su generación les tocó elevar el Número a la condición de la Palabra, y con su poder ordenar el Cosmos. (El loco que -según ellos- había en el genio condujo a los sabios de la Edad Atómica a creerse que estaban en una carrera de relevos y les había llegado el turno de correr. Con la fidelidad de los sabios a una causa perdida los genios de la primera parte del siglo XX saltaron a la pista que conducía al infierno de la guerra mundial. Cuando se dieron cuenta quisieron parar el tren, pero ya era demasiado tarde, la inercia había de hacer el resto).

8.- Ellos saltaron, y como Pilatos lavándose las manos, se quitaron de en medio. ¡Nosotros, cómo no implicarlos en el nacimiento del monstruo al que alimentaron con la leche de la ley del más fuerte y el pan de la guerra como instrumento de progreso y evolución! Fue alimentado por la doctrina del materialismo científico que el monstruo creció. Es decir, desde el evangelio del más fuerte la Segunda Guerra Mundial era legítima. Debía comenzar. Y comenzó. Afortunadamente para nosotros todo lo que tiene un principio tiene un fin, y la Gran Guerra acabó.

Huyendo de la derrota del Fuerte los atletas de la Ciencia corrieron en todas direcciones y les entregaron el testigo de la energía atómica a las dos grandes potencias vencedoras del conflicto. Y vino a luz la Guerra Fría, que tuvo su origen en la decisión Divina de armar a Caín y a Abel con la misma quijada para detener el fratricidio mediante el miedo a la destrucción de ambos. Política maravillosa de la que ahora todos gozamos de su fruto.

9.- La revolución tecnológica siguió su curso. Y por uno de esas decisiones invisibles de la Providencia los ojos de la Ciencia se abrieron y comenzaron a penetrar en las distancias astronómicas. Y según se fue extendiendo el campo universal a los ojos telescópicos de la Civilización aquél Universo del más Fuerte se fue evaporando, esfumándose como lo hace la pompa de jabón que según sus creadores era. Atónitos, con los ojos incrédulos del que ve cómo sus ídolos se tambalean en su pedestal y no pueden aguantar el peso del terremoto que sacude los cimientos de la tierra, las últimas generaciones de la Guerra Fría vieron cómo la religión de Einstein y su doctrina cosmológica temblaban en su altar y no había nada que sus sacerdotes pudieran hacer para impedirlo. La Realidad negaba la religión del materialismo científico de nuevo. Primero negó su evangelio del más fuerte; luego negó su doctrina de la necesidad de la guerra como instrumento biológico de civilización, y ahora hacía temblar los cimientos del Cosmos según la Ciencia.

10.- Pero mejor que perderme en una crítica del comportamiento científico prefiero pasar directo a resaltar el desarrollo de la Civilización como resultado de la evolución del lenguaje humano, caballo de batalla que nos ha conducido a la victoria sobre aquella ausencia de conocimiento de la que Jesucristo se lamentara, diciendo: “Si no comprendéis las cosas de la Tierra como vais a comprender las del Cielo”. No es un ejercicio de retórica afirmar que el destino, el objetivo, el fin hacia el que han caminado estos dos milenios pasados ha sido la superación de aquella tara intelectual. Recordemos que Dios había hablado como profeta, había hablado como legislador, había hablado como rey y señor, finalmente habló como Padre, pero nunca nos habló como la Inteligencia Creadora del que dijo: Haya Luz. Y sin embargo habiendo afirmado que creó el Universo en el seno de la afirmación estaba la promesa de hacerlo. En el lamento de Jesús esta promesa palpitaba en forma de futuro que había de llegar, que a El le hubiera gustado ver para ya, pero que, lamentablemente, estaba por llegar.

11.- Y es que mucho debería crecer la inteligencia del Hombre Clásico para poder comprender las leyes de la Ciencia de la Creación. El Camino de la barbarie al alba de este Día sería largo y estrecho; pero este Día vendría. La Historia le abriría su horizonte y este Día amanecería sobre la Plenitud de las Naciones. Viéndolo venir, a la distancia en los siglos, uno de los Discípulos de Jesús lo saludó, diciendo: “La expectación ansiosa de la Creación está esperando la manifestación de los hijos de Dios”. Hijos de Dios que eran todos los Discípulos de Jesús, al afirmar este Pablo que la Creación estaba esperando la Manifestación de los hijos de Dios, a su forma, a la manera tan inteligente que San Pedro le reconociera, San Pablo profetizaba el Nacimiento de este Día cuando Dios le hablaría al Hombre como el Creador del Universo que se reconoció al principio de su Libro. Es más, los dos primeros pasos en esta dirección habían sido dados ya a la hora de ser escrita la profecía. Estaba la Revelación y estaba la Ciencia. Aún siendo cierto que entre las dos existía un muro, el Cristianismo, como se vería en la primera mitad del primer milenio, lo echaría abajo, y a la luz de su inteligencia la Revelación y la Ciencia aprenderían a convivir y a crecer juntas. Obviamente la Civilización aún tendría que vivir horas amargas y críticas; planeaban sobre su camino las Invasiones, la División de las iglesias, la batalla entre la Fe y la Razón, y al término de los dos milenios la Guerra Mundial. Sólo al final el espíritu de Inteligencia entraría en escena.

 

Al Principio creó Dios los Cielos y la Tierra

 

12.- Entramos de lleno en el tema estrella de este libro: la Creación del Universo. Y para empezar he elegido la plataforma bíblica como camino al descubrimiento de la Naturaleza y Constitución de los Cielos y la Tierra. Hablando de ésta dice el Génesis que “la Tierra estaba confusa”. “Al principio la Tierra estaba confusa y vacía”, es la frase completa. (En algunas traducciones del original bíblico las palabras no son exactamente las mismas. Y se comprende. Los propios traductores modernos se encontraron atrapados en la razón científica y, para evitarles a sus lectores “la confusión”, prefirieron adaptar la Palabra de Dios a la mente de los tiempos. Aquí, con total independencia de los complejos y prejuicios de los tiempos y sus adaptaciones, pues que consideramos que Dios es Eterno, he preferido mantener el Texto original y trabajar a partir de su información. “Al principio creó Dios los Cielos y la Tierra. La Tierra estaba confusa y vacía”). Ahora, que la Tierra haya vivido un periodo geológico caracterizado por una vacuidad cortesaria es un dato tan elemental y evidente como que nacemos desnudos. Desde la óptica de la geología clásica no se habla de un periodo histórico de vacuidad cortesaria al estilo que nos lo quiere presentar el autor del Génesis. Pero si nosotros debiéramos atenernos al criterio de la geohistoria moderna tampoco sería correcto hablar de una vacuidad -para la superficie de la Tierra- a imagen y semejanza de la que vemos en la superficie de la Luna. Y precisamente de este tipo de vacuidad cortesaria es de la que estamos hablando.

13.- La Luna por ejemplo. Hablando de la Luna sí podemos decir que está vacía. Por razones evidentes. No tiene plantas, no tiene atmósfera, no tiene océanos, no tiene nada sobre su Corteza, sólo un interminable desierto que por no tener no tiene siquiera restos de alguna civilización perdida en los pliegues de uno de esos cataclismos asimovianos que tanto les gustaba a los lectores del siglo XX. Cuando el autor bíblico dice de la Tierra que al Principio estuvo vacía la foto que nos quiere transmitir y nos hace llegar es ésa, la de una Luna supergigante llamada La Tierra. O al menos es la imagen que se deriva del Génesis. Por tanto, y para ir abriendo horizontes, la escalera de los elementos naturales que el Génesis nos invita a escalar nos planta delante de una Tierra sin océanos, sin atmósfera, sin continentes, sin casquetes polares, sin plantas, sin animales, sin aves ni peces. En una palabra, sin Biosfera. Y desde esta retrospectiva y con toda la tranquilidad del mundo un hombre de hace 35 siglos nos pregunta: Señoras y señores, partiendo de aquél planeta vacío, tan vacío como la superficie de la Luna: ¿cómo creó Dios el agua, el hielo, el aire, la tierra, el fuego? Es decir, los océanos, los continentes, la atmósfera, los casquetes polares, las plantas, las aves, los peces y toda vida.

14.- Como todo el mundo sabe la pregunta ha pendido sobre la inteligencia de los milenios. A estas alturas en la distancia entre el autor divino y el lector del siglo XXI la respuesta oficial en boca de los teólogos y científicos es que Moisés se limitó a fabricar una metáfora basada en una especie rara de hipérbole mística. Personalmente no sé cómo llamar un fracaso que niega la posibilidad de cualquier victoria y en la afirmación de la Nada espera ahogar en el mar del olvido su derrota. Puede que algún día llegue a encontrar la respuesta. Mientras tanto la primera tarea de este libro es demostrar que, contra Descartes, Dios no miente. La segunda, que los genios se creyeron más listos de lo que en realidad fueron. Y la tercera, dar respuesta correcta a la pregunta hacia la que ha caminado la Civilización: Cómo creó Dios el Universo.

15.- La necesidad que obliga a empezar por algún sitio nos ha plantado delante de la Información Bíblica al caso: “Al principio creó Dios los Cielos y la Tierra. La Tierra estaba confusa y vacía, y las Tinieblas cubrían la faz del Abismo, pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las Aguas. Dijo Dios: Haya Luz; y la Luz se hizo”. ¿Cuántas veces ha sido leída esta Información? ¿Cuántas veces ha sido comentada esta Revelación? ¿Cuántas generaciones han intentado arrancarle su secreto? ¡Y cuántos pensadores fueron honestos consigo mismos y los demás y reconocieron que el coeficiente intelectual de quien creó estos Cielos y esta Tierra está tan lejos del coeficiente intelectual humano como el Infierno del Cielo! (En este libro el tiempo se entenderá siempre a escala geológica. Sobre la marcha ya se irán abriendo horizontes. El Principio es el problema. Y el problema está en la elección de la plataforma).

Creación de la Tierra según el Génesis

16.- La Información bíblica nos planta sobre una plataforma geológica específica. Más en concreto la Revelación extiende a nuestros pies un periodo geohistórico. Si desde su Información -la Tierra estaba vacía- miramos alrededor y borramos de la superficie del Globo todos los elementos clásicos de la Naturaleza -atmósfera, continentes, océanos y casquetes polares- ¿qué es lo que nos queda? ¡Un planeta vacío el día antes de su Nacimiento Biosférico! El punto hacia el que de verdad la inteligencia es puesta en marcha se centra en la búsqueda de la respuesta tras la cual se perdieron tantos esfuerzos. Quiero decir: partiendo de un planeta de esas características geológicas, con una corteza primaria carente de cualquier elemento natural con el que empezar a hacer algo, la imagen más cercana a su estado primario es la visión de la superficie de la Luna. Partiendo de este estado primario la pregunta es: ¿cómo se las arregló Dios para crear la Biosfera?

17.- Esta es la forma antigua de enfocar el tema. Hay otra. Enfoquemos el tema desde una perspectiva nueva. Así que por qué no nos hacemos a nosotros mismos la pregunta: ¿Qué serie de procesos físicos tendríamos que desencadenar, controlar y dirigir para desde una plataforma geológica semejante crear una Biosfera?

18.- Ver para creer. En el futuro veremos con los ojos de la cara a Dios en acción, y nos maravillaremos contemplando cómo hace sus Obras. Pero el Origen del Universo no puede ser visto sino con los ojos de la Inteligencia. Con estos ojos vamos a ver cómo Dios creó la Luz, y todas las cosas. Ni que decirse tiene que la recuperación para la Memoria de la Humanidad de una Realidad Histórica a la que se le negó el acceso, por lógica ha de chocar con los sistemas cosmológicos que, para llenar ese vacío, la Civilización se creó. Irrelevantes los detalles sobre los orígenes de los sistemas cosmológicos del siglo XX, a los que para darles mayor veracidad virtual se les asignó el tiempo incluso en nanosegundos, la entrada en juego del verdadero sistema histórico en el origen del Universo tiene que noquear la inteligencia del lector. Por mi parte, acostumbrado a navegar libremente por el Conocimiento de las Memorias del Universo siempre corro el peligro de avanzar a más velocidad de la que el lector pueda seguirme. Confío en poder superar este problema. 1

19.- La plataforma geohistórica de la que vamos a partir la he dibujado. Al alba del Primer Día del Génesis la Tierra estaba vacía, desnuda. Sin Biosfera. Ni océanos, ni continentes, ni atmósfera, ni casquetes polares. Ninguno de los elementos naturales vestía la desnudez de la Tierra. Desde la distancia vista la Tierra dibujaba en el espacio un planeta con toda la cara de un satélite, tipo Luna, sólo que muchas veces más grande. Este era el escenario; esta es la plataforma desde la que empezaremos a subir la escalera de los elementos naturales.

20.- Tenemos, pues, dos realidades, la Tierra y Dios. Y se trata de saber cómo creó Dios la Biosfera partiendo de aquella plataforma geológica. Dije antes que esta pregunta nos la podríamos hacer a nosotros mismos. Conocedores de las ciencias de la materia y su comportamiento siempre podríamos poner sobre la mesa una secuencia geofísica que se aproxime lo más posible al modelo histórico real. Y lo dije porque este es el mismo problema al que se enfrentó Dios y tuvo que resolver. Y resolvió. Sobre lo cual no es necesario explayarse ni machacar más de la cuenta. Los resultados saltan a la vista y llenan todo lo que contiene la Tierra. El hecho es que Dios resolvió el problema de la creación de la Biosfera partiendo de aquella plataforma geológica: porque conocía la respuesta. Y conocía la respuesta porque conocía todas las igualdades que las ecuaciones geofísicas ponían sobre la mesa. Perfecto conocedor de esas ecuaciones y sus soluciones Dios se levantó, subió al escenario, abrió su boca y dio a conocer su Verbo.

21.- Lo que pasó inmediatamente después de dar a conocer su Palabra fue lo que sigue.

Enseguida, sin que de entrada sepamos cómo o bajo qué fuerzas, la Tierra comenzó a girar sobre su eje a velocidad cada vez más alta. Bajo la energía liberada, como una ráfaga de viento le comunica a todo lo que está en los bordes de su trayectoria un movimiento acelerado, el Globo terrestre comenzó a rotar sobre su eje a velocidades cada vez más altas. Este fue el primer efecto.

22.- Por consiguiente, de rotación cero la Tierra comenzó a girar sobre su eje a velocidad cada vez mayor. Este fue el primer tramo de la secuencia geohistórica en el origen de la Biosfera. Consecuencia de la aceleración rotativa del Globo, y acompañando al pulso sismológico del motor geofísico, como el rugido del rey de la selva cuando se despierta, como los ecos de los primeros rayos de la tormenta que parten el silencio, como una estrella cuando nace y comienza a brillar, como un terremoto de proporciones astronómicas sacudiendo el Manto bajo el que el Núcleo había estado durmiendo, la Corteza comenzó a calentarse y a crujir bajo una sinfonía de terremotos y volcanes. El espectáculo del despertar de aquél gigante que yacía dormido en el corazón de la Tierra transformó la superficie terrestre en un mar de lava viva sacudida por un proceso vulcanológico de indescriptible poder y belleza. Como el soldado que obedece a su rey y señor y a la orden de batalla pega un brinco, agarra la espada y el escudo y sin pensárselo se lanza al combate rugiendo con la voz de un volcán, y con el poder de unas piernas que levantan terremotos hace crujir el suelo bajo sus pies, de esta manera maravillosa, en unas horas geológicas aquella Tierra “confusa y vacía” se convirtió en un océano de lava viva, bajo cuyas corrientes pareciera moverse un ejército de volcanes luchando contra las olas magmáticas de un Manto que había roto los diques cortesarios y campeaba alegre por la superficie de la Litosfera. Maremotos y gigantescos tsunamis de lava sacudieron la superficie cortesaria, de sus crestas salieron despedidos a la estratosfera missiles de magma que se enfriaron, se convirtieron en roca y volvieron a caer al océano de fuego con el estruendo del meteorito, del cometa.

23.- Vemos pues, tomando por lo que se ve lo que se deduce, tal cual la inercia por sí misma propone, que partiendo de lo que se tiene las consecuencias a las que conducen los hechos no admite incongruencias, si bien es cierto que el que tiene no suele valorar lo que a otros pierde, es siguiendo esta línea de pensamiento que la respuesta, de orden mecánico, al enigma bíblico: pone en movimiento una serie geofísica cuyas principales estaciones de recorrido son: Fusión de la Corteza Primaria y Sublimación de la Proto-Atmósfera resultante. Yo, como quien está habituado a lo que hay al otro lado del túnel, por volver a las imágenes obsoletas del Siglo XX y sus genios, aunque en este siglo se valorará en su justo punto su fuerza, y porque desde este lado la oscuridad es cosa de intereses ajenos a la Verdad de la Ciencia, si tomada la Ciencia no como Instrumento de Poder sino como Inteligencia Creadora, y entendiendo, siempre, que pedirle o siquiera concederle a una tortuga que corra más que Aquiles es una entelequia, y que sin embargo siendo una estupidez tremenda vino a adquirir cuerpo de ciencia, y considerando por defecto que el oceáno quepa o no quepa en un cubo dependerá del cubo, yo sigo la dinámica propuesta y salto de escena en escena sin preocuparme demasiado, ni poco ni mucho, de la dialectica de unas Matemáticas que sólo sirven para contar cosas, las más cuentas de viejas, y de una Física que, negando la Naturaleza, en el XX enfocó su Poder contra el sentido común para demostrar que llueve para arriba aunque el agua caiga para abajo. Es la propia derrota la que al no ser admitida produce la degeneración de las escuelas al buscar el Pensamiento una excusa que le sirva para anular la victoria del legítimo conquistador. Y como en este tipo de cosas la vuelta atrás no funciona, creer que después de haber actuado como una especie alienígena invasora lanzando contra la Biosfera de la Tierra unas 60.000 bombas atómicas tipo H-N, esperar que la raza científica detenga su carrera de exterminación de la especie humana es en verdad en verdad, imitando al Maestro, una degeneración de la inteligencia, y caida en la estupidez como orgullo nacional. Lo cual me lleva a levantar los dos puntales con los que he empezado esta apertura, y que dije ser: Fusión de la Corteza Primaria y Sublimación de la Atmósfera Primigenia (resultante de la misma).

24.- El motor de esta serie geohistórica fue el Núcleo. La energía necesaria para provocar este cambio de estado la puso Dios, mediante cuyo cambio Dios produjo la aceleración del ritmo de trabajo del Núcleo al elevar de la Densidad por Unidad Cúbica Astrofísica del Campo Gravitatorio Terrestre. En términos prácticos, comparando ahora el Cuerpo Geofísico con una Máquina, digamos que Dios llenó el tanque (Campo Terrestre) de energía (Gravedad), ocasionando de este manera la elevación automática de los parámetros del Motor Geonuclear al Punto Crítico de Implosión Astrosífica. El hecho de que este Punto Crítico no fuera rebasado se ve por los efectos causantes de la Sublimación de la Proto-Atmósfera, a su vez origen de los casquetes polares, sin los cuales el Sistema Biosférico no hubiera nacido y cuya desaparición presupone su caída irrecuperable. Así pues, una vez que la Corteza Primaria se hubo transformado en un mar de lava viva, abarcando sus costas de un polo al otro polo del Globo, y la Proto-Atmósfera(Primigenia) levantó su cuerpo hasta el techo del Planeta, el cuerpo geonuclear comenzó a ralentizar su numero de revoluciones por unidad geológica de tiempo.

25.- Era ya el Mediodía cuando los gases producidos por la fusión cortesaria se habían acumulado alrededor del Globo y dado origen a una Atmósfera Planetaria, primitiva, pero que contenía en su volumen todos los elementos necesarios para dar a luz a la Biosfera. Aquella Atmósfera siguió creciendo durante toda la Mañana y con el paso de las Horas empezó a ocultar bajo su volumen enrarecido el mar de magma que le diera origen. (Siempre hablando a grandes rasgos, grosso modo, en líneas generales, concentrando la atención en el todo en preferencia a los detalles. Estas cosas pasaron durante la Mañana del Día Primero. Todavía quedaba por delante una Tarde).

 

Física Creadora

 

26.- Teniendo en cuenta la mecánica de la fusión de los sólidos, una lección para parvulitos que se suele dar en todas las clases desde tiempos muy antiguos, y que nos ahorraremos su meollo, obviando el conocimiento íntimo de las estructuras cristalinas y la manipulación a que se presta desde la química como desde la física, y entendiendo que esta mecánica elemental fue la que Dios le aplicó a la Corteza Primaria de la Tierra, podemos afirmar sin miedo a una caida en el absolutismo de la todopoderosa razón de la ciencia, y menos aún en la trampa nobelesca de la dogmática de la Academia, que la estabilización dinámica del edificio geofísico externo de aquella Tierra Primaria vino a consecuencia del decrecimiento de la actividad sismológica de su cuerpo geonuclear interno. Digamos que la Fuerza que empleó Dios para jugar con la Tierra como si se tratase de una batería de volcanes con la que componer una sinfonía única, espectacular, maravillosa y alucinante, y después de haberle sacado chispas y truenos a los platillos, bien porque se hubiera cansado y no pudiera más, bien porque destrozó las baquetas, el hecho es que la Fuerza cayó y se hizo el silencio. Traducido al cristiano: Siguiendo la ley de la inercia, una vez cumplido su trabajo la energía causante de la fusión de la Corteza Primaria, la Tierra regresó al estado de equilibrio anterior al momento de abrir Dios su boca y dar a conocer su voluntad: “Haya luz”.

27.- De manera que según el silencio se fue haciendo más y más espeso, hasta igualar la espesura de la Atmósfera Primaria así creada, el color rojo y amarillento volcánico de la Corteza Primaria empezó a difuminarse, a caer, y a adquirir el color de la materia sólida volcánica. Y así al entrar en la recta de la Tarde del Primer Día del Génesis, la Tierra comenzó a regresar a su estado natural de equilibrio entre las diferentes partes que componen su cuerpo geofísico.

28.- La estación terminal de este proceso -creación de la Atmósfera Primigenia mediante- era la Sublimación de esta Proto-Atmósfera, cuya composición química primaria podemos compararla a la de los planetas "gaseosos" cuya evolución no fue sometida a este acontecimiento especial, si bien no olvidando la fenomenología única a que Dios sometió la formación de la Corteza Primaria de la Tierra, asunto que se tocará cuando le toque y le convenga al ritmo de esta Introducción. Por lo tanto, y siguiendo, una vez aislada la Tierra de una fuente de energía externa con la que entablar un chat de energía -por introducir caracteres diarios en el tema-, el Núcleo de la Tierra, y a raiz de la finalizada transformación del campo gravitatorio en fuerzas mecánicas, el Núcleo entró en una peligrosa recta de colapso astrofísico (asunto éste que se tocará igualmente cuando convenga y venga a cuento. Lo importante son los hechos, y el hecho fue que:) Durante el recorrido del "estado de fusión masiva" al "estado de equilibrio geofísico" se solidificó la Corteza de la Tierra y la Proto-Atmósfera, como resultado, entró en una fase de Sublimación Súbita. Al caer la Noche del Primer Día, sin ir más lejos, la Proto-Atmósfera se había transformado en un Manto de Hielo. Manto de Hielo que cubrió la Tierra de polo norte a polo sur y era la Luz de la que habla el Génesis. Grosso modo: del Fuego al Hielo.

29.- Naturalmente he pasado por este Primer Día lo más rápido posible pensando en trabajar desde una base sólida. No quería que sin saber de qué estoy hablando el lector se pierda en el intento de comprender la idea que le estoy dibujando. Fusión de la Corteza Primaria y Sublimación de la Atmósfera Primigenia, estos fueron los dos procesos principales que Dios produjo durante el Primer Día. (El factor tiempo se queda en la incógnita. No seré yo quien le ponga números al tiempo de desarrollo que empleó Dios en cada proceso. Por las razones que iremos viendo mi consejo al lector es que tampoco se preocupe demasiado. Sobre todo porque siendo Dios omnipotente y una vez definida la potencia desde la relación de la fuerza con el trabajo una de las cosas al alcance de la mano del Creador es acelerar un proceso a su máxima expresión posible. Cuando hablo de omnipotencia la entiendo desde esta óptica. Lógicamente la materia pone unos topes, hacia arriba y hacia abajo. También lo doy por sentado).

30.- ¿Pero qué hizo Dios para desencadenar la rotación acelerada del Globo en el origen de la fusión de su cuerpo geofísico? Muy bien, Dios dijo y así se hizo. Yo soy el primero en pasar olímpicamente de preocuparme de cómo lo hiciera o cómo hace Dios lo que quiera hacer. El caso es que creado a su imagen y semejanza mirar para otro sitio y despreocuparme de una respuesta sin la que mi ser se sentiría insatisfecho, no es lo mío. No me basta creer. Quiero decir, me sobra, pero si puedo ver, y como resulta que tengo ojos para ver, mejor todavía. Insisto pues: ¿Qué fuerza capaz de provocar semejante serie de procesos geofísicos puso Dios en acción para desencadenar de aquella manera la rotación acelerada del globo terráqueo?

31.- Lo que Dios llevó a cabo al alba del Primer Día fue generar un campo de energía. (Ya veremos que la Naturaleza Divina y la Esencia del espíritu Creador se encuentran en la sustancia de esta declaración: "Dios es Energía", sobre cuyo campo ya tendremos tiempo de ir abriéndonos camino. De hecho a medida que la inteligencia se vaya abriendo a la contemplación del Espíritu de Dios iremos viendo cómo la energía creadora se transforma en las fuerzas naturales al cuerpo sobre el que el Acto Creador se está realizando). Lo primero, por tanto, que Dios hizo al alba de este Día Primero fue generar un campo de energía. Y lo segundo proyectar ese campo de energía sobre la Tierra.

32.- Decía que lo primero que hizo Dios al alba de este Día Primero fue generar un campo de energía. Y lo segundo proyectar ese campo de energía sobre la Tierra. Y declaré que Dios es Energía, y que su manifestación física se produce mediante transformación en la naturaleza del campo del objeto sobre el que Dios proyecta su fuerza. En el caso que nos ocupa, la Tierra, el campo de energía que Dios generó se transformó en energía gravitatoria. De una forma más movida, para no perdernos en movimientos por su peso científico muy lentos, diré que el campo gravitatorio terrestre absorbió aquel río de energía y dobló su densidad media por unidad cúbica astrofísica. Esto de un sitio. Y del otro, que Dios dobló la densidad original del campo gravitatorio terrestre en razón de los cálculos estimados que había hecho para llevar el Núcleo de la Tierra a su Punto de Implosión Astrofísica, efecto de cuya implosión sería la fusión de la Corteza Primaria.

33.- La consecuencia inmediata de la multiplicación de energía por unidad cúbica astrofísica a que se vio sujeto el campo gravitatorio terrestre fue producir el efecto de rotación orbital acelerada que emprendió la Tierra. (Según vayamos avanzando ya se irá viendo en qué medida la velocidad de transformación de la energía gravitatoria en masa y luz, y la velocidad de rotación del cuerpo celeste considerado mantienen una especie de relación semejante a la de cualquier máquina con el combustible que le es necesario para su funcionamiento). Ya sé, me imagino que enfocado el tema a esta velocidad no parece que comparar el campo gravitatorio con un tanque de combustible que se llena y se vacía nos vaya a llevar a ninguna parte. Pero eso es lo que pasó, la respuesta automática de la Tierra a la multiplicación de la densidad media de su campo gravitatorio fue la aceleración instantánea del número de revoluciones a que se había estado moviendo hasta entonces su Núcleo. Y la respuesta del Núcleo a la elevación de sus revoluciones de trabajo fue la producción de calor.

Creación de la atmósfera primaria

34.- Más superficialmente o menos en profundidad quien menos quien más conoce cuál es el producto final de la fusión de los sólidos. (Digo esto hablando sobre la fusión de la Corteza Primaria). Los volcanes son el mejor ejemplo que pueda yo llamar en mi ayuda. La asociación entre erupción volcánica y masas de gases elevándose al cielo un clásico de la Naturaleza, la foto nos ahorra tener que navegar por entre las redes cristalinas y sus enlaces moleculares, viaje placentero para algunos, bastante pesado para otros. A nivel industrial los altos hornos nos ofrecen gratuitamente otro ejemplo. Pero si lo que nos preocupa es conocer a fondo el tema lo mejor es servirse de un experto en ciencias de la Naturaleza y preguntarle cómo se las arregla la materia sólida para retardar lo peor; después de todo el comportamiento de las redes cristalinas sometidas a una fuente de calor en alza es un caso omnipresente en los manuales más elementales de física.

35.- La pregunta que aquí nos trae de cabeza es la siguiente: ¿Qué iba Dios buscando al poner a tope los motores del transformador geofísico? ¿Qué pretendía al provocar la aceleración de las revoluciones de trabajo del Núcleo de la Tierra y producir la fusión de la Corteza Primaria? (Las otras cosas que he dejado en el aire, la naturaleza química de la Corteza Primaria y su formación son detalles que intentaré recoger más adelante cuando entre en el capítulo de la Creación de la Tierra. En su momento procuraré entrar también en la naturaleza astrofísica del Núcleo y la relación que la materia estelar y los campos gravitatorios mantienen y están en el origen de las propiedades del cosmos. Apuntar, como he hecho, que esa relación energía-materia se traduce en luz y calor no es una idea gratuita, sino simplemente la forma más natural y sencilla de explicar el proceso básico en el que las estrellas y las galaxias tienen su origen y acorde a cuya fenomenología se distribuyen e interaccionan. Pero ya que lo prometido es deuda espero acordarme más adelante, y si no lo hiciera espero que el lector disculpe este tic psicológico que me afecta a la hora de pagar “deudas”). Regresemos entonces, recojamos el hilo y sigamos la senda que en las tinieblas del túnel la Luz nos marca. Iba diciendo que una vez activado el Núcleo, por la presión de la multiplicación de la densidad gravitatoria del campo terrestre, la transformación de la energía en calor precedió a la fusión del cuerpo geofísico. Y me preguntaba luego qué es lo que esperaba Dios obtener de esta fusión. A raíz de la representación de la fusión de la Corteza Primaria la respuesta es la siguiente: Dios iba buscando la producción de una Atmósfera químicamente predeterminada.

36.- En otras palabras, el efecto final que Dios produjo al pisar el acelerador del transformador geonuclear tenía en la Atmósfera Primaria su estrella polar. (Obviaremos en esta sección todo lo referente a las matemáticas de control de vuelo desde el estado inicial al final. La lógica de la victoria alcanzada implica en su estructura y desarrollo la superación de un complejo sistema de incógnitas. Los resultados a la vista no sería justo arriesgarse a perder el hilo en base a consideraciones específicas “sólo aptas para genios”. Pero sí sería bueno dejar claro que la necesidad de atravesar ese mar de ecuaciones tenía el futuro por premio. Cualquier error a la hora de doblar la densidad gravitatoria por unidad cúbica astrofísica más allá de un punto crítico hubiera conducido al sistema geofísico a su transformación en una especie de supernova planetaria. En ese caso la Tierra se hubiera desintegrado en un enjambre de meteoritos. Pero regresemos al tema). Iba diciendo que una vez alcanzado el Mediodía de esta Jornada la Tierra se encontró envuelta en una Atmósfera, supersaturada con uno de los elementos más abundantes en los espacios exteriores, el Hidrógeno. En todos los demás aspectos la atmósfera terráquea era semejante a las atmósferas de los demás planetas.

37.- En colores digamos que del blanco y negro típico del cuerpo lunar la Tierra pasó al rojo brillante y vivo de las fulguraciones solares, sólo que en líquido, para finalmente irse apagando y enfriarse hasta desvanecerse su superficie en el seno de una nube espesa, tan envolvente y enigmática como una nebulosa que orbitase alrededor de un campo imaginario a la velocidad de crucero de un cometa de Navidad. Digamos...Y dejémoslo ahí.

La Luz del Génesis

38.- Y seguimos. (Espero que me hayais seguido el hilo hasta aquí y la velocidad a la que mi pensamiento se ha lanzado a recrear las Memorias de nuestro Universo no os haya supuesto ningún inconveniente). Sigamos pues. Una vez que la Tierra transformó la energía que su Creador le suministrara en fuerzas naturales a su sistema geofísico, y la implosión geonuclear provocó en la arquitectura de su cuerpo los dos procesos mecánicos descritos: Fusión de la Corteza Primaria y Producción de la Atmósfera Primigenia; una vez esta primera secuencia materializada, el motor geonuclear fue bajando sus revoluciones de trabajo hasta alcanzar un nuevo estado de equilibrio. (Desde los manuales de física se le puede seguir la pista a este proceso. De hecho no hay más que invertir la secuencia, bajar la velocidad de rotación del Globo, también la temperatura del Planeta, y lo demás es un juego de niños, aunque todo hay que decirlo: de niños algo pero que muy mucho intelectualmente capacitados para ver el juego de fuerzas que supone el Sistema de la Creación, donde Dios entra como"fuente universal de energía", y donde el campo gravitatorio se manifiesta acorde a los principios clásicos de la energía, es decir, se transforma, en este caso en las fuerzas naturales al cuerpo astrofísico determinado, transformación que está en la raiz del movimiento universal y hace posible la existencia tanto de estructuras sistemológicas astrofísicas puntuales, bien abiertas o globulares, cuanto de estructuras estilo las galaxias; no en vano, tomando siempre el Verbo como fuente de inspiración, verdad que se verá sobre la marcha cuando entremos en la creación del Firmamento, Dios habla de la Gravedad como de "las aguas", las que están encima del Firmamento, abriéndonos de esta manera nuestro Creador la inteligencia a la comparación de la Gravedad con el elemento líquido, realidad a que El mismo está acostumbrado, le es natural y desde esta realidad : Gravedad=combustible líquido, El trabaja. Ciertamente Gravedad en cuanto "una energía líquida singular", pero esto ya se verá con más detenimiento sobre la marcha).

39.- Así pues, una vez transformada la multiplicación extra del volumen original del campo gravitatorio que Dios causara diciendo "Hágase la Luz", transformación de energía en el trabajo que implicaba de la Fusión del cuerpo geofísico externo, y una vez consumada la Fusión de la Corteza primaria y el Manto Geológico, bajó la velocidad de rotación del Núcleo del Globo terráqueo, arrastrando en su caída a la temperatura general del Planeta. Las dos consecuencias inmediatas del descenso de temperatura en todo el cuerpo geofísico fueron: la Formación de la Litosfera y la Sublimación de la Atmósfera. (Lo que dije antes lo machaco ahora. Mi costumbre de tratar con estos procesos como parte de mi Memoria Viva me lleva por inercia a saltar por encima de tramos secuenciales que a los ojos de los demás pudieran ser no tan obvios. Me explico. Si dije que la velocidad de rotación y la velocidad de transformación de la gravedad en luz y calor están en relación directa, y ahora digo que la velocidad de rotación de la Tierra comenzó a bajar, se entiende que este descenso le afectó al Núcleo. Sus revoluciones de trabajo en caída vertical descendente una vez que el combustible suministrado había sido consumido en el proceso de transformación de la gravedad en calor, la temperatura geológica general comenzó a descender. Primero la del Núcleo, luego la del Manto y finalmente la de la Corteza. Consecuencia de este enfriamiento sería la creación del anillo litosférico y la sublimación de la Atmósfera. Sobre esta sublimación vamos a tratar a continuación. Y una vez más, hablando sobre la Fusión de la Corteza Primaria, insisto en la elementalidad del conocimiento de la fusión de los sólidos como línea de salida a la hora de entender el cambio en la estructura cristalina que se produjo en la estructura de la Tierra a raiz de la Fusión de su cuerpo geofísico primario. En este orden el precondicionaiento artificial existente, en lo universal, respecto al origen natural de los planetas es un muro a superar por el lector. Esa imagen arquetípica para ignorantes que, aún, se mueven a ciegas en el túnel de las verguenzas del Siglo XX, donde una Gravedad que sale por arte de magia de la Nada comprime un mar de materia flotante que sale del sombrero del merlín de turno, y abracadabra produce un ente físico, esta imagen, cual se desprende del propio discurso, le viene al dedo a un cuento de Alicia en el país de la ciencia-ficción. Y nada más. Toda inteligencia que se precie y trabaje con un sistema donde los valores astrofísicos vienen determinados por la relación entre la materia (estrella) y la energía (gravedad) alcanza la conclusión, tomando la Astroiconografía como reflejo de la Realidad, que el enfriamiento temporal de los cuerpos estelares provoca el estacionamiento de la materia nebular sobre su cuerpo externo, siendo éste el Origen Natural de los Planetas. En el caso del Origen del Planeta Tierra su Singularidad Cósmica procede del hecho de ser su Origen una Aplicación directa de la Inteligencia Creadora sobre el sistema materia-energía, asunto este en el que entraremos a su tiempo, y determinó tanto los parámetros geofísicos primarios cuanto los efectos geohistóricos deducibles de dichas Aplicación Creativa. Aquí podríamos preguntarnos porqué no se limitó Dios entonces a jugar con un Planeta con Origen Natural; cuestión que será respondida conforme avancemos pero que implica a la Teología, pues tiene que ver con el Porqué, siendo el Cómo el terreno propio de las Ciencias Físicas).

40.- Regresando a nuestro asunto estrella: Por sublimación de los Gases se entiende el paso de la materia del estado gaseoso al sólido sin pasar por el estado líquido. El ejemplo más cotidiano de sublimación gaseosa nos lo ofrece la Naturaleza todos los inviernos. Las nubes se transforman en nieve y granizo. A nivel de experiencia casera el horizonte de experimentación se nos ofrece muy limitado, pero a nivel de laboratorio los experimentos abiertos a la curiosidad son numerosos. Como aquí no tenemos espacio ni medios para llevar las palabras a las imágenes concluyo diciendo que: El Manto de Hielo en que Dios transformó la Atmósfera Primigenia, estrella de este Día Primero, era “la Luz” del Génesis. (Y aquí dejo a mis lectores reflexionar sobre el misterio de los misterios el más increíble, ¿cómo un hombre de hace tres mil quinientos años pudo hacerse una idea física tan moderna sobre el Origen de la Biosfera? "Fusión de la Corteza primaria, producción de la Proto-Atmósfera, enfriamiento de la Corteza y Sublimación de la Atmósfera Primigenia. ¿No es para quitarse el sombrero? Este es un punto sobre el que debiera machacar, creo, o al menos eso debiera pensar. Imagino que tendremos tiempo de regresar a este asunto de la relación cognoscitiva, tal cual se describe en esta Introducción, del pensamiento de Moisés respecto al Contenido del Jeroglífico que llamamos "el Génesis". Tal cual, pero sin demasiadas concesiones a la especulación para bobos, no sea que la conversion de un hecho en mito acabe por traducir el Conocimiento en un sistema para parapléjicos de la cabeza. De todas maneras la relación de Moisés el Hebreo con la Historia Universal no se operó a través del puente de la Ciencia sino sobre los raíles de la Omnipotencia y el Todopoder, dejando la Omnisciencia, entendida como Ciencia, a Dios, el verdadero Autor de este Jeroglífico y su correspondiente Introducción, no siendo las manos humanas otra cosa que plumas moviéndose al ritmo que marca el Pensamiento de quien se planta delante de la Eternidad y dibuja Acontecimientos en el lienzo de los Milenios con la misma facilidad que otros planean sus delitos a la luz de todo el mundo. Dos asuntos, pues, la Omnisciencia y la Omnipotencia, que son platos distintos, y ya se servirán a su momento siguiendo las reglas de la buena mesa).

Secuencia Geohistórica Completa

41.- La sorpresa al descubrir esta secuencia de acontecimientos geohistóricos donde juzgaron los genios del mundo moderno no haber nada, excepto la imaginación calenturienta y fanática de una mente en estado religioso febril -secuencia perfectamente científica en su planteamiento y desarrollo- no debe alejar de nuestra mirada la serie completa de hechos sobre los que, para facilitar la visión general del todo, he pasado a la ligera. Recapitulemos:

42.- Uno: Multiplicación Controlada de la densidad por unidad cúbica astrofísica del campo gravitatorio terrestre. El origen de esta Multiplicación Controlada, dije, es la Naturaleza del Ser Divino.

43.- Dos: Aceleración vertical de las revoluciones de trabajo del transformador de la Tierra. De la que se derivó la aceleración rotatoria del Globo sobre su eje, y la implosión astrofísica del Núcleo en el origen del calor del Planeta.

44.- Tres: Elevación termodinámica global del cuerpo geofísico, que desde el Manto se extendió hasta la superficie y produjo la Fusión de la Corteza Primaria.

45.- Cuatro: Licuación de la Corteza Primaria bajo los efectos de la Fusión del Globo externo y producción de la Atmósfera Primigenia. (La naturaleza química de la Atmósfera terrestre, sui géneris entre las de su familia planetaria, nos plantea un problema alternativo que no tocaré en este lugar pero sobre el que volveré en su momento).

46.- Cinco: Una vez concluída la transformación en calor del combustible gravitatorio, la Tierra volvió a las manos de la Naturaleza, ajustándose sus nuevos cambios a la ley de la Inercia. Desaceleración de las revoluciones de trabajo del transformador geonuclear, caída de la velocidad de rotación del Planeta y descenso de la temperatura del Globo fueron los tres primeros efectos visibles.

47.- Seis: estos tres efectos fueron causa de una nueva secuencia de efectos. El primero de estos nuevos efectos fue el enfriamiento de la superficie exterior del Globo, que ipso facto puso la primera piedra de la creación del anillo geofísico externo, la Litosfera.

48.- Siete: También podemos hablar de Solidificación de la Corteza Secundaria. En fin, esto es ya según el gusto. Una vez que entremos más en profundidad tendremos tiempo de diferenciarlas. Avanzando un poco el tema digamos que la Litosfera es al Globo lo que la Corteza Secundaria es a la Litosfera. Resumiendo, la Corteza Secundaria es la capa externa de la Litosfera. Fue, pues, la Corteza Secundaria la primera capa litosférica que se solidificó.

49.- Ocho: El descenso continuo de la temperatura geofísica a su antiguo estado de partida, que ya nunca alcanzaría, provocó la solidificación de la Corteza Secundaria, como he dicho, y la creación del anillo litosférico. La Arquitectura Geofísica siguió completando su cuerpo con el nacimiento del segundo anillo, el Manto, cuyo enfriamiento cerraría la fuente de calor de la que hasta entonces se había estado suministrando la Atmósfera Primigenia para conservar su estado natural.

50.- Nueve: El enfriamiento de fuera hacia el interior del Globo por lógica tenía que convertir el anillo litosférico en un muro de anulación de trasvase del calor del Núcleo a la Atmósfera.

51.- Diez: Térmicamente aislada del Núcleo la temperatura de la Atmósfera cayó en picado a la velocidad vertiginosa que el aislamiento impuso. Su volumen se congeló. El resultado fue la transformación de la Atmósfera en el Manto de Hielo que cubrió la esfericidad del Planeta de polo norte a polo sur la Tarde del Día Primero. Como dije antes, este Manto de Hielo es la Luz en el Verbo del Primer Día.

52.- Esta es la secuencia que hemos recorrido alegremente. Sobre la marcha he ido dejando hechos específicos que dan la talla de la Inteligencia Creadora y su dominio de las ciencias del espacio, el tiempo, la materia y la energía. Dominio cognoscitivo que es como un campo en donde echa sus raíces el Árbol de la Ciencia de la Creación. Sobre estos hechos nos detendremos un rato en la próxima sección.

Primera ley de Comportamiento del Universo

 

53.- Dios aplicó al sistema geofísico la primera de entre las leyes que rigen el comportamiento del Universo: la transformación de la energía gravitatoria en luz y calor. Siendo esta primera ley el principio general sobre el que Dios ha construido la Arquitectura de los Cielos, es gracias a su manifestación en el espacio local que la geometría de nuestro Universo se mantiene constante en el tiempo. Ya sé que es un poco precipitado declarar algo tan fuerte, pero según vayamos avanzando la imagen que quieren transmitir a nuestra inteligencia los resultados expuestos se irá abriendo hasta desplegar en colores la magnitud de su belleza.

54.- Esto sentado, la aplicación al sistema geofísico de la ley primera entre el grupo que rige la Física de los Cielos nos lleva a interesarnos por las reacciones que cuerpos estelares con propiedades diversas ponen en acción ante un mismo factor externo, como pudiera ser la entrada en tromba en el interior de su sistema de una corriente de energía, tipo cuerda gravitatoria intergaláctica que según cruza los abismos arrastra todo la materia suelta que se encuentra por su camino. Por ejemplo.

55.- Las explicaciones a las que podamos llegar tendrán siempre en este Acontecimiento Histórico -multiplicación de la densidad gravitatoria del campo terrestre- su punto de partida. Sus derivaciones son las que nos llevan a formular la relación entre la energía universal y la materia astrofísica dentro del cuadro de la producción de luz y calor, las dos consecuencias visibles más directas que llegan a nuestros sentidos. Cuando hablo de producción de luz se entiende todo el espectro de la radiación estelógica en la raiz de la energía cósmica. La importancia de esta relación energía gravitatoria-materia estelógica se descubrirá en los capítulos que siguen. Al presente me ceñiré a los hechos, tomando siempre la Multiplicación de la densidad original del campo gravitatorio como la plataforma de arranque de esta Nueva Cosmología.

56.- Hemos observado (y se ha hecho porque se ha inferido de los efectos finales su causa primera) que al doblar la densidad cúbica astrofísica, es decir, la cantidad de energía presente en un campo gravitatorio, en este caso en el de un planeta, y más específicamente el de la Tierra, la producción de calor del transformador astrofísico se multiplica por dicho múltiplo. Si estuviésemos hablando de un transformador estelógico la primera consecuencia visible se manifestaría en la intensidad de la luz producida. En el caso que nuestro Creador nos presenta el calor es la consecuencia directa en función de la naturaleza del transformador sobre el que trabajó. (La gama de transformadores cósmicos está fuera de nuestra imaginación. Dentro del horizonte que se abre delante de nosotros es de suponer que esta gama comprende fuentes de rayos gamma, rayos X y rayos de naturaleza indefinible para nuestro corto alcance del conocimiento del Cosmos. Y en fin, ¡cómo atreverse a ponerle vallas a lo que no tiene fin!).

57.- Las preguntas son: ¿Qué pasaría si en lugar de controlar Dios el proceso de transformación de la energía de un sistema astrofísico en luz y calor nos hallásemos en las fronteras de los Cielos y, por cualquier causa externa, un sistema estelar binario o múltiple sufriera una multiplicación fuera de control de la densidad de su campo gravitatorio? Y a la inversa, ¿qué pasaría si la velocidad de transformación del campo gravitatorio en luz o en cualquier otro tipo de radiofuente superase el ritmo de trasvase de energía de un sistema a otro? ¿No tendríamos que empezar a corregir nuestras hipótesis sobre el origen de las Novas y supernovas?

58.- Aquí va otra: Las fluctuaciones de intensidad de la luz de las estrellas y las variaciones en sus periodos y ciclos orbitales ¿no son una llamada a nuestra inteligencia con la intención de abrirnos la mente a la identificación del universo como un océano de energía sobre cuyas Aguas flota la materia? ¿No es maravillosamente curioso que hablando sobre sí mismo y recordando aquéllos días nos lo contara Dios diciendo: “que se cernía sobre la superficie de las Aguas”? A mí personalmente no me cabe ninguna duda sobre la identificación del campo gravitatorio universal con un océano de energía donde tienen lugar corrientes que operan como canales de trasvase de la gravedad de unas zonas a otras, manteniendo Dios mediante este sistema de irrigación la Geometría de su Creación en perfecto estado de equilibrio. Pero la cuestión que he propuesto anteriormente tiene que ver con la relación de nuestro universo-galaxia con el cosmos exterior, con el reino de las galaxias. La pregunta era qué pasa cuando una corriente extralocal irrumpe en tromba en el perímetro de nuestros Cielos y desequilibra una zona, bien por la multiplicación de la suma total de energía presente como por la aceleración instantánea de las revoluciones de trabajo de la materia astrofísica.

59.- Mediante esta reseña la idea es recuperar el efecto de rotación acelerada que la Tierra experimentó al multiplicar Dios la densidad de su campo gravitatorio, efecto del que extraemos nosotros una ley de regularidad directa entre el proceso de producción y la velocidad de rotación del transformador astrofísico. La idea nos conduce a ver que llevada una estrella a una rotación acelerada instantánea el efecto debe darnos por secuencia la creación de una Nova, o de una Supernova si el cuerpo afectado por la multiplicación instantánea de sus revoluciones de trabajo es un sistema múltiple. También en su momento nos entretendremos radiografiando este proceso de producción de novas y supernovas.

Y así fue, y así se hizo

60.- Y recuperamos ahora el hilo que ha extendido ante nosotros nuestro Creador, que ha estado siempre ahí pero que en su Presciencia El dejó yacer en las tinieblas hasta que la Inteligencia de nuestra Civilización abriera sus oídos al Lenguaje de la Ciencia de la Creación. Dicho esto el resumen secuencial de los acontecimientos históricos protagonizados por Dios durante aquel Día Primero podemos dejarlo así:

61.- A: Multiplicación de la densidad del Campo Gravitatorio Terrestre. (Este asunto de la multiplicación por Dios del volumen de energía de un sistema astrofísico dado, asunto que se encuentra en la base de la misma Creación, es un asunto que resolvimos asumiendo la naturaleza del propio Creador, naturaleza que le permite ser la fuente de energía fundamental de la que bebe el océano cósmico).

62.- B: Elevación en vertical ascendente del ritmo de trabajo del Transformador Central Geofísico. (La existencia de una correspondencia innata entre densidad gravitatoria y rotación estelar está en la base de la luz y su intensidad).

63.- C: Fusión del Manto y licuación volcánica de la Corteza Primaria. (Obvio cualquier comentario al respecto porque he confiado a la inteligencia natural del lector la conexión entre la causa primera apuntada y los efectos finales expuestos).

64.- D: Producción de la clásica Atmósfera Primigenia. (Al hablar de clásica tengo en mente la atmósfera típica planetaria, enrarecida, caótica, tal cual la encontramos en los demás planetas de nuestro Sistema).

65.- E: Enfriamiento del Núcleo y solidificación de la Corteza Secundaria, o Litosférica. (Tal fue el origen de la Corteza Secundaria. Sobre ella y durante el enfriamiento actuó Dios mirando a la formación del Sustrato Ecosférico Autónomo, sobre el que aún no he dicho nada pero sobre el que ya se dirá algo. En fin, ahí están las dorsales oceánicas como pruebas de las fuerzas de arrastre que Dios puso en acción, de cuya solidificación se desprende el momento durante el que Dios se curró la geografía de los continentes. La lógica más elemental impone su criterio y da por supuesto que un estado de semiliquidez es el momento perfecto para desplazar de la superficie del cuerpo semisólido parte de su materia, tal como hace quien trabaja con el barro y luego expone la figura resultante al horno. En este caso el efecto horno lo asumió el proceso acelerado de solidificación que había emprendido la Corteza Secundaria. Por qué abrió Dios en canal el hemisferio atlántico forma parte de la Arquitectura Geofísica en la base de la Creación del Plano Biosférico, sobre el que enseguida diremos lo necesario. El hecho es que las fuerzas de arrastre que crearon el Canal Atlántico y dio lugar a las dorsales oceánicas dejaron sus huellas al solidificarse la capa litosférica cortesaria. Y ahí están como testimonio de la existencia de la actividad creadora trabajándose las plataformas continentales. No quiero decir nada sobre cómo le afecta esta creación a la teoría de la tectónica de placas. Además de la Teoría del Plano Biosférico pondré sobre la mesa otra prueba adicional contra el modelo geofísico que el siglo XX impuso por norma).

66.- F: Sublimación de la Atmósfera Primigenia. (Dije que cuando la litosfera aisló a la atmósfera primaria del Núcleo: arrastrada por el descenso de temperatura la atmósfera se congeló, se sublimó, y el resultado final fue su transformación en un Manto de Hielo, que, como antes lo hiciera el mar de lava, cubrió la esfericidad de la Tierra de polo Norte a polo a Sur, de Este a Oeste). Este Manto de Hielo que rodeó al planeta en la tarde de aquél día era la Luz que salió de los labios de nuestro Creador, cuando dijo: “Haya luz”.

67.- Y así se hizo. Y así fue. Lo contrario hubiera sido absurdo. La Duda descartiana como método de relación entre la Inteligencia del Creador y la de la Criatura no es un método, es un muro de separación, una valla limitativa de las posibilidades y capacidades de la Ciencia para crecer en la dirección de la Omnisciencia Creadora. Si por Omnipotencia entendí antes la facultad creadora de reducir el tiempo de trabajo de un proceso a su mínima expresión posible, entiendo por Omnisciencia ahora el dominio que en su Sabiduría ejerce Dios sobre todas las ciencias de la materia, el espacio, el tiempo y la energía. Y al hacerlo incluyo en su lista ciencias que operan en diferentes universos, sobre los cuales nada podemos decir, excepto maravillarnos de su infinito conocimiento.

El Firmamento de los cielos

68.- Así pues, en mente el estado de la Tierra al final del Día Primero, envuelto el Globo Geofísico bajo aquel Manto de Hielo que su Creador llamara la Luz, desde las distancias la visión de nuestro Planeta era el de una inmensa bola de hielo flotando en el Abismo, como la visión de un masivo huevo cósmico nacido en las Tinieblas. La próxima secuencia geohistórica que Dios tenía en mente era la siguiente:

69.- I: Desplazamiento de la Tierra de su región de origen a su lugar final en los Cielos. (Esta localización de la región de origen de nuestra Tierra será un problema a resolver en los capítulos que vienen. La necesidad de prevenir al lector sobre el factor de incredulidad que la localización despertará me lo sugiere. También a este reto me enfrentaré con elegancia y tranquilidad).

70.- II: Lanzamiento de la Tierra sobre el Sistema Solar y acoplamiento en su tercera órbita.

71.- III: Sublimación del Manto de hielos. (Por sublimación del hielo se entiende el paso de la materia del estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido. En este caso sería el proceso inverso al de la sublimación de los gases. Si en el Día anterior vimos cómo Dios se las arregló para bajar la temperatura del Globo hasta el punto crítico de sublimación de su Atmósfera, en este nuevo Día vamos a ver el proceso contrario. Mi consejo es abrir los ojos de la inteligencia y prepararse a comprender maravillas. Y lo de siempre, si alguna objeción va saltando no hay que preocuparse demasiado, todo se solucionará).

72.- IV: Ruptura del Manto de Hielo en dos bloques y retirada hacia los polos geográficos. (Esta retirada de los dos bloques de hielos hacia los casquetes polares es un periodo geohistórico que, llegando a él desde una plataforma diferente, la geología clásica ha sembrado en la mente de todos. Recuerdo aquí que la Ciencia es el ABC del Lenguaje de la Creación. Lo otro, pretender modelar el Universo y su Historia a la medida de la omnipotencia de la Razón humana, es un ejercicio de vanidad sobre el que no voy a decir nada ahora. La Ciencia lo mismo que la Teología han permanecido hasta Hoy sujetas a la esclavitud que la Necesidad de la Caída impuso. No es desde una tribuna de acusación y condena que debemos analizar las teorías y los estados intelectuales por los que han pasado tanto la Fe como la Razón. Posiblemente atrapados en las botas de cualquiera de los que nos precedieron hubiéramos hecho justo lo que ellos hicieron. Así que en este Día de alegría no vamos a ponernos serios).

73.- Y V: Nacimiento del Océano y Formación de la Atmósfera Biosférica. (Esta Atmósfera es el Firmamento en el Verbo del Segundo Día. Enseguida entramos en su secuencia geohistórica. Antes de que el alba de este Segundo Día rompa y la Historia se acerque un paso más a nosotros pienso que no es mala idea reflexionar sobre el lugar donde creara Dios la Luz. Ya sé que más de uno se va a llevar las manos a la cabeza y se va a quedar sin habla. Bueno, sólo hay que abrir el Evangelio y ver lo que hacía su Hijo para quedarse maravillado de la sorpresa).

Sobre las Tinieblas

74.- El Texto bíblico no miente. En el Cuarto Día del Génesis se nos dice que Dios creó las estrellas para separar la Luz de las Tinieblas. Cito: “Y así fue. Hizo Dios los dos grandes luminares, el mayor para presidir el día, y el menor para presidir la noche, y las estrellas; y los puso en el firmamento de los cielos para alumbrar la tierra y presidir el día y la noche, y separar la Luz de las Tinieblas”. ¿Quién no ha leído alguna vez este texto?: “Creó Dios las estrellas y las puso en el Firmamento de los Cielos para separar la Luz de las Tinieblas”. El Autor del Génesis primero nos dice que Dios creó la Luz y enseguida nos declara que una vez creada la Luz la separó de las Tinieblas.

75.- Bueno, las opciones que se nos ofrece son las que son y no admiten vueltas. Dios creó la Luz, luego la separó de las Tinieblas, y creó las estrellas para separar la Luz de las Tinieblas. La cuestión es qué pasaría ahora si donde Moisés escribió Luz nosotros ponemos el Manto de Hielo cuya creación hemos seguido. ¿Empieza a calentarse el ambiente? Qué tal si cogemos lápiz y papel y tiramos líneas.

76.- Trazamos una circunferencia en una esquina del papel y la llamamos Tierra. En el lado contrario trazamos otro círculo y lo llamamos Tinieblas. Ahora trazamos en medio un muro de separación entre Tierra y Tinieblas, que llamaremos Estrellas. Es la imagen que nos sale poniendo Tierra donde Moisés puso Luz. Y de hecho, si miramos al cielo vemos que los Cielos hacen de muro de separación entre la Tierra y el cosmos exterior. Conclusión: Si Dios creó la Luz y la separó de las Tinieblas es que la Tierra se encontraba en ese momento en esa región de la que las estrellas la separan actualmente. O lo que es igual, antes de crear la Luz: la Tierra se encontraba en medio de las Tinieblas.

77.- Comprendo que esta sencilla forma de fabricar lógica le parezca al lector un arte siniestro de complicar aún más las cosas. Lo cierto es que por más que quiero no encuentro la complicación y tal vez por esto me lanzo a la recreación de los acontecimientos geohistóricos sin pensar en la opinión de los siglos. A la hora de la verdad, que es la que aquí nos interesa, el problema es dónde, en qué región del espacio exterior se encuentran esas Tinieblas que cubrían la faz del Abismo cuando Dios dijo: Haya luz.

78.- La Revelación se limita a informarnos sobre la distancia astronómica que Dios puso entre las Tinieblas y la Luz. No da números ni coordenadas intergalácticas. Nos dice que Dios creó la Tierra y entre la Tierra y su región de Origen puso por medio los Cielos. Traducción maravillosa y revolucionaria que nos deja clavados en el asiento y nos sitúa justo donde nos quería ver nuestro Creador: En medio de las Tinieblas y mirando a los Cielos. Así que ¿de qué nos vale tener los pies sobre la tierra si al final el que tiene la cabeza en las nubes es el que mejor ve las cosas?

79.- Una cuestión extra viene al caso. ¿Creó Dios las estrellas para separar la Tierra de su región de Origen sin más causa que dibujar en la bóveda del firmamento el zodiaco? ¿O le dio a los Cielos dimensiones galácticas por alguna otra razón? La respuesta positiva implica la afirmación de un imposible histórico, ni más ni menos que un hombre de hace tres mil quinientos años hubiera comprendido, sin haber observado jamás el cosmos, que nuestro Universo es una Galaxia en el corazón de un océano de galaxias en movimiento, razón por la que le dio Dios a nuestros Cielos sus actuales dimensiones astronómicas.

La Creación de la escalera de los elementos naturales

80.- Pero sigamos. Creada la Luz -proceso que hemos descrito siguiendo la línea del tiempo con la que Dios ha retado desde su Génesis a la Ciencia de todos los tiempos, andando sobre cuya línea llegamos a la Fusión de la Corteza Primaria y la Sublimación de la Atmósfera Primigenia resultante como la fábrica donde Dios produjo el Manto de hielos que durante la Mañana del Primer Día cubrió la esfericidad del planeta Tierra, y sin juzgar los procesos mecánicos dada la naturalidad del tema: Fusión de la Corteza Primera y Sublimación de la Atmósfera Primigenia-, dejamos el asunto de la Revelación un tanto en al aire hasta que la ocasión nos permitiera volver a poner los pies en el suelo. Y sin entrar en más detalles regresamos al Texto, leyendo cuyas letras convenimos en que la definición de la Palabra Creadora, por cuya identidad abandona el país de las metáforas, hipérboles, mitos y demás entes de leyenda, hizo de ella "la Luz" una Llave de Champolión, en este caso de David, haciendo uso de la cual se interpreta la Revelación, contra toda opinión, teológica o científica suscrita hasta Hoy, diciendo que Dios separó la Tierra de su región de origen y la introdujo en los Cielos, conclusión que se infiere del Texto: "y vio Dios ser buena la Luz, y la separó de las Tinieblas", declaración que a la luz de esta Interpretación me lleva a admirar el valor que le echó el autor Humano cuando se atrevió, sin ciencia, a confesar tal declaración de separación Luz-Tinieblas por la mano del mismo Dios que creara la Tierra y los Cielos. Ignorancia de Moisés en donde precisamente radica la Sabiduría de quien le dictara el Texto y por su silencio su Escriba deviniera el hombre más sabio de su tiempo. En un apartado dedicado a la Ignorancia de Moisés en tanto que Escriba de Dios, volveremos al tema de la Omnisciencia del Señor que le dictara el Relato de la Creación del Universo. Como no podía ser de otro modo. ¿O acaso para nosotros no empezó todo cuando fue creada la Tierra? Ya sabemos que dicen por ahí que la verdadera historia del Hombre se remonta incluso antes de la existencia de la Tierra. Ahora bien ni la existencia del Hombre es trascendental para el Cosmos ni el conocimiento de la estructura de las galaxias es vital para la existencia del Hombre. De manera que si el Hombre no existiera el Cosmos seguiría estando donde está, haciendo su camino, y si el Hombre no conociera la estructura del Cosmos tampoco por ello dejaría de ser el Hombre lo que es. Esto no quiere decir que la importancia del Conocimiento del Universo no sea de un valor existencial específico para nosotros; y sí dejar claro que el conocimiento que es de trascendencia vital para el Hombre en cuanto Ser es el Conocimiento de Dios; y pues que en Dios viene el Creador, la Ciencia de la Creación viene en el lote, por hablar con alegría en el cuerpo. Se cuestionará alguno por qué entonces Dios ha mantenido en el Silencio la Memoria de la Creación de la Tierra y los Cielos, separando el Creador en Dios del Señor. Postura que mantuvo Dios en Cristo, manteniendo la Fe y la Inteligencia a la manera de dos brazos unidos a un mismo cuerpo, nacidos para obedecer la misma Voluntad, pero el movimiento de cada brazo sujeto al pensamiento de la cabeza a cuyos impulso el cuerpo entero se mueve. Y yo responderé esta sencilla cuestión afirmando que así ha sido en verdad. A la par que negaré que desde el principio Dios hubiera dispuesto el Conocimiento del Creador en El siguiendo esta pauta de crecimiento bajo las condiciones de la Maldita Ciencia del Bien y del Mal. Pasó lo que pasó y ya no hay remedio. Y porque pasó la Formación de la Inteligencia a Imagen y Semejanza de la de nuestro Creador experimentó sobre la marcha un contratiempo, que obligó a Dios, en efecto, a anteponer al Conocimiento de la Ciencia de la Creación el Conocimiento del árbol de la ciencia del Bien y del Mal, cuyo fruto, como sabemos, es la Guerra. Yo no sé si quien lee estas líneas ha cogido las leyes de esa Ciencia. Por mi parte creo que la estructura de dicha Fruta está asumida y, desde el conocimiento que viene de la experiencia puedo escribir lo que con el conocimiento que viene de la teoría tomaba forma en la lengua del Primer Hombre, a saber, "Maldito todo el que coma de ese fruto, y maldito el que dé a comer del fruto del Árbol de la ciencia del Bien y del Mal". Confesión final que me trae de vuelta al punto desde el que iniciamos esta pequeña travesía, hablando de la Separación de la Luz que Dios realizara una vez que la creara en las Tinieblas. Escribiendo sobre lo cual dije que mientras la Ignorancia tuvo su Ley la imposibilidad para entrar en su Contenido llevó a unos, teólogos, y a otros, científicos, a devolverle a Dios su Génesis envuelto en el papel de las metáforas y los mitos. Pero que una vez traducida la Luz por el Manto de Hielos que al término del Día Primero cubriera la superficie de la Tierra, Manto de hielos producido por la Sublimación de la Atmósfera Primigenia surgida de la Fusión de la Corteza Primaria, ya no nos queda más que meterle fuego al papel de la Tradición Teológica y la Cosmología del Siglo XX, soplar sobre las cenizas, despejar la mesa y volver a trabajar partiendo de la Información que en su Libro Dios nos brinda. Puede que vuelva a este asunto en otra sección, y puede que ya lo haya hecho en una anterior. No importa. Y no lo digo porque yo sea de los que creen que una verdad es más o menos verdad según el número de veces que el martillo caiga sobre la cabeza del mundo. Lo digo pensando en que la vida es un pensamiento que se hace a sí mismo partiendo de unas raíces universales, y no porque se tenga un sueño muchas veces adquiere ese sueño más sentido ni porque se deje de soñar el cuerpo va a perder el beneficio que le proporciona el descanso de la noche. ¡Para nada! Como la intrascendencia del hombre para el Cosmos es un hecho, la Verdad es ella misma aunque no exista nadie en el Universo. Yo puedo dejar de existir ahora mismo pero la verdad estuvo antes que yo y permanecerá sin mí. (En cuanto a mi manía de volver sobre un punto de restauración, que puede ser hoy uno y mañana otro, se debe más a la necesidad de mantener un punto de referencia común entre escritor y lector. Por inercia el ensayista tiende a perderse en su pensamiento y el lector a agarrarse a una idea concreta. Y siendo el caso que nos ocupa de tal complejidad, por mucho que yo quiera pasarle el paño de la sencillez el hecho es que mandar la Cosmología y Teología, tocando su postura frente al Génesis de Moisés, fuera de la mesa de trabajo sobre cuya superficie el espíritu de Inteligencia de Dios se está moviendo en este Siglo XXI, presupone un acto más emparentado con el arte que con la ciencia, suponiendo que escribir sea un arte, y sea arte darle expresión al pensamiento; algo con lo que personalmente sí asiento, y deduzco de los filósofos y héroes de las revoluciones del segundo milenio, los primeros afinando sus plumas con el arte del polemista y los segundos sus espadas con el arte de los filósofos. Las dos veces que este matrimonio parió trajo al mundo dos Acontecimientos para la eternidad: la Revolución Francesa y la Revolución Rusa. El problema, pues, no está en la Palabra sino en el uso del arte de su ciencia. En este caso la Verdad, no el Poder, es el Principio y el Fin. Y de aquí que siendo el hombre intrascendente y la Verdad eterna la opinión humana sea polvo sobre la mesa. Cuya superficie hemos despejado con objeto de situar la Tierra en su sitio durante el Día en que Dios creara la Luz, y una vez creada: "la separó de las Tinieblas"). Volviendo pues al punto de restauración, diré que cualquiera con dos ojos en la cara ve que creada la Luz en las Tinieblas, la Tierra, siendo la Luz el Manto de Hielos que al término del Día Primero cubriera su superficie, la Tierra se hallaba en las Tinieblas. De cuya Región la separó Dios una vez creada la Luz, o sea, el Manto de Hielos que cubrió la esfericidad de la Tierra al término del Día Primero, según desde hace tres mil quinuientos años está escrito: "y vio Dios ser buena la luz, y la separó de las Tinieblas". Si la separó es porque estaba allí. Y si después creó Dios las estrellas para separar la Luz de las Tinieblas, como se puede leer en el Día Cuarto: "Hizo Dios los dos grandes luminares, el mayor para presidir el día, y el menor para presidir la noche, y las estrellas; y los puso en el firmamento de los cielos para alumbrar la tierra, y presidir el día y la noche, y separar la Luz de las Tinieblas". Entonces, traduciendo en esta Línea del Jeroglífico de Moisés "Luz" por "Manto de Hielos", tenemos que la Tierra se hallaba en una Región exterior a los Cielos. Traducción despampanante y asombrosa que de no ser porque es Dios quien la suscribe y su Escriba quien la escribe con la Vara de mando de la que se sirviera para separar las aguas del Mar Rojo, nuestra inteligencia se dispararía al mundo de los extraterrestres y donde pongo C-de Cosmología-SXXI tendría que poner F-de fantasía- SXXI. Esto sentado, porque sentarse se lo merece, y pues que ya está abierta la puerta, entremos.

80 A.-Cómo produjo Dios este cambio de una región del Espacio General a la región donde se haya en la actualidad, sobre este particular no dijo nada el autor. Tampoco dijo nada sobre la naturaleza específica de la región de origen donde creara Dios la Tierra. Ni en este momento tampoco yo voy a entrar en más detalles. Cuando le convenga a esta Cosmología ya correremos el velo. Bastante hay por ahora con aceptar que Dios creara la Tierra fuera de nuestros Cielos, más allá de las constelaciones de nuestra galaxia, en el Abismo cubierto por las Tinieblas. (De hecho, volviendo al tema de la Formación de la Corteza Secundaria y la Sublimación de la Atmósfera Primigenia, que la Tierra se hallase en una región sujeta al cero absoluto fue el acelerador del que se sirviera Dios para crear el Manto de Hielo. Vemos cómo estando Marte a más distancia su atmósfera no pasó por aquel proceso de sublimación por el que pasó la Tierra. La singularidad que la Biosfera abre entre los planetas habla de la existencia de un periodo geohistórico especial, que, por muy increíble que nos parezca, desde la Revelación se descubre al declarar Dios que la singularidad de la Biosfera obedece y es la respuesta a la región de origen donde la creara. Afirmación espontánea que nos conduce inmediatamente al problema del Poder del Creador del Universo. Ya que si intelectualmente hablando el proceso de creación de la Biosfera descubre en la secuencia expuesta su naturaleza científica, la objeción invencible tiene que ver con la Naturaleza de ese Ser que no sólo piensa cómo hacer las cosas sino que además tiene Poder Infinito para llevarlas a cabo. No sé si lo he dicho, pero si no lo digo ahora: el Poder sin la Inteligencia no satisface la necesidad que la transformación de la Realidad exige; y viceversa, la Inteligencia sin el Poder se queda en sueños, en fantasía, en respuestas que se lleva el viento. En este caso, conociendo por la Teología a Dios y por la Ciencia al Universo lo único que tenemos que hacer nosotros es fundirlas en una Nueva Ciencia, la Ciencia de la Creación, y seguir sus leyes y sus principios. En este caso, sabiendo Dios que exponiendo una Atmósfera a una región sujeta al cero absoluto su volumen se sublimaría y daría lugar a la creación de un Bloque de Hielo, y pudiendo hacerlo, lo hizo. Y llamó Luz al Manto de Hielo).

81.- Pero la integración de la Tierra en los Cielos la preparó Dios antes de abrir su boca y originar la secuencia creadora de la Luz. No fue cuestión de suerte que Dios encontrara un sistema estelar de características planetarias compatibles con la Tierra. Antes de sumergirse en el océano de las constelaciones lácteas Dios sabía lo que iba buscando, dónde se encontraba lo que iba buscando y cuáles eran las características del Sistema Solar que estaba buscando. Y lo sabía porque El mismo formó su estructura planetaria con vistas a no activar un rechazo hacia la integración de la Tierra en el edificio solar. (El Génesis parte de una plataforma previa, la Tierra y los Cielos ya estaban creados, y sobre su superficie nos hemos lanzado a navegar. Podríamos haber empezado este viaje sumergiéndonos en las profundidades del Tiempo, pero he preferido seguir la ruta diseñada por Dios de antemano, entre otras cosas, porque El conoce mejor el terreno que uno. En su momento romperé una lanza en el intento de recrear la Creación del Sistema Solar. Hasta que el momento llegue debemos poner sobre la mesa las leyes básicas necesarias para el entendimiento de una secuencia sistemológica de tanto interés para nosotros).

82.- Así pues, la integración de la Tierra en el Sistema Solar, por muy natural que le parezca a quien asocia la Divinidad con el poder de abrir la boca y tenerlo todo hecho, implicaba la resolución de un mar de ecuaciones complejas, repletas de incógnitas y factores a tener en cuenta. Como cualquier otro sistema del Universo, el cuerpo solar no puede aceptar la integración de un nuevo elemento sin experimentar él mismo una transformación de estado. Pensando en esta sencilla regla universal de integración de cuerpos astrofísicos en sistemas complejos, Dios se aseguró la imposibilidad del rechazo o la perturbación destructiva del Sistema Solar en respuesta a la integración de la Tierra en su estructura creando Sol, Tierra y Luna con un mismo Origen en el espacio y el Tiempo.

83.- Una vez creados el Sol y los planetas con sus lunas y sus anillos, Dios procedió al aislamiento de la Tierra, raíz de la Confusión a la que se refiere el Texto, para, después de crear la Luz -como ya hemos visto- volver a unir Tierra y Sol, momento alrededor del cual estamos gravitando en esta sección. Esta integración tenía un camino. Y en el camino la capa de Hielos había de iniciar su ruta particular hacia su transformación en Aire y Agua. Describir esta ruta es la meta que nos vamos a proponer en la próxima sección.

Consecuencias geofísicas iniciales

84.- Y en fin, la consecuencia del lanzamiento de la Tierra sobre la pista boreal (puerta por la que entró la Tierra en el campo eléctrico del Sol) se dejó sentir sobre la superficie del Manto de hielo. El hecho de acceder la Tierra a su órbita biosférica por esta ruta boreal tenía causas más complejas que la que aquí nos interesa manejar. Por ahora entremos en la fusión del Manto de Hielo y las consecuencias físicas de su aceleración al punto crítico máximo sobre el tiempo de duración de su proceso. Elevación instantánea buscada por Dios al darle a la Tierra por acceso la pista boreal.

85.- Lo cierto es que introduciendo la Tierra por la pista boreal lo que Dios conseguía era acelerar a la máxima velocidad permitida el proceso de descongelación del Manto de Hielo, así como hacer lo mismo con la consiguiente evaporación del producto resultante. El juego de fuerzas sobre el que la fusión del Manto de Hielo se aceleró a su máximo posible combina las fuerzas clásicas con las revolucionarias, y pare esa escurridiza cosmología cuántica en el origen de todos los procesos de creación de materia astrofísica y de energías electromagnéticas.

86.- Mayor se fue haciendo el acercamiento Tierra-Sol, menor la distancia Sol-Tierra, más intenso fue el proceso de descongelación del Manto de Hielo. La rapidez del movimiento aproximatorio es la que nos lleva a hablar de sublimación. En este sentido la sublimación del Manto de Hielo fue una evaporación directa. Que, mirando a comprenderla lo más llanamente posible, podemos compararla a la aplicación de un hierro candente sobre la superficie de una barra de hielo. El Sol hizo de barra de hierro al rojo vivo en la mano de Dios y la Tierra de barra de hielo.

87.- No hablo figuradamente al decir que de haber continuado Dios aplicando indefinidamente el hierro la masa total de la capa de hielos se hubiera transformado en atmósfera. Al menos es la impresión que nos crea la extensión hasta el infinito del tema. Yo diría que simple apariencia y nada más. Apariencia que nos invita a dar otro paso adelante. Y asegurar que la estabilidad del universo en general, y de nuestro Sistema en especial, se basa en dos pilares básicos. El primero ya lo hemos visto, es la transformación de la energía en nuevas formas de energía. El segundo es la naturaleza electrodinámica de la materia cósmica fundamental.

 

Segunda Ley del Comportamiento del Universo

 

88.- El estudio que Dios llevó a cabo sobre el comportamiento de la Materia Cósmica le condujo al reino de la Electrodinámica Astrofísica. Durante las investigaciones sobre la naturaleza del espacio, de la materia y del tiempo que Dios realizara a la búsqueda del dominio de la Ciencia de la Creación, lo que le permitiría transformar la Realidad Universal, Dios observó cómo la materia fundamental a pesar de sus transformaciones y saltos dimensionales en el espacio general conserva las propiedades de su naturaleza atómica.

89.- El descubrimiento de la conservación de las propiedades atómicas naturales a la energía cósmica fundamental, con independencia de la dirección que se recorra, le abrió a Dios un horizonte creador sin límites. Pues si por muy grande que sean las distancias recorridas durante el salto de la materia microcósmica a la macrocósmica la naturaleza de sus fuerzas electrodinámicas se conserva, el escenario que se le abre a la inteligencia creadora es ilimitado. Es más, este descubrimiento hace por sí solo que las estrellas y sus redes sistemológicas se transformen en ladrillos, en bloques, en campo de materia prima del que extraer toda la masa necesaria para levantar edificios constelacionales.

90.- Entonces, aplicando ahora, si la primera ley -transformación del campo gravitatorio en luz- se opone a la contracción hasta el infinito del universo, toda vez que la cantidad de energía no permanece estática en la ecuación, inestabilidad ecuacional derivada de la transformación de la gravedad en luz y fuerzas electromagnéticas, condición de estabilidad que exige la hipótesis para dar vía libre a la contracción del campo universal en un núcleo primordial, y que no se cumple, realidad que la estabilidad del sistema astrofísico local demuestra; esta segunda ley -naturaleza electrodinámica de los campos gravitatorios- le corta el paso al movimiento contrario -destrucción por dispersión- al levantar entre los sistemas siderales una red electrodinámica de comportamiento. Es decir, la operatividad de esta ley de transformación de la energía gravitatoria en fuerzas electromagnéticas y otras formas de energía luminosa, la operatividad de esta ley -decía- contra la dispersión por debilitamiento constante del volumen de la energía universal: mantiene la concentración desde las leyes de la electrodinámica. Y finalmente, la entrada en acción de este muro electrodinámico de protección permite la existencia de corrientes gravitatorias alrededor de continentes astrofísicos sujetos una teoría de estructuras moleculares donde las partículas son astros.

91.- La aplicación visible de estas dos leyes a un Sistema Estelar Individual lo tenemos en el nuestro. Por un lado el campo magnético hace de enlace entre Tierra y Sol. Lo que es extensible a todos los demás planetas. Por el otro el campo eléctrico levanta una barrera entre Sol y Tierra. Lo que poéticamente hablando podríamos sellar así: Lanzada la Tierra al encuentro imposible de su destrucción la naturaleza de su espíritu positivo convirtió la apariencia en admiración cuando la igualdad entre los signos resolvió el conflicto. Y seguimos.

Movimiento General del Universo

92.- De manera más o menos sencilla voy a recrear el primer tramo de esta nueva secuencia geohistórica que tuvo lugar en el Día Segundo. Pero volviendo al tema, la importación por el Sol de un nuevo planeta le suponía a su Sistema la integración en su campo de un nuevo transformador de energía gravitatoria, con sus propiedades exclusivas. Cómo alteró este cambio estructural la relación entre la familia planetaria no es fácil de determinar, pero este era un factor que Dios conocía por experiencia, y desde esa experiencia resolvió sobre el papel todas las incógnitas antes de pasar a la acción. El éxito de la aplicación de sus matemáticas a la realidad no hay que ir muy lejos a buscarlo; a la vista están los resultados. Nosotros vamos a centrarnos en la Tierra y lo que le supuso a su cuerpo físico su integración en un campo gravitatorio compartido.

93.- Empezaré diciendo que cualquier cuerpo de naturaleza astrofísica en tanto que esté aislado de cualquier otro cuerpo se limita a consumir su propia energía. Mientras durante el Día Cero estuvo aislada en su región de origen la Tierra se estuvo alimentando de su propio campo gravitatorio. La baja velocidad de transformación a la que estuvo trabajando su núcleo mantuvo su pulso a un mínimo estable de revoluciones. El problema era que el campo gravitatorio seguía aumentando la masa cortesaria mediante su efecto de agujero negro. Así que la Tierra tenía razón para estar confusa.

94.- Y dice Dios que estaba vacía porque la Tierra no podía por sí sola salir de aquella situación. Únicamente estando conectada a una red de energía podía superar el final hacia la que abandonada a sus fuerzas se veía abocada. Cuando Dios regresó y dobló la energía de su campo, acelerando la rotación de su cuerpo externo rompió aquella situación. De la que se derivó, como he mostrado, la fusión de la corteza primaria y la creación del Manto de Hielo que cubrió el Globo al final del Día Primero.

95.- La energía suministrada transformada en calor, habiendo vuelto el Núcleo a un nuevo estado de equilibrio al término del Primer Día, al introducirla en el Sistema Solar al alba del Segundo Día la Tierra se encontró de repente en la situación que se halla un transformador conectado a una red de energía. La primera reacción de su Núcleo fue pasar de un estado lento de trabajo a otro avanzado. Lo que esto significa podemos comprenderlo recordando cómo la variación de la energía con la que puede jugar su campo le afectó al comienzo del Día Primero. Efecto del que se deduce a título universal que el motor que mantiene constante el movimiento estelar es el Núcleo.

96.- El movimiento de las estrellas y de todos los cuerpos del Universo, pues, como muy bien se ve en nuestro Sistema, tiene una singularidad. Todos rotan sobre su eje. El efecto físico natural a este tipo de movimiento es, como se ve en los helicópteros, el movimiento hacia arriba. De donde nosotros deberíamos deducir que todas las estrellas y sus sistemas siguen una trayectoria ascendente. Como si dijéramos que el Universo se comporta como un cuerpo que se mueve hacia arriba eternamente. Ahora regresemos al punto donde dejé este Relato

 

La Parábola de acceso Tierra-Sol

 

97.- Decía que Dios creó la Tierra en las Tinieblas, y que creado el Manto de Hielos, que en su Libro El llama la Luz, la separó de las Tinieblas, de donde la separó, y la introdujo en los Cielos, donde se encuentra. Y creo haber dicho que el primero de todos los efectos que a raiz de esta integración experimentó la Tierra se puede comparar con el efecto que experimenta un transformador al ser integrado en un circuito eléctrico. Y que como al principio del Día Primero, al principio de este Segundo Día la subida de la velocidad de rotación del Globo, signo externo de la elevación de revoluciones que experimentó su Núcleo, fue el efecto inmediato de la integración de la Tierra en el campo del Sistema Solar.

98.- Ahora, siendo la trayectoria natural entre dos puntos que se atraen la línea recta, y el movimiento en un campo gravitatorio semejante al de un líquido en un vaso, el movimiento aproximativo de un cuerpo externo hacia un cuerpo astrofísico por obra de esta relación dibuja un círculo alrededor de la estrella. Pero puesto que Dios descartó la opción de acercamiento sobre la pista planetaria, la trayectoria que debía describir la Tierra no podía ser más que la parábola. Que fue precisamente la que empezó a dibujar como reacción a la acción de aceleración instantánea que experimentó su rotación. Esto en cuanto al primer tramo del vuelo de la Tierra en busca de su órbita biosférica.

99.- El primer efecto dibujado, la ley que rige el vuelo de los helicópteros por lápiz, hay que hacer entrar en este proceso de acoplamiento la naturaleza de los campos eléctricos respectivos. Esto dicho, un campo electromagnético cualquiera se define por sus dos componentes: la fuerza magnética que actúa a distancia entre los cuerpos y la fuerza eléctrica que los sitúa alrededor de un núcleo de referencia. En el caso del lanzamiento de la Tierra tenemos la fuerza magnética en acción, en combinación con la ley del movimiento rotativo. La descripción que esta combinación nos hace del acercamiento de la Tierra al Sol es la que nos dibuja una parábola desde el exterior del Sistema Solar hacia el polo boreal del Sol como ruta de acceso.

100.- La entrada en acción de la segunda fuerza electromagnética, la eléctrica, levantó en el horizonte de sucesos una franja de inversión a la aproximación indefinida de la Tierra al Sol. Una vez dentro de esta franja, como respuesta a la igualdad de los signos eléctricos entre los campos respectivos, la trayectoria de la Tierra inició su descenso hacia su órbita biosférica.

El tirón gravitatorio. Creación y Formación de las Cordilleras

101.- Independientemente de las ecuaciones que regulan la masa de los cuerpos astrofísicos sujetos a una relación sistemológica, las energías en juego entre los cuerpos componentes de un sistema estelógico tipo Solar, y la distancia que recorre un cuerpo planetario durante su órbita, la secuencia de efectos que la Tierra experimentó durante su trayectoria de aproximación al Sol repercutió en el recalentamiento de su Núcleo, efecto del que procedió la serie de olas termonucleares en el origen del estado termodinámico del Manto. El efecto derivado de la transformación del Manto - algo que ya vimos hablando de la Creación del Anillo de Hielos - en una masa de reacción termonuclear fue la fusión de la Litosfera Baja. (Por Baja Litosfera se entiende la zona de contacto geofísico con el Manto Superior. Recuérdese que la división del cuerpo de la Tierra en tres zonas principales, con sus franjas de contacto intermedias, no es un simple capricho de la naturaleza. La zona que se ha dado por llamar Núcleo Externo pertenece, dentro de este Edificio, a la franja de contacto entre el Núcleo propiamente dicho y el Manto. Teniendo en cuenta que el Núcleo es el cuerpo estelógico alrededor del cual se forma un planeta, y por tanto es el Transformador de la Energía Gravitatoria en calor, la física del Núcleo Externo se corresponde al estado de la materia en el Manto Inferior, que sería la equivalente a la que tendría una masa alrededor de un microastro con una temperatura baja, es decir, materia comprimida en estado gasesoso, si bien este estado es impropio para cualificar la física de la franja dentro de la cual oscila el Núcleo, ocasionando con su pendulación - cual ya he dicho en otra parte - el achatamiento del Globo. Pero volvamos al punto principal:) En otras circunstancias el calentamiento del cuerpo del Manto Superior, o masa de reacción termonuclear, origen del Vulcanismo Geológico Global, hubiera debido alcanzar al Anillo Litosférico Superior o externo, pero el hecho de estar el Anillo Litosférico bajo la Capa de Hielos, cuya Creación hemos visto al principio, mantuvo la estructura de la Corteza Litosférica en estado sólido, si bien sujeta la Corteza Secundaria a la física de la elevación de la temperatura dentro de una olla a presión.

102.- Es de comprender que la temperatura, en el interior de aquella olla a presión en que Dios había convertido el cuerpo geofísico, no podría seguir subiendo ilimitadamente. (Nuestros geólogos determinaron la física de la Tierra partiendo de un Núcleo frío, inactivo mecánicamente, y sólo vivo acorde a la reaccion termodinámica dependiente de la presión gravitatoria, en este caso actuando como presión sólida. Necesitaban un modelo virtual desde el que explicarse la constancia del calor geofísico determinante de la actividad volcánica litosférica. El hecho de que la radiografía por onda les dibujase en la mesa una estructura termodinámica de menor a mayor, o sea, desde afuera hacia adentro, procedía a darle la razón al modelo infantil del calor geonuclear por presión de la masa que se habían prefijado en la cabeza; modelo pueril que a su vez se iba a la cama con la hipótesis de origen de la materia estelógica desde una concentración de polvo en el corazón de un campo gravitatorio a la deriva por los mares estelares ... no corta el mar sin que vuela ... bla bla bla ... -El lector excuse mi infinito cinismo - . Y haciendo el amor daban luz a una Ecosfera por arte de magia regulada sobre unas Ecuaciones Perfectas que, claro, contradiciendo el Origen desde el Azar, por lógica tenía que resultarles sospechosa, y, en consecuencia, sin ninguna posibilidad de prosperar. Y prefirieron seguir agarrándose al modelo infantil a seguir buscando un Modelo Geofísico capaz de explicar el Equilibrio Termodinámico de la Biosfera. Cómo, si embargo, un planeta sin generador de energía calorífica puede permanecer caliente durante millones de años, tal que, cual lo demuestran los registros fósiles, se puede hablar de un Ciclo Termodinámico Ecosférico, éste es un punto que, una vez elevado a la categoría de dogma el Modelo Infantil de la Presión Gravitatoria por Origen del Calor Geonuclear, y porque no tenía ninguna hipótesis con la que sustituirla, prefirieron la ignorancia del que prefiere lo malo que conoce a lo bueno por conocer. Y de aquí el desafío que una Teoría donde el Núcleo de todo planeta deviene un cuerpo estelógico, Transformador de la energía gravitatoria en calor, por tanto, abre en este Siglo Nuevo. Decíamos, pues, que la liberación del calor geonuclear -a consecuencia de la entrada de la Tierra en el Sistema Solar - que se estaba acumulando entre la Corteza y el Manto, de no encontrar una salida, acabaría provocando una explosión astronómica, lo que significaría la desintegración del cuerpo geofísico. Es decir, y para centrar el tema: sin destruir la Litosfera Dios tenía que proceder a romper aquella enorme barra de Hielo bajo cuya masa las reacciones termonucleares que crecían en el cuerpo del Manto amenazaban con reventar el Núcleo. La solución estaba en el tirón gravitatorio que el campo magnético solar ejecutaría sobre el cuerpo geofísico al cruzar la Tierra - en dirección a su órbita estacionaria - la franja de interacción entre los respectivos campos eléctricos. (El origen de la cadena de reacciones termonucleares que mantienen activo el Manto es un asunto a estudiar desde la perspectiva de la Arquitectura Geofísica que estamos desarrollando. Por ejemplo, cómo una serie en cadena de reacciones termonucleares puede extender su frente de onda hasta la Litosfera y abrir vías de flotación por las que el calor magmático es liberado. También este otro, la relación entre el Núcleo y la forma de geoide irregular de la Corteza. Asunto éste que nos conduce a ver la Pendulación del Núcleo dentro del Manto en cuanto origen del abultamiento de la región ecuatorial. Y por consiguiente a introducir entre la zona externa del Núcleo y la interna del Manto un anillo geofísico en estado cromosférico, sobre cuya singularidad no voy a entrar ahora). 1

103.- Vimos – recapitulando - que, lanzada la Tierra en dirección al Sol, nuestro planeta cruzó la franja de interacción entre los campos eléctricos respectivos, lo que provocó la reacción eléctrica natural entre dos campos del mismo signo. (La misma ley operativa que configura las órbitas estacionarias de las partículas alrededor de un núcleo atómico en función de los campos eléctricos es la ley que debemos aplicar a la estructura del Sistema Solar. Aunque demasiado sencillo para ser verdad, en breve demostraremos que la configuración planetaria obedece a las leyes de la electrodinámica. La órbita de la Tierra es una consecuencia natural. Y es curioso que habiendo notado la similitud entre la estructura de un átomo y el Sistema Solar y la semejanza entre las fuerzas intraatómicas y las fuerzas electromagnéticas sistemológicas, por obvia, y porque se negaban creer que la Naturaleza y la Creación obedezcan a principios tan lógicos, los científicos del Siglo XX se negaron a creer lo que tenían delante de los ojos y, teniendo la respuesta delante de sus narices la rechazaron por indigna de su genio, prefiriendo adentrarse en una Teoría de Unificación de los campos electromagnéticos y Gravitatorios, que, sin embargo, tiene su milagro diario en la estructura de la materia atómica. Pues si el origen del calor geonuclear procede de la presión gravitatoria ¿cómo es posible que esta misma presión no haya procedido a hundir toda la masa planetaria en el cuerpo del Sol en los millones de siglos que lleva el Sistema en activo? Ellos responden que la energía centrífuga, pero ignoran que un trabajo no se puede ejecutar hasta el infinito, pero la constancia orbital lo contradice, de manera que debiendo buscar una fuerza distinta, emprendieron la búsqueda de un campo unificado, y en tanto que hablaban de fuerzas electromagnéticas lo hacían eliminando la componente eléctrica del campo magnético. ¡Unos sabios en toda la regla! Entonces: Dirigida la trayectoria terrestre hacia su órbita estacionaria, por efecto de la repulsión eléctrica entre campos del mismo signo, en términos de trabajo podemos comparar este efecto al de una fuerza centrífuga acelerada. De hecho, sujeta a este efecto, de no haber frenado el campo magnético las consecuencias: la Tierra, arrastrada por la tempestad eléctrica, hubiera sido disparada contra la órbita de Marte, por ejemplo. El tirón gravitatorio que el enganche entre los campos magnéticos respectivos produjo, cuando la Tierra cruzó la franja eléctrica que le correspondía en el Sistema, fue el freno que la estacionó en su órbita. Este tirón repercutió en la Baja Litosfera arrancando del Manto Superior los pies de las grandes cordilleras. Con esta acción de levantamiento de las raíces de las grandes cordilleras: La acción del martillo contra la barra de hielos bajo cuyo Anillo se encontraba la Litosfera, ya estaba hecha. Reproducir esta acción sismológica global sería abrir una puerta en el tiempo y atreverse a permanecer firmes sobre un terremoto con epicentro en el Núcleo y cuyo radio de extensión universal hace bailar bajo nuestros pies, plantados sobre el Anillo de Hielos, el cuerpo entero de la Corteza terrestre. (Los sabios del Siglo XX hallaron, ciertamente, pruebas de una Retirada de los Hielos, lo que jamás se atrevieron a soñar es que el cuerpo de Hielos que se retiró, una vez al principio, cubrió la esfericidad entera del Planeta ¡Cómo se las arregló su Creador para partir aquella Barra de Hielos es el punto que se ha tratado en esta sección, sobre el que hay un mundo por decir, y tratando de cuya Mecánica, Origen de la Orografía Ecosférica, tendremos tiempo de emplearnos, a todos los niveles, en el transcurso de este Siglo XXI). Resquebrajado de esta manera el Manto de Hielo que Dios llamara "la Luz" el calor acumulado en el cuerpo geofísico interno encontró la espita por la que liberarse: en forma de gases y lavas, obteniendo Dios de este efecto la transformación del hielo en agua. Esta es la secuencia en el origen del Agua y del Aire. Pero recordemos cómo reaccionó el Manto de Hielo al acercamiento de la Tierra al Sol.

Sublimación del Manto de Hielo

104.- Hay dos formas de hacer las cosas. Una es dejar que la ley del tiempo actúe y la otra acelerar el desarrollo de una acción mediante los medios al alcance. Sujeto a la ley del tiempo el Manto de Hielo hubiera respondido a la energía solar derritiéndose, se hubiera partido en dos y con el tiempo las dos barras de hielo se hubieran ido retirando hacia los casquetes polares. Las aguas del primer gran océano se habrían evaporado. Lenta pero sin pausa el océano se habría dividido para multiplicarse; de los océanos hubieran salido los mares... Pero Dios conocía una forma más rápida de desarrollar este proceso global. ¿Por qué derretir a baja temperatura el manto de Hielo cuando podría provocar mediante la integración por la ruta boreal el efecto del hierro al rojo vivo contra una barra de hielo?

105.- A este efecto lo llamamos Sublimación del hielo. El efecto inmediato del encuentro Tierra-Sol en las condiciones expuestas determinó la sublimación acelerada del Manto de Hielo. La energía solar hizo de hierro al rojo vivo aplicado directamente a la piel del Manto. Sublimación que determinó la ruptura del Manto en dos grandes bloques y el nacimiento de la Atmósfera Biosférica. (Cuando digo “condiciones expuestas” me refiero a la parábola de acceso, que determinó que la Tierra se encontrase durante un tiempo a una distancia menor a la que le es natural a su órbita estacionaria).

Las Aguas de debajo del Firmamento de los Cielos

106.- Ya he dicho que el tirón gravitatorio solar vino a consecuencia del efecto contrario que impulsó la Tierra hacia su órbita biosférica. Y que a consecuencia de este tirón, producto del enganche magnético entre los dos campos, se liberaron de raiz los pies de las grandes cordilleras. Tal vez elevación sea la palabra correcta. La liberación fue promovida por el calentamiento del edificio geofísico. Recordemos que al enfriarse el Manto el anillo litosférico se solidificó, quedando la placa de contacto fundida en un único cuerpo. Cuando la Tierra entró en el Sistema Solar el Núcleo se calentó, el diámetro del Manto se ensanchó y la presión calorífica creó las ondas naturales a un movimiento de expansión desde el centro al exterior del cuerpo geológico. Este movimiento no era suficiente para lanzar las cordilleras contra una litosfera externa encerrada bajo un Manto de Hielos que, si externamente estaba siendo sublimado, interiormente seguía en su estado original.

107.- La solidez del Manto de Hielo revertía en la acumulación de calor en el interior de la Tierra. Esta acumulación comenzó a provocar un movimiento sísmico generalizado que desde el Manto y en series ininterrumpidas de secuencias termonucleares calentó la Corteza, abriendo vías de liberación del calor que amenazaba con desintegrar todo el edificio. La fusión entre la capa superior del Manto y la inferior de la Corteza rota de esta manera la presión calorífica comenzó a levantar los pies de las cordilleras, alrededor de cuyos cuerpos encontró el calor geonuclear líneas de flotación al exterior. Así que si por la zona externa la energía solar hacía lo suyo, por abajo la energía geofísica hacía lo propio, agrietando el Manto de Hielo, por entre cuyas grietas los gases comenzaron a salir y contribuir a la creación de la Atmósfera en curso.

108.- La distancia al Sol detuvo la sublimación y dio paso a la descongelación del Manto de Hielo. La presión calorífica externa e interna sobre el Hielo derivó en la descongelación del Hielo en Agua. Proceso que dada la temperatura del Globo dio origen a un Océano que cubrió el Ecuador y las regiones tropicales, y siguió empujando hacia los polos geográficos a los dos grandes bloques de Hielo en que se dividiera el Bloque original. Las Aguas de este Océano Madre eran las Aguas que estaban debajo del Firmamento de los Cielos. Y el Firmamento de los Cielos que estaba entre las aguas que estaban debajo y encima de su cuerpo era la Atmósfera.

109.- Identificación del Firmamento que nos resuelve muchas cosas. Primero: Siendo las aguas que están debajo del Firmamento las aguas del Océano Madre, las aguas que están sobre este Firmamento son las aguas del campo gravitatorio solar. Punto que nos descubre la necesidad de enfocar el comportamiento de la gravedad desde la naturaleza de los fluidos. Lo que da lugar a la imagen del Universo como un océano de energía sobre el que flotan los continentes con sus islas, que en este caso serían los sistemas astrofísicos. Océano de energía sobre el que hay que decir más cosas, pero que por ahora nos abre el horizonte al entendimiento del comportamiento del campo gravitatorio a imagen de la fenomenología típica de un fluido expuesto a fuerzas internas y externas.

Resumen geohistórico transitorio

110.- Resumiendo: La Luz era el Manto de Hielos bajo cuyo cuerpo quedó encerrado el resto del edificio geofísico al término del Primer Día. Su creación se hizo mediante la fusión de la Corteza Primaria; y la fusión de esta Corteza Primaria la abrió Dios acelerando el pulso geonuclear del Globo. Esta elevación del ritmo de trabajo del corazón astrofísico de la Tierra fue la consecuencia de la multiplicación de la densidad del campo gravitatorio terrestre por unidad cúbica astrofísica

111.- Al comienzo del Segundo Día la Tierra y el Sol se reencuentran. Dios crea una serie de efectos, de los que la Sublimación del Manto de Hielos será el primero. Se rompe el Manto y nace la Atmósfera, cuyo crecimiento pegará con el tirón gravitatorio en el origen de la órbita estacionaria una aceleración física impresionante. Los dos bloques de hielo resultantes comienzan su viaje hacia los polos geográficos, dejando entre ambos las aguas del Océano Madre, de cuyo volumen por evaporación seguirá alimentándose el cuerpo de la Atmósfera. Esta Atmósfera es el Firmamento en el Verbo del Segundo Día.

112.- Identificado el Firmamento se resuelve el movimiento del espíritu de Dios sobre las Aguas como su movimiento en el Espacio. Y nos adentramos en el comportamiento de la Gravedad, que podemos entender desde nuestro conocimiento de la naturaleza de los líquidos. Lo que nos abre la inteligencia a la comprensión del campo gravitatorio universal como un océano en el que los sistemas siderales se presentan como continentes e islas, permitiendo la navegación sideral gracias a sus estacionamientos en el espacio galáctico local.

113.- Fuego, Hielo, Agua y Aire. Estos son los primeros peldaños de la escalera de los elementos naturales que estamos subiendo. El próximo que viene no necesita presentación. En definitiva, y para cerrar: A.- Fusión de la Corteza Primaria. B.- Sublimación de la Atmósfera Primigenia. C.-Descongelación y retirada de los Hielos. D.-Formación de la Atmósfera Biosférica.

 

Creación de la Biosfera.

Formación del Plano de interrelación biosférico

 

114.- Cerramos la ascensión por la escalera de los elementos naturales y abrimos una nueva vía. Hielo, agua, aire, todos los elementos estaban en su sitio y preparados para el gran acontecimiento del salto de la materia inorgánica a la orgánica. (Punto alrededor del cual la Razón y la Fe se perdieron y siguieron caminos tan opuestos como suicidas. Hablando de la Evolución de las especies el sabio bíblico por excelencia dejó caer en el agua la piedra, diciendo: “Y para ejercer en ellos la justicia se pusieron de acuerdo los elementos, como en el salterio se acuerdan los sonidos en una inalterable armonía, como claramente puede verse por los sucesos. Pues los animales terrestres se mudan en acuáticos, y los que nadan caminan sobre la tierra”. Palabras observadoras de un hombre que no dudó llorar la soledad del genio en otra parte, pero que mientras estuvo en sus mejores momentos tampoco dudó en adelantarse a la mente científica y afirmar que Dios le dio “la ciencia verdadera de las cosas, y el conocer la constitución del universo y la fuerza de los elementos; el principio, el fin y el medio de los tiempos; las alternancias de los solsticios y los cambios de las estaciones; el ciclo de los años y la posición de las estrellas; la naturaleza de los animales y los instintos de las fieras; la fuerza de los vientos y los razonamientos de los hombres; las diferencias de las plantas y las virtudes de las raíces. Todo lo oculto y lo manifiesto lo conocía, porque la Sabiduría, artífice de todo, me lo enseñó”. Es de creer que si la Fe y la Razón hubieran escuchado con orejas más humildes esta confesión de Salomón la enemistad entre cristianismo y ciencia no hubiera llegado a los extremos que se alcanzó en las primeras décadas del siglo XX). Volviendo al tema de la Evolución del árbol de la vida, lo primero son las raíces. Es por donde empieza el árbol a germinar. Pero para que haya árbol debe haber semilla. Dando por supuesto que la Célula Madre, la Semilla de la Vida tuvo en Dios su origen, se desprende de las secuencias biohistóricas que estamos siguiendo que la semilla del árbol de las especies la sembró Dios bajo las aguas del Gran Océano. Y por consiguiente primero fueron las plantas. De este reino submarino vegetal, por adaptación de las primeras ramas a la vida terrestre, según el nivel de las aguas del Gran Océano fue bajando surgió el árbol de las especies vegetales terrestres. La evolución de este nuevo reino se completó cuando la fotosíntesis transformó la composición química de la atmósfera.

115.- Este paso biohistórico tuvo lugar durante la Tarde del Tercer Día. Ya hemos visto cómo una vez roto el Manto de Hielo los dos bloques resultantes emprendieron la retirada hacia los polos, y cómo la evaporación del Océano en curso el levantamiento de las cordilleras por el tirón gravitatorio produjo la multiplicación del Océano en océanos y la división de los océanos en mares. Así que a medida que fue bajando el nivel de las Aguas las plantas vegetales marinas se adaptaron a la vida terrestre, para acabar con el tiempo transformando la atmósfera prehistórica en la atmósfera histórica con el oxígeno como elemento principal. A su vez y bajo la necesaria adaptación a la revolución que el mismo reino vegetal estaba produciendo la fibra vegetal prehistórica de sustrato submarino adquirió las propiedades de los árboles históricos terrestres. Con la creación del reino de los árboles cerró Dios la estructura del Plano de Interrelación Biosférico. Plano sobre el que me detendré un momento antes de despegar del suelo y lanzar este relato a los espacios.

116.- La autonomía del Plano de Interrelación Biosférico podemos resumirla diciendo que los casquetes polares fueron estabilizados para ser los dos focos termorrefrigeradores principales del sistema ecosférico. Focos de los que hizo Dios depender el equilibrio de la temperatura de la Biosfera, y que, para estabilizar la descongelación de ambos focos termorrefrigeradores Dios hizo depender del ángulo de rotación del globo terrestre. Vayamos por partes sin embargo.

117.- Imaginemos por un segundo que la Tierra fuese plana y permaneciese siempre a la misma distancia del Sol. ¿Qué sucedería? ¿Qué cantidad de tiempo necesitaría el Sol para calentar los océanos hasta el punto de ebullición y hacer de los océanos un plato de agua hirviendo? ¿Y en cuántas horas geológicas la atmósfera perdería su equilibrio termodinámico y toda su arquitectura saltaría en pedazos por no contar el ángulo de rotación de la Tierra con un mecanismo regulador? Calculemos cuántos años harían falta para que, en ausencia de los dos focos termorrefrigeradores polares, la temperatura de los océanos y la atmósfera se dispararan hacia arriba diez grados. ¿Cómo le afectaría este aumento de temperatura a la vida marina? Si a raiz de una ola de calor mueren las criaturas humanas ¿cuántas morirían al año si esa ola de calor permaneciese, y, lo que es peor, amenazase con subir otros diez grados en los próximos veinte años, por ejemplo?

118.- Lo que ha venido sucediendo en estos millones y millones de años es lo contrario. Los focos termorrefrigeradores ecosféricos han permanecido constantes, han mantenido la temperatura biosférica estable, siempre entendiendo que al disminuir su masa la temperatura general tenía por fuerza que ir aumentando. Pero al hacer depender la temperatura biosférica de los focos termorrefrigeradores polares nuestro Creador se veía obligado a darles una plataforma geofísica. Plataforma a la que llamaré Sustrato Ecosférico Autónomo y tiene que ver con las ecuaciones en la base de la inmutabilidad del ángulo de rotación de la Tierra.

El Sustrato Ecosférico Autónomo

119.- Tenemos a la Tierra rotando alrededor del Sol. Hemos visto que la estabilidad termodinámica de la Biosfera la hizo Dios depender de las masas polares. Ahora nos toca estudiar la mecánica de mantenimiento de los casquetes polares, pues todo nos lleva a creer que la temperatura y el ángulo de rotación están en relación directa, y sin embargo la Tierra orbita dentro de un campo gravitatorio sujeto a las alteraciones que desde el astro central transforman el espacio interplanetario en razón de su interrelación con el mundo sideral al que pertenece. Lo que provoca en los planetas una dinámica rotatoria inestable, reflejo del cabeceo del Sol. (Que el Sol cabecee significa que su ángulo de rotación parece que ande como borracho y, como el cuerpo del borracho anda de izquierda a derecha, de la misma manera su eje geográfico se tumba ahora a la derecha ahora a la izquierda. Movimiento que se refleja con especial intensidad en la rotación de Marte y debiera, por naturaleza, ser el natural al eje de la Tierra. Si el cabeceo del ángulo de rotación planetario es la regla, la Tierra es la excepción a la regla. La importancia de esta constante dinámica es vital si recordamos que la temperatura y el ángulo de rotación están en relación directa). La sujeción de nuestro planeta a la ley del cabeceo solar -sobre cuya causa tendríamos que entrar en otro capítulo- alternaría el área de incidencia de la energía solar sobre la geografía continental, con el consiguiente efecto de descongelación irregular de los casquetes polares. Pero esto no pasa, y de aquí la pregunta: ¿Por qué la Tierra le ofrece al Sol siempre el mismo ángulo de rotación?

120.- Esta singularidad tiene una explicación. La ley que gobierna la caída del eje de rotación hacia un hemisferio o hacia el otro de un cuerpo que gira sobre sí mismo tiene la respuesta. La experiencia no falla. La realidad cotidiana nos ofrece ejemplos variados sobre la naturaleza y los efectos aplicativos de esta ley. Su descripción no es complicada. Pensemos, ¿qué pasaría si nos pusiéramos a dar vueltas con los brazos abiertos sosteniendo una enciclopedia en una mano? ¿El brazo cargado no se nos caería en la dirección natural al peso que sostiene? En fin, sobre ejemplos como sobre gustos no hay nada escrito. Una vez que se ha comprendido la naturaleza de la ley y el efecto a que da lugar cada cual puede inventarse el suyo. Comprendida en toda su extensión la ley lo que hay que hacer ahora es aplicarla a la realidad del Globo de la Tierra. Quiero decir, basta agarrar un globo terráqueo, ponerlo sobre la mesa y pararse a observar este ejemplo de la enciclopedia en una mano con el fenómeno de concentración de los continentes en un hemisferio. ¿No está toda la masa continental agrupada en un hemisferio? El otro hemisferio está ocupado por las aguas del Pacífico. Ya tenemos la enciclopedia en un brazo de la Tierra, ¿qué efecto nos resultará si ahora cogemos el Globo de la Tierra y empezamos a darle vueltas sobre su eje?

121.- Este efecto de caída del ángulo de rotación hacia el hemisferio sobrecargado es justamente el que buscó Dios al cargar la masa pentacontinental sobre un hemisferio. El efecto final que producía era un ángulo de rotación fijo. ¿Por qué molestarse? Bueno, la necesidad de la estabilización del Plano de Interrelación Biosférico era una causa de primer orden. La creación de una plataforma termodinámica estable era una necesidad de la Evolución. Gracias a la concentración pentacontinental dentro de un hemisferio del planeta Dios hacía posible que la zona de incidencia que el Globo le presenta a la energía solar fuera siempre la misma. Gracias a esta constancia óptica la curva de crecimiento de la temperatura biosférica y por tanto de la descongelación de los casquetes polares se sujetaría a un ritmo estable durante todas las edades geológicas. (Conclusiones supersencillas y naturales éstas que a los defensores de la tectónica de placas, por ejemplo, debe parecerles una herejía. Pero qué se le va a hacer. Ni sobre gustos hay nada escrito ni se puede tener contento a todo el mundo).

Teoría de los Anillos Geofísicos

122.- He dicho que al estabilizar el ángulo de rotación del Globo mediante el desplazamiento de masa continental sobre un hemisferio, obtenía Dios un ángulo constante de incidencia de la luz solar sobre los polos geográficos. De este efecto esperaba obtener la descongelación gradual que le concedería a la evolución del árbol de las especies el tiempo necesario para ser llevada a término. Y he resaltado que por supuesto que esta versión arquitectónica choca con la famosa hipótesis de la deriva continental. Pero es que no podía ser de otra forma. La deriva continental no puede explicar la constancia del ángulo de rotación; y lo que es peor, contradice su existencia. Aparte, obviamente, de no poder satisfacer ninguna de las incógnitas que la estructura y morfología de la litosfera presenta. Negar las incógnitas para imponer la ficción sobre la ciencia fue, lamentablemente, la actitud que en su ateísmo adoptó por filosofía la edad moderna.

123.- Pasando de discusiones barrocas, y partiendo de la materialización de las matemáticas del Sustrato Ecosférico Autónomo, digamos que la arquitectura geofísica a la que Dios le diera su visto bueno nos configura una estructura donde la Litosfera pasa por ser un anillo compacto girando uniforme sobre un anillo magmático, líquido. El anillo magmático o Manto a su vez flota sobre un anillo cromosférico. Y en el centro la microestrella que compone el Núcleo pendula en el seno de las corrientes gravitatorias que le sirven de órbita. Dentro de esta configuración el detalle de la igualdad de temperatura entre la superficie del Núcleo y la del Sol no es una casualidad. Ni tampoco que al mantener constante la temperatura litosférica los océanos se comporten como las aguas del río que el reactor nuclear necesita para mantener su temperatura en equilibrio. (En cuanto a la igualdad de temperatura entre la superficie del Núcleo y la del Sol no se sabe si se cumple en todos los miembros del Sistema o sólo se cumple para la Tierra. Caso de valer sólo para la Tierra es posible llegar a una ley de interacción entre estrella y planeta que confirme esta regla de igualdad para todo sistema biosférico. El tamaño del astro y su temperatura superficial determinarían la distancia al planeta en cuestión. Aunque hoy por hoy esto sea hablar por hablar ¿la igualdad dada no implicaría una paridad entre los ciclos termodinámicos del Sol y del Núcleo? En este caso lo importante no es tanto determinar cuanto captar la interacción entre Sol y Tierra).

124.- Dicho lo anterior me diréis entonces que lo que estoy proponiendo es una especie de engranaje de cojinete donde el anillo magmático cumple las funciones de las bolas sobre las que se mueve la rueda externa. Y os doy toda la razón. Me objetaréis entonces que en este caso hay que explicar cómo esa olla a presión no revienta. Pregunta sutil que os honra, y a la que vosotros mismos os podréis contestar desde la visión diaria del sistema de flotación del calor interno que son los volcanes. ¿Las líneas de flotación del calor geonuclear no son constantes, y no vienen marcadas por la circulación de las corrientes electromagnéticas?

Teoría del sistema vulcanológico de flotación

125.- Aunque parezca un ejercicio gratuito, recomencemos. En el primer Día nuestro Creador dobló la densidad de energía por unidad cúbica astrofísica del campo gravitatorio terrestre. La respuesta del Núcleo, en ese momento en estado frío, fue activarse y proceder a la transformación de ese suministro en calor.

126.- Inmediatamente el Manto se licuó y la corteza Primaria se fundió. Estos trabajos realizados el Núcleo se enfrió de nuevo, de manera que la Corteza se solidificó y se convirtió en el anillo geofísico que llamamos Litosfera. De haber permanecido la Tierra en la región donde estos trabajos se llevaron a cabo el enfriamiento de su Núcleo hubiese arrastrado al Manto a su solidificación. La Biblia dice que esto no pasó porque Dios separó la Tierra de su región de origen y la introdujo en un campo gravitatorio de densidad estable, el Sistema Solar.

127.- Una vez dentro del campo de acción del Sol: el transformador geonuclear se reactivó y adquirió una temperatura constante, igual a la temperatura externa del astro alrededor del que orbita. Creo que son unos seis mil grados Celsius. Esta integración en el Sistema Solar detuvo la solidificación del Manto y al mismo tiempo mantuvo la solidez del anillo litosférico, que rotaría desde entonces con movimiento propio sobre el anillo magmático. Grosso modo.

128.- Constante la producción de calor por el Núcleo la física obliga a dibujar entre Manto y Núcleo una especie de zona cromosférica, dentro de cuyo espacio el propio Núcleo pendula, ocasionando esta pendulación -sujeta a las alteraciones de gravedad de la que antes hablé- el achatamiento de los polos que el Globo manifiesta. (En este sentido la pendulación del Núcleo dentro del cuerpo geofísico depende de su propia mecánica de producción de calor y de su reacción a las ondas termonucleares en el origen de los volcanes. En cuanto a la morfología del Núcleo la reacción del propio cuerpo geofísico a su acción pendular nos da ciertas claves. Pero esto ya se establecerá en otro momento desde otras bases).

129.- Esta estructura geofísica es la que nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿Cómo libera la Tierra el almacenamiento de calor interno a que da lugar el anillo litosférico? La respuesta, más que teorías pide hechos, y bueno, aunque estamos hablando de una litosfera con ángulo de rotación fijo sobre una superficie magmática, su cuerpo está dotado de un complejo sistema de tubos de flotación a través de los cuales el calor geonuclear es continuamente liberado. Hablar de los volcanes es hablar de toda la dinámica sismológica que acompaña la creación de esta arquitectura geofísica, impresionante en su manifestación y perfecta en su ejecución. Ahora: ¿Por qué las bocas del sistema de flotación corren sobre los límites de las grandes cordilleras?

130.- La correspondencia entre las líneas sismológicas y las líneas de las grandes cordilleras se explica desde la física del tirón gravitatorio, sobre cuya fenomenología cualquier experto puede aclarar las dudas. Y ya puestos, la objeción a la arquitectura geofísica que el continuo aumento de temperatura de una litosfera sujeta a la ley del Substrato Ecosférico Autónomo presentaría, la barre de un plumazo la temperatura constante de los fondos oceánicos, gracias a la cual la superficie más expuesta de la litosfera frena esa elevación natural, que sin ese equilibrio acabaría por hacer reventar este edificio de ingeniería geofísica. Creo que los reactores nucleares se sirven de esta misma teoría para frenar el calentamiento de sus motores.

Ley del movimiento sistemológico

131.- Este sistema geofísico autónomo, en el origen de tantos quebraderos de cabeza, se completa con una estructura planetaria sui géneris, especial, aplastantemente maravillosa, cuyas bases me honro presentaros. Pero quiero partir de un hecho. Mejor aún de una ley: A saber, si todo sistema astrofísico es un transformador de energía universal en luz y calor su velocidad de trabajo dependerá de la densidad gravitatoria de su campo y del número de revoluciones por siglo de su astro. Esto de un sitio.

132.- Del otro sitio, es justo decir que la velocidad sideral de un sistema -sea constelación o galaxia- es una constante deducida de las fuerzas de la región astrofísica al que dicho sistema pertenece. En otras palabras, si el Sistema Solar no se interrelacionara con el Universo de las constelaciones su velocidad de crucero dependería exclusivamente de la cantidad de energía de su campo gravitatorio. Sujeto el Sistema Solar a la ley de atracción de la gravedad entre los cuerpos del universo, la propia ley nos dice que al disminuir la distancia entre las constelaciones por lógica ha de subir la velocidad de crucero de los sistemas estelares que las componen. Efecto universal este del que nosotros podemos inferir que si se acelera la velocidad del astro central de cuya velocidad dependen los cuerpos menores de un sistema todos los cuerpos dependientes de su física experimentarán dicha variación. De alguna forma, de alguna manera.

133.- Y esto viene a cuento porque la pregunta no puede ser eludida ni dejada de lado en razón de ciertos contextos, especialmente una vez abierta la Evolución de la Vida en la Tierra a un complejo sistema de ecuaciones físicas sin cuya resolución el futuro de la vida no podía ser garantizado. La nueva pregunta que viene al caso es: ¿Cómo frenó Dios de antemano las posibles alteraciones que en el futuro, y precisamente por estar sujeto nuestro Sistema a esta ley universal, la Tierra habría de experimentar? Para mejor captar las entrañas de la cuestión comparemos nuestro Sistema con una nave. Hecho, comparado el Sistema Solar con una nave en pleno vuelo, lo que aquí estamos tratando de descubrir es si esta nave fue dotada de un freno de seguridad, o simplemente navega por el mar de las constelaciones a la deriva, expuesta a los vientos gravitatorios y a los campos electromagnéticos siderales.

134.- ¿Pero por qué tenía Dios necesidad de dotar al Sistema Solar de un freno de seguridad para mantener estable su velocidad de crucero? es la cuestión contraria a la anterior. Y bueno, pienso que la necesidad es tan obvia como la sujeción de todos los cuerpos del universo a las leyes que lo regulan. ¿Si las ruedas aceleran no lo hará el chasis al mismo tiempo? ¿Si el Sol mete el pie en el acelerador los planetas no sufrirán las consecuencias?

135.- ¿Y en qué medida esta aceleración hipotética le afectará a los transformadores centrales de los planetas, y especialmente al de la Tierra una vez descubierta la relación directa entre velocidad y calor? ¿Pero y si ahora bajara bruscamente la velocidad solar por razones de interacción electrodinámica a distancia? O séase, ¿se partió Dios la cabeza para crearle un Sustrato Ecosférico Autónomo al Plano de Interrelación Biosférico y después iba a exponer toda la Arquitectura Geofísica a la destrucción a raiz de un golpe de timón constelacional? Tiró líneas, desplazó continentes de un hemisferio al otro, creó zonas sismológicas calientes, reguló la termodinámica geonuclear, no dejó nada al azar, ningún cabo suelto se le pasó por alto. Y ahora, cuando la aventura de la vida comenzaba, ¿ahora iba a dejar la nave solar a la deriva por las corrientes interconstelacionales? La necesidad de corregir trayectorias en el tiempo, controlar variaciones en el espacio y gobernar por control remoto la materia, obligaba a la Inteligencia Creadora a dotar al Sistema Solar de un freno de seguridad que mantuviese la velocidad de crucero del astro central dentro de una franja de máximos y mínimos. La cuestión es de qué tipo de freno automático ha de echar mano un Ingeniero Astrofísico a la hora de poner en órbita un Sistema del tipo Solar. Aunque claro, si no sabemos a qué tipo pertenece el Sistema Solar difícilmente podremos encontrar la respuesta. La respuesta está delante de nuestros ojos sin embargo.

 

Sistemología Astrofísica Aplicada

(Estructura dinámica del Sistema Solar)

 

136 A.- La respuesta al enigma expuesto en la sección anterior - a saber, ¿qué tipo de freno automático mantiene la velocidad de crucero del Sistema Solar igual a sí misma contra la ley gravitatoria que expone la necesidad de una aceleración constante en razón de la disminución de las distancias entre el Sol y cualquier punto al que se aproxime? - la respuesta a este dilema es inequívoca. Ahora bien, y confieso mi falta, el deber exige especificar más la naturaleza del problema. Quiero decir, estamos o hemos sido acostumbrados a trabajar con una photo finish del Sistema Solar. Aquí la tenemos:

Por inercia y previa simulación virtual implantada durante los años de nuestra formación intelectual tendemos a ser omniscientes y nos basta la aplicación de las leyes de Kepler a la foto imaginaria para sentirnos como dios. La implantación viene de siglos y la imagen se hereda en las vísceras con tal sutileza que a los profesionales de la formación intelectual sólo les basta imponer el orden con la batuta de sus regímenes estatales para cerrar el problema. El hecho es que hoy día esta simplona imagen del movimiento kepleriano es propia de mentes retardadas y de inteligencias sin ninguna actividad independiente con nula capacidad para el juicio crítico. Lo cierto es que el resultado queda bien y hasta bonito y consigue su objetivo: hacer que hasta el más idiota se siente más grande que un Santo Tomás y un San Agustín juntos. A la hora de la correspondencia con la Realidad esta foto de un Sistema Solar congelado en el tiempo es lo más contrario a la Física de Sistema Solar que se mueve entre astros a escasos años luz y con los que forman, a todas luces, - ¿cacofonía? - un Cúmulo Estelar Abierto. He aquí el Sistema Solar abierto a los miembros de su Cúmulo:

Si tomamos por medida los parámetros de los cúmulos estelares abiertos de nuestros Cielos, y combinamos las de los sistemas estelares binarios y múltiples, donde las distancias entre los astros de un Sistema Estelógico Individualizado superan en muchas ocasiones la distancia existente entre el Sol y Alfa Centauri, por ejemplo, yo me pregunto ¿dónde queda esa foto para niños recién iniciados en la Astrofísica que salió del taller de Kepler en los días de María Castaña? Dicen que la ley opera a distancias infinitas ¿y se niega que esa misma ley actúe entre cuerpos situados a escasos cuatro o cinco años luz de distancia? Alguien, además del sentido común, perdió la Razón a lo largo del Siglo XIX, y nadie del siglo XX, lanzada la Academia a la aventura de la Búsqueda del Origen del Cosmos, acomodados ya en la nave del Tiempo que había de conducir a los sabios hasta el Núcleo del Origen y de ahì saltar hasta el Fin mediante un pliegue del Espacio ... a nadie se le ocurrió darle al botón y poner en marcha la foto de un Sistema Solar congelado en el tiempo que Kepler lanzó al futuro. Ni siquiera para divertirse un rato. El dogmatismo de los discípulos de la revolución einsteiniana demostró ser tan primitivo y fuerte que ni aún con los cálculos dinámicos más actuales sobre la mesa se atrevió astrónomo alguno a arrimar el dedo al botón y ver el Sistema Solar tal cual existe en el Espacio y el Tiempo, incrustado en un Cúmulo Estelar Local y dotados sus miembros planetarios de estructura sólida. Es, por tanto, deprimente hasta la carcajada más rotunda abrir un Manual de Astronomía, escrito por Catedráticos, como por ejemplo, el Manual de la Complutense de Madrid, por no perderme en otras Lenguas más sutiles, y leer que Plutón sea un cuerpo gaseoso. Porque uno es bien educado aguanta el vómito. Sigamos pues.

136 B.-Dije arriba que la respuesta al por qué la velocidad del Sistema Solar escapa al imperio de la ley gravitatoria bajo cuya fuerza es gobernado el universo entero, debe ser una respuesta inequívoca, sencilla y lógica. Reconozco ahora que las expresiones verbales, a diferencia de las matemáticas, poseen una ambiguedad de una naturaleza tan profunda como para ser capaz de tragarse en su abismo la pureza de no importa qué montaña de números. Y quisiera explicar este enigma. La palabra, en definitiva, es un vehículo capaz de transportar en su seno distintos viajeros y sucede que dependiendo del viajero una palabra puede dejar de significar una cosa para venir a tener un nuevo significado. Los políticos son maestros en este arte. Pero no sólo ellos, no seamos crueles con esos animalitos. El número, por ejemplo, es un ente perfecto, su significado es intransferible, divino en su incorruptibilidad, y de aquí la adoración pagana, salvaje que los matemáticos sienten por estos entes. Un cuatro es un cuatro y se aplique a bananas o a ratones la esencia y sustancia del cuatro, en tanto que ente asbtracto, puro, inmaculado, permanece a pesar de los cambios. Yo, que soy un capullo, y siéndolo sirvo de ejemplo, pues lo mismo puedo ser un cretino que una flor, de donde se ve la ambiguedad de la palabra, confusión a la que no se presta bajo ninguna excusa el número, y porque defiendo la necesidad de darle al botón del Movimiento Sistemológico Solar a fin de superar los traumas keplerianos y los complejos heredados de los siglos pasados, me reservo para mí la risa que me produce ver en la Red la defensa a ultranza de este sistema sistemológico antiguo que, si en su día nació para revolucionar, al presente es el sistema más reaccionario que conozco. Ignoro por qué los astrónomos no cumplen con su oficio y no procesan la montaña de datos con la que de haber trabajado Kepler y Newton la imagen terminada del sistema heredado habría ya pasado a engrosar la larga lista de errores, necesarios como paso adelante, pero enemigos de la Civilización por su negación a pasar a mejor historia. 136 C.- Pero que una respuesta pueda ser inequívoca no quiere decir que no deba ser compleja. Todo dependerá del modelo con el que se trabaje. Si el razonamiento choca con una inteligencia anclada en la imagen arquetípica que identifica los planetas con bolas de gases, a la postre se llegará al puente de los suspiros, para sobre las aguas escribir un melancólico: ¡Pobrecito! Este problema superado y dando por sentado que el banco de datos a nuestro servicio hace imposible que mantengamos en activo una respuesta obtenida desde una serie de datos sin peso a los pies de la montaña de conocimientos desde cuya cima volvemos a mirar el Universo, el Cosmos y el Sistema Solar, la decisión es nuestra, y en nuestras manos se ha dejado el procesado de este cúmulo de parámetros cuya igualdad final, y porque está basado en una nueva serie de datos, por lógica ha de ponernos delante de los ojos una Arquitectura Estelógica Local respecto a la cual - sin renegar de la photo finish kepleriana - esta Sistemología Finística Aplicada no quiere ser más que la acción de apertura y jamás el punto y final a la cuestión eje madre de esta Sección: ¿por qué la velocidad del Sol es estable y se desvía de la ley de la gravitación universal, acorde a la cual y a medida que el Sol se aproxima a un sistema astrofísico debe doblar su velocidad dependiendo de la distancia?

136 D.- Se ve que por el mero hecho de su complejidad una respuesta tampoco deja de ser sencilla. Hay que situarla en su verdadero contexto. Precisar la naturaleza del problema que encarna. Definir qué ley incita. Abrir espacio y dibujar en la pantalla de nuestra inteligencia la naturaleza de la cuestión a la que buscamos respuesta. Hay un momento en que son los expertos quienes deben intervenir, pues son ellos quienes tienen ese banco de datos procesando el cual puede demostrarse o refutarse, si cabe, la Integración del Sol dentro de un Cúmulo Estelar, más o menos abierto y más o menos poblado en razón de la Arquitectura Gravitatoria a que esos datos den lugar. Tomemos una nueva ampliación estelógica local a 20 años luz:

 

¿Cuántos cúmulos estelares abiertos podrían servirnos de modelo astrofìsico? Obviamente estamos hablando de una verdadera revolución a nivel de conceptuación sobre qué sea un cúmulo estelar. Habrá que borrar conceptos antiguos y trabajar desde los sistemas binarios hasta abrir en el espacio universal campos gravitatorios regionales dentro de cuyos perímetros los astros se comportan como átomos dentro de una molécula astrofísica. Esto explicaría el por qué de la constancia óptica de las formaciones estelógicas en el firmamento de los cielos, la constancia en distancias y velocidades de los sistemas estelares dentro de la Red Universal Láctea, y nos pondría delante de un Universo que se comporta como un Cuerpo Cristalino, alimentado por corrientes gravitatorias, en función de las cuales el consumo de la energía total se mantiene en el tiempo dentro de una franja de máximos y mínimos. De aquí las fluctuaciones de las intensidades luminosas estelares. Esto implica a Dios, por supuesto, pero en este Sistema Cosmológico Dios está dado por supuesto, así que puntuemos ya la respuesta local al problema de la constancia de la velocidad del Sol.

136 E.- Al presente tengo que corregirme a mí mismo y después de haber destacado el punto verdaderamente importante: la existencia del Sol como Miembro de un Sistema Sideral, mi propio pensamiento me conduce a definir la transformación de la masa planetaria en Mecanismo De Corrección de la Órbita Solar, por cuya acción la Fuerza Centrífuga a que está sujeta el Sol en respuesta al Movimiento de su Sistema dentro de un Campo Gravitatorio Cumular es anulada y queda sujeta a una constante específica. Si antes dije que "No tenemos más que transformar la masa total de la familia planetaria en masa de arrastre, y ya tenemos el freno estabilizador de la velocidad de crucero del Sol", ahora pienso que esta transformación concentra su peso en la Ecuación Correctora de la Órbita del Sol, por la cual, según he dicho, la fuerza centrífuga a que está sujeto el Sol es vencida mediante la transformación de la masa planetaria en Control de Dirección por Mecanismo Remoto. (Si la objeción os viene a la cabeza pensad en echaros a correr tirando solamente de vuestros cuerpos y luego repetid la misma operación echándoos a las espaldas un saco de arena. Esto de entrada. Mas antes de echarnos a la espalda no el Globo, a semejanza de aquél titán, sino los nueve planetas con sus satélites y los cinturones de anillos solares, antes de coger la palanca para mover el universo tendreis que abandonar el lastre de la visión decadente de los planetas como inmensas bolas de gases flotando entre los hilos electromagnéticos del campo del Sol).

135 F.- Quiero insistir en este tema porque creo que es importante. La declaración académica de ser los planetas bolas de gases comprimidos bajo presión gravitatoria es uno de esos argumentos seudocientíficos primitivos, típicos del fundamentalismo del siglo XX que no se sostienen por su propio pie de ninguna manera, pero que se mantienen en el siglo XXI como símbolo de sumisión de las universidades al genio del ateísmo científico. ¿Hasta cuándo la idiotez y el genio irán juntos a ambos lados de la misma moneda?, no es cosa fácil de asegurar. Hasta ayer mismo, un ejemplo, Marte era una bola de gas, como Venus, Mercurio, Júpiter, Saturno y los demás miembros de nuestro Sistema. Y así sigue reseñándose en los manuales elaborados por las más prestigiosas cabezas del planeta para consumo de las masas. Las fotos y las expediciones a Marte y vecinos nos sirven de prueba tocando este tema -el de la absurda visión gaseosa de los planetas-. Con todo las pruebas no son suficientes para borrar de los manuales de Astronomía y de los libros de Ciencias Naturales esta vergonzosa patraña. Resulta por tanto gracioso hasta la payasada ver a los eminentes genios de los Observatorios astronómicos de todo el mundo seguir predicando el evangelio de la naturaleza gaseosa de los planetas. Alguna razón oculta deben tener para confesar con sus labios lo que sus orejas tienen por herejía. Ahora bien, si hay algún supersabio eminente en alguna de las universidades del mundo que pueda demostrar que Marte es una bola de gas, no se quede quieto y exorcízenos, que cumpliendo la voluntad de tal megadios al tártaro de los tontos nos iremos. Verguenza ajena -digo- engendra ver en los manuales de Astronomía palabras que sólo en boca de un idiota podrían ser excusadas; verguenza ajena porque quienes las escriben son eminencias todas ellas, dueñas de cátedras y cosas por el estilo. ¿Se merece el siglo XXI la mente típica de un necio por maestro y guía del conocimiento del universo? La cuestión sigue siendo: ¿bajo qué tipo de filosofía le concederemos a una Cosmología para el suicidio la palabra sabiendo que sus efectos sobre las naciones, esta vez con medios de destrucción infinitamente más mortíferos a su alcance, serán los mismos? Recordemos que no mató Satanás a espada, sino con la palabra, porque aunque haya aún quien no lo crea, el arma definitiva, para el bien y para el mal, es la palabra. ¿Como creer entonces en estos días que Plutón sea una bola de gas? A estas alturas hay que ser un verdadero patán para enseñar semejante absurdo, y un idiota para creerselo. El que escribe y el que lee fuera de ese círculo mortal típico del siglo XX, lo que a nosotros nos interesa ahora es descubrir cómo la suma de la masa planetaria total entra en juego a la hora de la estabilización correctora de la velocidad de crucero del Sol. Regresemos entonces al problema en cuestión, que en otra ocasión las circunstancias mismas nos conducirán de vuelta a la panza de este agujero negro en cuya barriga lavan los cerebros de la juventud mundial, en los que contra naturase escribe que los planetas son bolas de gases. Y yo soy Caperucita, está claro. 137 A.- Retomemos entonces el hilo. Navegando a velocidad de crucero X tenemos entre las constelaciones de los Cielos una estrella llamada el Sol. El rozamiento de esta nave contra la superficie de vuelo es insignificante para frenar su velocidad; y lo que es más natural, el empuje de la fuerza centrífuga a que está sujeto su órbita impulsa esta nave hacia el exterior del campo gravitatorio al que pertenece. Nuestro problema es saber por qué no aumenta su velocidad de aproximación respecto a la estrella hacia la que se mueve a medida que pasa el tiempo. Con independencia ahora de si el Sol vuela en línea recta o siguiendo una línea curva, mientras el Sol navega en el espacio interestelar las distancias entre él y el punto aparente de aproximación: se acortan. Es de cajón. Y en cuanto que se acorta la distancia entre el Sol y punto aparente de aproximación la fuerza de atracción entre el Sol y ese punto estelógico sube. La ley de la gravedad es la que impera. Al subir la atracción entre el Sol y el sistema estelar de referencia puntual sube la velocidad de aproximación. En consecuencia la velocidad de crucero de nuestro Sistema sube. Y sigue sumando. Más corta se hace la distancia entre dos astros más alta deviene la velocidad del menor de los dos. Podemos estar hablando o no del Sol. Sea el Sol el astro más grande o el más pequeño de la pareja en juego el hecho es que se produce una variación en su velocidad de crucero. Pero puesto que estamos hablando del Sol....hablemos. 137 B.-Creo que la distancia del Sol al sistema estelar más cercano es de unos cuantos escasos años luz. Próxima Centauri está a unos cuatro años del Sol. Se han descubierto estrellas más próximas incluso. A la velocidad que se mueve el Sol, unos 600 kilómetros por segundo, el choque entre el Sol y el sistema de Próxima Centauri, contando desde ahora mismo, tendría lugar dentro de 500 años, aproximadamente. Nos preguntamos a bocajarro ahora: ¿Cuántos miles de años lleva el Sol navegando entre las constelaciones de los Cielos? ¿Y de estos millones de años durante los que la vida en la Tierra ha seguido su camino sin experimentar una alteración letal no podemos deducir nosotros la estabilidad de la velocidad de crucero del Sol? ¿Y no estamos en nuestro derecho de creer que la velocidad del Sol es una constante? ¿Y siendo una constante no obliga esta constante a corregir la fenomenología de la gravedad, no en tanto que ley sino en cuanto a su naturaleza? Apuntillo este fragmento especificando que mis cuestiones intentan abrir campo, jamás cerrar vías. En la medida de mis conocimientos hago lo popsible por condensar a fin de ver el proceso desde un puesto dinámico. No admito en mi cabeza la photo finish kepleriana y si a algo relaciono el movimiento de los planetas alrededor del Sol es a una corriente eléctrica sobre de una barra de metal, tipo solenoide. La propia angularidad de las órbitas proyectadas a un espacio tridimensional expone la necesidad de un vuelo en ondas de corriente donde el Sol ocupa el lugar de la barra de metal. Más o menos así:

 

 

Trabajando desde esta imagen la cuestión tridimiensional se simplifica y se deducen las irregularidades nutacionales de algunas órbitas externas. En otro apartado, dedicado exclusivamente al Sistema Solar, volveré al tema intentando definir más la imagen mediante la importación de datos físicos. No pretendo con esta imagen solenoidal sino desplazar la imagen congelada en el tiempo que circula desde los tiempos de Kepler, Galileo y Newton, y que ha venido a ser un muro en estos tiempos, un ídolo barato ante el que todo dios se cree un genio, y doblando sus rodillas se va tranquilo a su casa porque ya lo sabe todo.

138 A.- La Academia, siempre tan brillante, sabe buscarse en cada momento la explicación que mejor le conviene para mantener intacta su gloria frente a la crítica del futuro. Y es que, al parecer, el Sol navega siguiendo una trayectoria atípica, tal que rehuye el contacto gravitatorio con las demás constelaciones. Haciéndose la ignorante al estilo de aquél Sócrates que sólo sabía que no sabía nada, pero sabiéndolo todo, la Academia le prohíbe a las Universidades el permiso para borrar de los Manuales de Astronomía las falsedades sobre la que se basa su idea sobre el Sistema Solar y su lugar en el Universo. Porque claro, si el Sol no sigue una trayectoria natural a un cuerpo que está sujeto a la ley de la gravedad universal: ¿qué tipo de trayectoria dibuja el Sol entre los demás sistemas estelares de su vecindario? El cálculo infantil que arriba establecí entre Próxima Centauri podemos extrapolarlo a los quinientos millones de años últimos y habiendo estado estas quinientas mil veces el Sol al borde de la colisión, que no lo haya hecho me da cuerda para quitar del mapa la idea feliz de un Sol solitario, Miembro de ningún Cúmulo. Y a vosotros os debería frenar en seco y mirando para arriba sentir bajo vuestros pies las vibraciones del motor estelógico. Preguntaos a vosotros mismos cómo es posible que el Sol, en los millones de años que lleva navegando a 600 kms por segundo, no haya colisionado con ninguno de estos caballeros de su vencindario. ¿No os parece lógico pensar que no podía ni puede porque sencillamente el Sol pertenece a este Cúmulo? Insisto en la imagen:

 

138 B.-Realmente esta es una pregunta interesante, que por la sencillez de su declaración puede sonar a nimiedad sin importancia. Error grave. ¿O acaso al pasajero que se sube al avión no le interesa para nada la mecánica de la nave, sabiendo como sabemos que uno se juega la vida en el aire? ¿No es en todo el Sol una nave eternamente en el aire, repleta de pasajeros? En cuanto al mantenimiento de la velocidad autónoma de la nave solar nosotros podemos deducirlo mediante la transformación de la fenomenología fotosférica solar en el quemado del combustible necesario para mover un cuerpo en el espacio. ¿En qué no se parecen las grandes fulguraciones solares al chorro del reactor que mueve una nave en dirección contraria a su emisión? ¿Ambos fenómenos no están sujetos a la misma ley de acción-reacción? Supongamos por un momento que así es. Y puesto que conocemos el ciclo de once años por el que se gobierna la temperatura del cuerpo fotosférico solar, ya que este ciclo de calentamiento fotosférico está sujeto a un ciclo estable ¿no podemos deducir nosotros de su constancia la mecánica de propulsión controlada que rige la velocidad de crucero del Sol, mecánica a su vez sujeta a la ley de transformación de la energía gravitatoria en energía luminosa? La respuesta es difícil pero no imposible.

138 C.- Tomemos la reacción del Sol al paso del cometa Hale Boop. ¿Lo recordais? La llamarada extraordinaria que se viera sobre la superficie solar inmediatamente tras el paso del cometa Hale Boop ¿no es fenómeno suficiente para abrirnos la inteligencia a la conexión entre temperatura, densidad gravitatoria y velocidad de transformación, en este caso provocada por un frente de onda con cabeza sólida? Y si la conexión entre el paso del Hale Boop y la llamarada extraordinaria observada es un hecho científico ¡cómo seguir manteniendo dentro de los mismos parámetros de comportamiento la relación entre el Sol y los planetas cuando un minúsculo cuerpo se basta para acelerar durante un tiempo equis la velocidad de transformación de toda una estrella!

139 A.- Uno de los pilares básicos del desarrollo del pensamiento humano se refiere a la búsqueda de las causas a raiz de los efectos observados, y al contrario, descubrir los efectos partiendo de las causas dadas. Gracias a la capacidad de la inteligencia para servirse de los instrumentos de la lógica la aventura del pensamiento pudo alcanzar cotas inesperadas. Pero andando el tiempo y muchas hazañas los pensadores en su día revolucionarios cometieron el crimen nefasto que se define por matar la causa origen del efecto observado en razón de no convenirle a sus intereses subjetivos y emociones irracionales el descubrimiento. Perdido el siglo XX en la red de un ateismo científico que borró causas y puso razones contra la lógica de la realidad, es de creer que los herederos de aquellos genios sepan cómo retorcer el camino entre efecto y causa y conducir a los ignorantes al abismo de una irracionalidad pasada de moda. Pues, aunque y por muy difícil que sea creerlo, la Ciencia se hizo atea para demostrarse a sí misma que sabía más que Dios. Que terminara su discurso a los pies de la Gran Guerra no la hizo recapacitar durante la Guerra Fría sobre la patología en la que su inteligencia habia deslizado su lógica. Su patología se llamaba Ateísmo. Pero volvamos al tema de nuestro Sistema Solar.

139 B.-El primero que había de pensar en todos los factores a tener en cuenta a la hora de la estabilidad dinámica del Sistema Solar era el Ingeniero que se planteó su creación dentro de una red molecular astrofísica llamada los Cielos. La dificultad más grande a superar que Dios tenía se la plantaban delante los millones de años que la Evolución del árbol de las especies exigía para su nacimiento y crecimiento. Si en el caso de la creación de la Biosfera los procesos podían ser acelerados sin ocasionar ningún conflicto científico, en el caso de la Vida la ley era y es otra muy distinta. En el terreno de la Vida, digámoslo así: las leyes son más rigurosas. Los millones de años que la Evolución de la Vida en la Tierra le exigía a Dios habían, por necesidad, de plantarle delante de la mesa un complejo sistema de ecuaciones sistemológicas. Entre las cuales cómo mantener la velocidad de crucero del Sol constante en el espacio y el tiempo, y cómo dotar a su Sistema de una ruta de vuelo tal que planease entre las constelaciones sin integrarse en sus sistemas, fueron los dos grandes y principales retos que hubo de superar su Inteligencia. Y buscando aquí cómo lo hizo, en esto estamos.

139 C.- La autonomía de vuelo que a las estrellas les procura su naturaleza de transformadores de la energía en luz y calor, fenómeno muy similar con el comportamiento de una partícula excitada, que se defiende radiando una subpartícula, es un aspecto que implica la necesidad de corregir la hipótesis del movimiento astrofísico a partir y sólo desde la ley de la gravedad universal. No se la niega, sencillamente se corrige su definición. Si hasta ahora la ley era la única fuerza, desde ahora tenemos una mecánica de transformación de energía, uno de cuyos efectos genera la autonomía de propulsión necesaria para mantener constante la velocidad del Sistema. En este orden la fenomenología de la fotosfera solar nos sirve de cuadro de referencia desde donde activar la imagen de un astro como nave propulsada autónomamente mediante la transformación de su energía en el combustible necesario para mantener el impulso inicial. Otra cosa será que en su irracionalidad científica la Academia quiera negar la aplicación de la ley acción-reacción a fulguraciones estelares y velocidad sideral. El autor no ve cómo pueda demostrarse semejante negación y en consecuencia prefiere seguir adelante con su exposición sobre la relación entre los planetas y el giro del Sol durante su trayectoria entre las constelaciones que marcan su órbita.

140.- Pongámonos en el caso. Tenemos el Sistema en el que vamos a cultivar el Árbol de la Vida. Sabemos positivamente que desde que lo sembremos hasta que nos dé su fruto deberán pasar millones de años naturales. También sabemos que el desarrollo de la Vida exige que la Naturaleza mantenga su Estructura en las condiciones que le son propias. Lo cual quiere decir que debemos evitar la interferencia en el proceso evolutivo de factores cosmológicos externos. Esto nos obliga a proteger el Sistema Biosférico de tal forma que sin dejar de estar dentro de un Universo la existencia de este Universo no le suponga la creación de una interferencia letal. ¿Cómo hacerlo? La propia velocidad de crucero del Sol, unos 600 kilómetros por segundo, y su sujeción a la ley de la Gravedad dice que según pase el tiempo esa velocidad debe ir subiendo, que es lo que precisamente nosotros no queremos. Y en consecuencia nos obliga a dotar al Sistema Solar de un freno de seguridad que actúe automáticamente y se dispare reaccionando a la elevación de su velocidad. Es lo que se busca. Veamos que soluciones prácticas encontró nuestro Creador.

141.- La primera solución práctica era lógica: cargar la nave solar de tal manera que la aceleración gravitatoria fuera frenada por el trabajo de desplazamiento y obligase a la nave a transformar esa aceleración exógena en la fuerza necesaria para realizar el trabajo de desplazamiento de la carga de frenado. De esta manera práctica la nave solar mantendría su velocidad de crucero siempre constante, a la vez que vencería la tendencia inercial a aumentar su velocidad con el tiempo. Pero traslademos este caso al suelo. Imaginemos que tenemos la máquina cargada de combustible. El tiempo durante el cual la máquina estará en la carretera dependerá, además de la velocidad desarrollada, del peso con el que la carguemos. Si cargamos el maletero al máximo reducimos el tiempo de trabajo que puede desarrollar el tanque. A este tipo de freno lo llamaremos exógeno.

142.- Pero ahora imaginemos un tipo de freno exógeno aún más sofisticado. Imaginemos que a medida que la máquina recorre un espacio mayor la carga del maletero multiplicara su peso. ¿No llegaría el momento en que la máquina se vería frenada, aplastada bajo el peso adquirido por este freno exógeno? La cuestión es: ¿Está dotado el Sol de este tipo de freno exógeno, de tal forma que el peso de los planetas se multiplica por la energía potencial adquirida durante el tiempo transcurrido? Y viceversa, ¿no es por esta ley de la elevación de la energía potencial y su transformación en peso que es frenada la tendencia del Sol a comportarse según la ley de la gravitación universal?

143.- Siendo falsas las ideas sobre la naturaleza de los planetas deben serlo los números. Lo que me lleva a decir que no puede llegarse a ningún sitio mientras la dictadura de la cosmología del siglo XX siga imponiendo su ley dogmática y su absolutismo racionalista a la inteligencia del siglo XXI. Hasta ayer mismo Marte -como dije antes- era una bola de gas. Así que si hemos de esperar a que las sondas lleguen a Plutón para traducir su cuerpo en masa geofísica sentémonos y esperemos que la muerte llegue; antes llegará la muerte que la sonda a Plutón. Una vez los cálculos correctos sobre la mesa entonces podremos empezar a trabajar sobre hechos y no sobre razones impuestas a base de premios. Pasando, pues, de la crítica destructiva contra tales genios sigamos viajando a bordo de la nave solar y sigamos preguntándonos cosas.

144.- El Sol se está acercando a un sistema estelar y en consecuencia su aceleración se va a disparar aún contra la operatividad del freno exógeno. ¿Cómo vamos a superar este nuevo problema? En el juego imaginativo que hemos abierto nosotros estamos al mando, pilotamos la nave y por tanto su futuro depende de nosotros. Lo que ahora debiéramos hacer es coger el volante y girar por ejemplo a la izquierda. Esto o chocamos con los astros del sistema estelar hacia el que nos arrastra la ley de la gravedad. Puede que no mañana ni pasado mañana. Es lo mismo. Nuestra misión es encontrar la forma de provocar el giro que nos conducirá lejos del choque inevitable contra el sistema que se ha apoderado con su gravedad del control de mandos de nuestra nave. Lo primero que se nos ocurre es buscar el volante. ¿Dónde está? Porque haberlo, lo hay. Millones de años y aún el Sol en ruta son la mejor prueba de haber dotado Dios a la nave solar de un freno exógeno, que son los planetas y el juego de las energías que los mueven, y de un volante que es movido por un programa de control remoto que vence a la invencible aceleración interconstelacional obligando a la nave a girar. Mi inteligencia me lleva a mirar a mi alrededor y preguntarme: ¿Qué tipo de fuerza endógena es capaz de hacer que el Sistema Solar se comporte como una nave pilotada por un capitán inteligente? ¿Para hacer posible este giro que el Sol lleva ejecutando desde el alba de los tiempos y sin cuyo mecanismo la nave se hubiera integrado en un sistema estelar cualquiera del vecindario: con qué tipo de mecánica autónoma dotó Dios al Sol?

145.- Como ayer y como siempre yo levanto mis brazos a mi Creador y le dedico la alegría que levanta en mi inteligencia mi admiración por la respuesta que le diera a estos problemas. El programa de control remoto de ruta se llama Alineamiento Interplanetario. Creado el freno exógeno ¿para qué se quiere un freno si no hay un pie que lo pise? A esta acción del pie sobre el freno lo llamaremos Mecánica Endógena de Giro. Si la acción exógena de frenado viene como respuesta del Sistema en su conjunto al medio universal, esta acción del pie sobre el freno viene dada como respuesta de los planetas al comportamiento del Sol. Más o menos. Pero antes de entrar en el efecto de los alineamientos planetarios sobre la trayectoria solar, en este momento me gustaría traer a la memoria la multiplicación de la fuerza del brazo bajo el agua y la reducción de peso de un cuerpo bajo el mismo elemento. No os creáis que lo hago para despistar. Al contrario, lo hago para abrir el medio natural en el que se mueve el juego de fuerzas naturales a nuestro Sistema.

146.- Pensad que el peso de un cuerpo está en relación directa con la gravedad. La misma masa tiene una roca de un kilo en la Tierra como en la Luna. ¿Y esa misma roca no tiene la misma masa en el agua como fuera del agua? ¿Tienen el mismo peso sin embargo? ¿Verdad que no? Ahora aplicamos esta realidad al propio Sol. Esto sin pretender igualar en visión al genio que buscó una palanca para mover el universo. Imaginemos entonces que ponemos el Sol a un extremo de la palanca, nosotros nos ponemos al otro extremo y nos toca moverlo. Lo primero que debemos preguntarnos será cuál es el valor de la gravedad en el medio dentro del que nos hemos situado. Aunque parezca truco mientras menor sea la gravedad menor será el peso del cuerpo y mayor la eficacia de la fuerza del brazo contra la palanca. La deducción es obvia. El peso del Sol y de cualquier cuerpo sideral varía según la interacción gravitatoria del momento. Esto de un sitio. Del otro, que a diferencia del Sol los planetas de nuestro Sistema sí se mueven en un medio gravitatorio estable y por tanto mantienen la igualdad entre la fuerza que desarrollan y el peso que pueden levantar.

147.- El Alineamiento Planetario, Total o Parcial, Múltiple o Simple, actúa como un Brazo, y su acción sobre el Sol es el del brazo contra la palanca. La ecuación sistemológica dice que la aceleración solar es frenada por el programa regulador en que transformó Dios el alineamiento planetario. Los planetas transforman el peso del único cuerpo en que el Alineamiento los convierte: en fuerza, y, pues que toda fuerza tiene por naturaleza realizar un trabajo, el trabajo que ejecutan es provocar el ángulo de giro del que hablábamos, y mantenerlo constante. Este, en efecto, es el volante que estábamos buscando.

148 A.- En cuanto a la descripción físico-matemática de esta nave estelar guiada por control remoto en vuelo autónomo en el seno de las constelaciones de los Cielos se la dejo a otro más experto en números, incógnitas y demás ecuaciones complejas. Resaltando siempre las alineaciones planetarias parciales como las totales en el cuadro de la Sistemología Astrofísica Aplicada, las primeras actuando como un contrapeso a la velocidad, y la segunda como el desplazamiento del morro del Sistema hacia el hemisferio desde el que se realiza la carga. En suma, que antes de sembrar bajo las aguas del gran océano la semilla del árbol de las especies fueron muchas las ecuaciones que Dios hubo de resolver.

148 B.- Concluyendo: Todo está por resolverse a nivel de datos finales. Las ideas son la antesala de las investigaciones. Y en este contexto yo he querido retocar mi primera idea sobre la relación entre los Planetas y el Sol en el seno de un campo gravitatorio compartido, en el que, así como el propio campo solar es causa de una fuerza centrífuga que despide los cuerpos y produce los anillos de asteroides externos; estando integrado en Sol en un campo multiestelógico, cuyo centro es gravitatorio, como si dijéramos que es un punto de referencia alrededor del cual se produce el movimiento cumular, este centro es causa de una fuerza centrífuga general, que el Sol vence mediante la masa planetaria general que le corresponde a su sistema. Lo que nos lleva, finalmente, a una estructura de Ingeniería Astrofísica tan perfecta que dejarla al caos es, pura y llanamente, de genio que incapaz de entender el complejo edificio de ecuaciones que Este Ingeniero Divino resolvió al principio, y porque no es capaz de aceptar el fracaso para por si solo emular, si no en tres dimensiones al menos en el papel, la infinita Ciencia de esta Inteligencia Creadora opta por la alternativa del loco: Dios no existe. Tomen, pues, nota los astrónomos y matemáticos de este siglo.

149.- Las cosas, pues, son lo que son, y no lo que parecen; aunque a veces lo que parezcan sea lo que son. Estamos hablando de una cantidad indefinida de millones de años, tiempo durante los cuales el sistema biosférico exigía su integración en una estructura astrofísica estable. Hasta el momento las cantidades de tiempo para las secuencias geofísicas descritas no han entrado en el relato. Dejé estos números a los desafíos que uno a uno Dios fue venciendo. Y creo haber dicho que una vez relacionada la Omnipotencia Creadora con el concepto físico de potencia los cálculos naturales se queman en el Fuego, se congelan en el Hielo, se ahogan en el Agua y se evaporan en el Aire. ¿En cuántos millones de años redujo Dios la sublimación y descongelación del Manto de Hielos al integrar la Tierra en el Sistema Solar mediante la parábola boreal? ¿De haber quedado expuesta la descongelación del Manto de Hielo a la distancia correspondiente a la tercera órbita cuántos millones de años hubiera durado la descongelación?

150.- El objetivo y meta de la creación de los Cielos y la Tierra, el Hombre al final del túnel del tiempo, estamos viendo cómo Dios trazó la arquitectura general de los Cielos y la especial de la Tierra pensando en los millones de años que el Nacimiento y Crecimiento del Árbol de la vida exigía para dar su fruto. Porque podía y sabía hacerlo Dios creó un Plano de relación entre los elementos de la Biosfera, con dos focos termorrefrigeradores principales a los extremos de la Ecosfera, y focos puntuales distribuidos por los continentes, que son las Cordilleras de nieves perpetuas. Cómo desde los focos polares las corrientes atmosféricas y oceánicas se reciclan y mantienen estable el termómetro biosférico es una obra de ingeniería geofísica tan maravillosa como sorprendente que implicaba a la morfología de la propia litosfera. Porque tenía que mantener el termómetro ecosférico estable tenía que dotar a la Ecosfera de un ángulo de rotación perenne. Y porque podía y sabía levantó el Sustrato Ecosférico Autónomo, gracias al cual, como ya he dicho, el ángulo de incidencia de la energía solar se mantendría constante durante los millones de años que el Árbol de la vida necesitaría para dar su fruto. Pero había aún más, porque el Sistema Solar no está aislado del resto de la Creación, y estando en movimiento y sujeto a las leyes generales del Universo la interrelación había y podía causar interferencias que echasen a perder el trabajo de tantos millones de años. Porque podía y sabía Dios no dudó en desplegar su inteligencia y dotar al Sistema Solar de un mecanismo de control remoto de su velocidad sideral, que he llamado Sistemología Astrofísica Aplicada. Y sin embargo todo esto no era suficiente.

151.- El Universo local, la Vía Láctea, se mueve en el seno de un Cosmos en el que el movimiento es la nota visible más característica. Puede que entre las galaxias existan diferencias cualitativas y cuantitativas, pero en todas ellas existe un denominador común, se mueven. Decir se mueven significa decir que interaccionan, se multiplican, se dividen, se suman, se restan. La Creación es movimiento constante, arrollador, maravilloso, sorprendente. Es más, el Cosmos retratado en las teorías del siglo XX y el Cosmos del Hubble se parecen el uno al otro lo que una foca a una golondrina. En el real, el del Hubble, no hay movimiento homogéneo, no hay distancias estándares, no hay patrones. El reino de las galaxias es pura diversidad, pura armonía en el descubrimiento de lo desconocido, éxtasis en la apoteosis de la capacidad infinita de la materia cósmica para reproducirse en el espacio y entretener sin aburrir jamás. Genio desplegado a los cuatro vientos, belleza que se manifiesta alegre y no reclama el último grito. Desarrollo de estrellas en cúmulos de cúmulos de billones de astros que no se destruyen ni se colapsan sino que son como faros en las distancias oceánicas. Galaxias que como criaturas submarinas viajan por las corrientes cósmicas y como águilas abren sus alas y se dejan llevar por los vientos intergalácticos. ¿Dónde está el Cosmos del Siglo XX?

152.- De hecho la estructura celeste que observamos a nuestro alrededor inmediato presenta unas características muy típicas. Para al final resolverse el conjunto en una arquitectura constelacional de defensa del corazón astrofísico desde cuyo centro se resuelve su configuración especial óptica. Pues tal y como podemos contemplarlo con nuestros ojos telescópicos el universo está recorrido por poderosas corrientes gravitatorias desplazando grandes masas de nubes de un lado a otro, origen de las Nebulosas. De manera que al revelarnos Dios que “creó las estrellas del Firmamento para separar la Luz de las Tinieblas” nos dice mucho sobre cómo le afectaría al Sistema Solar el paso de la Tierra por una de esas corrientes nebulares. Y nos descubre la naturaleza de los escudos constelacionales.

153.- El Texto Bíblico es claro como el agua. “Dios creó las estrellas para separar la luz de las tinieblas” dice. En el Primer Día se nos dice que Dios creó la Luz y la separó de las Tinieblas. En este Cuarto Día de la Primera Semana de la Historia del Género Humano se dice que, hecho, separada la Luz de las Tinieblas, Dios creó los Cielos para separar la Luz de las Tinieblas. El Texto no puede ser más directo. Que las conclusiones que se derivan resulten apasionantes y por maravillosas totalmente opuestas a la mentalidad del siglo XX no significa nada. La opinión del hombre moderno sobre la Naturaleza del Universo no cuenta. No fue mirando al hombre moderno que Dios le redactó su Revelación a Moisés. Quien no contaba para Dios tampoco puede contar para sus hijos. Las conclusiones a la que llegaron no le interesan a este libro ni sus opiniones al autor. Así que sigamos adelante.

154.- La estructura del Universo de la Revelación y su resolución en el espejo de la Realidad nos da por igualdad lo siguiente. A saber: El Universo del Génesis es la Vía Láctea. Y es sobre la Creación de esta Vía Láctea: “ creó Dios los Cielos para separar la Tierra del reino de las Galaxias”. Necesidad física que se infiere del estudio de los Cielos, y de cuyos fenómenos se ve que al otro lado de los Cielos poderosas corrientes y vientos recorren el Cosmos. Ahí están las imágenes astronómicas para hablar con el poder de mil palabras por foto. Su belleza sin embargo no debe empañar la claridad de nuestra inteligencia a la hora de interpretar los acontecimientos que son su causa. La función física que cumplen los cúmulos estelares que nos rodean es la de la red que atrapa todo lo que la corriente arrastra y le corta a las nubes intergalácticas el paso al interior del sistema constelacional alrededor del cual están distribuidos. Sentemos ahora sobre bases científicas la declaración divina de haber sido creados los Cielos para levantar entre la Tierra y el mundo de las galaxias un muro de protección.

 

El Principio Cosmológico General

 

155.- La descripción del Espacio General Cosmológico que hemos heredado nos dibuja un Universo-Galaxia que se mueve e interacciona con los demás cuerpos a través de leyes generales. Lo que se adecúa perfectamente a la expansión hasta el infinito de la Materia que sugiere la Idea de la Creación. La necesidad de comprender por qué creó Dios los Cielos para proteger la Tierra del Movimiento Cósmico General implica la respuesta a la relación entre Dios y esa Multiplicación de la Materia hasta el infinito. Y la respuesta a esta pregunta nos lleva directamente a aquella otra pregunta a la que con su teoría cosmológica quiso responder el genio del siglo XX, a saber: Antes del principio ¿qué? Cuestión que a su vez nos conduce directamente a preguntarnos qué parte tuvo Dios en ese Principio de principios y qué era de El antes de este Principio Cosmológico General. Asunto que nos obliga a entrar en Teología pero conservando siempre la actitud científica que hasta hora se ha mantenido como lenguaje de entendimiento entre la Creación y nosotros.

156.- Antes de la Creación fue la Increación y antes del Creador fue Dios. Dios se declara Eterno y sobre su Edad nada hay que decir. Pero también confiesa: “Antes de mí no fue formado Dios alguno, ninguno habrá después de mí”. Así que sabiendo que Dios es Eterno y por tanto la Formación de la que habla no podía tocar a su Naturaleza, se deduce que esa Formación se refería a su Inteligencia, que es la parte del Ser que crece y se desarrolla en el tiempo. Conclusión lógica que pone en un sitio el Conocimiento de la Ciencia de la Creación y en el otro al Ser que tenía todos los Atributos Naturales a Dios. Cuando estas dos cosas se unieron y se hicieron una sola cosa entonces Dios devino el Creador y la Realidad su Creación.

157.- Cuándo y cómo tuvo lugar esta revolución cosmológica la he tocado en la Historia de Jesús. Allí entré en el tema de la Historia de la Increación y desarrollé sus grandes momentos. Creo recordar haber dicho que el Creador se hizo porque estaba en Dios. Más o menos lo que quise decir es que si la Inteligencia sin Poder no es suficiente para transformar la Realidad, tampoco el Poder sin la Inteligencia tiene esa facultad. Y afirmé allí que el Poder estaba en Dios y la Inteligencia en la Fuerza Increadora, Origen de todas las cosas. Recuerdo haber puesto Eternidad e Infinito frente pero no contra Dios. Y haber relatado aquella relación increada hablando de la Infancia del Ser Divino. Y esta Infancia desde la óptica de la revolución que llevó a Dios a convertirse en el Origen de todas las cosas nuevas. En relación a cuyo proceso habló El de sí mismo diciendo que fue formado. Proceso de Formación que sólo puede ser entendido como llevado a cabo por el Infinito y la Eternidad en cuanto realidades increadas que tenían en Dios la estrella de todo lo que se movía y se hacía. Y una vez que el Creador fue formado en Dios se consumó la revolución que habría de hacer de Dios, el Infinito y la Eternidad una sola cosa. Grosso modo.

158.- De esta revolución ontológica que integró a Dios, Espacio, Tiempo y Materia surge el concepto de Principio Cosmológico General, es decir, el acontecimiento que señaló un Antes y un Después. Pensando en el cual el genio del siglo XX habló de un Big Bang, y yo en la Historia de Jesús hice partir de una actividad creadora natural en la que Dios transformó la Realidad partiendo de la propia estructura de la Realidad. Es decir, hubo destrucción de un cosmos anterior y transformación de ese cosmos en uno nuevo, que, como todo lo que empieza, partió de un acontecimiento o Principio Cosmológico General. Principio Cosmológico General que marcó de forma irreversible el Antes y el Después. La cuestión es cómo Dios dio luz a este Principio del que el principio de nuestro Universo en especial es un fragmento de la secuencia histórica que puso en movimiento aquél Acontecimiento.

159.- La respuesta a esta cuestión exige hablar de las leyes fundamentales del Movimiento de Multiplicación de la Materia Cósmica que venían actuando desde la Eternidad. Sólo que a diferencia del Cosmos Increado, que implicaba al Infinito en esa Multiplicación, al tener el Movimiento Origen en Dios este Movimiento fue revolucionado y llevado a cabo por campos transformadores de la materia en energía cósmica y esta energía cósmica en materia astrofísica. Para comprender esta fenomenología echemos mano de la naturaleza cuántica de la materia atómica.

160.- Tanto a nivel de observación en laboratorio como en aceleradores de partículas, la reproducción de la materia tiene su origen en la elevación de la energía dinámica que transforma la relación de la partícula con el campo en el que se mueve. Desde el mismo nacimiento de la física cuántica se observó que el crecimiento de masa exige la elevación de la energía cinética, relación que intentó recoger Einstein en su célebre ecuación de la energía. Pero si en el átomo en su medio natural a la elevación de su velocidad la partícula responde transformando la diferencia en masa, y otro tanto hace en un acelerador, si le quitamos el límite de velocidad a la ecuación y procedemos a extraer la partícula de su medio, dándole las notas de la energía cósmica en vuelo libre en un espacio sin referencia electromagnética: esa partícula seguirá transformando la diferencia de velocidad en masa. Supuesto el caso que le pongamos una acumulación de trayectos hasta el infinito el salto de la materia cuántica a la astrofísica ya lo tenemos. Este era el proceso natural increado.

161.- Dios revolucionó este proceso al concentrar la trayectoria en un campo donde el tiempo matemático se curva y el espacio físico cae hacia el centro. Simulando un acelerador en anillo tal que desde el exterior crea una espiral sobre la superficie de un reloj de arena, donde cada fragmento mantiene la velocidad de aceleración independientemente de la masa: a la altura cuando el haz alcanza el centro, es decir, la boca del reloj de arena, el haz salta al otro lado mediante la explosión en el origen de las estrellas. Este es el fenómeno que llamo Implosión Astrofísica, fenómeno que marca el nacimiento de las galaxias y las estrellas.

162.- Pues que un astro individual puede dar origen a una cantidad ilimitada de haces de energía cósmica la reproducción de la materia hasta el infinito es una realidad que viene desde la Eternidad. Lo que diferencia a esta multiplicación hasta el infinito es que Antes exigía el Infinito como pista de transformación y Después se reproduce el mismo proceso sobre campos de espacio-tiempo desplegados por Dios en las fronteras del Cosmos. Esto hace del Cosmos un ente más masivo y le ofrece al Espacio General una densidad de materia más alta, razón por la cual el Cosmos nos maravilla con nuevas criaturas galácticas cada día que el Hubble abre sus ojos. La Creación es continua y su expansión constante.

163.- Este proceso de multiplicación de la materia cósmica desde un Principio General Cosmológico podemos compararlo a una reacción en cadena que no acaba nunca y amplifica su radio de acción y extensión según el tiempo crece desde el centro hacia las fronteras. Nuestros ojos telescópicos nos permiten admirar el movimiento de las galaxias dentro de este Espacio General Cósmico en expansión constante. Y también ajustarle las leyes de la gravedad a las criaturas galácticas, de cuya acción observamos cómo se atraen y se acumulan; ley clásica a la que tenemos que sumarle la ley de las fuerzas electrodinámicas, gracias a la cual la concentración de la masa total en un punto es un imposible físico a alcanzar. Razón extraordinaria por la que el movimiento de los átomos de un gas caliente dentro de un recipiente es el que le corresponde al Movimiento Cosmológico General.

El Espacio Cosmológico General

164.- La creación de galaxias como fenomenología autónoma, activada por Dios mediante la alimentación constante del campo transformador de la energía cósmica en materia astrofísica, nos conduce directamente a descubrir el Cosmos como un campo de materia prima del que Dios extrae la materia necesaria para levantar sus Obras. Entre las que nuestro Universo es una de ellas. No ha sido la primera, ni será la última. La palabra de Dios al respecto es firme: “En verdad, en verdad os digo que no puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque lo que esta hace lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todo lo que El hace, y le mostrará aún mayores obras que éstas, de suerte que vosotros quedéis maravillados”. Las derivaciones teológicas no pueden ser más claras.

165.- ¿Pero por qué un haz de energía cósmica no crece hasta el infinito una vez barrido el límite de la velocidad de la luz? Estando el origen de la materia astrofísica en el salto de la energía cósmica y este salto condicionado por la transformación de la energía cinética en masa, ¿por qué una vez que se ha creado una pista de vuelo que simula el vacío la transformación no continúa hasta el infinito? ¿Un proyectil disparado en el vacío no tiende a adquirir la velocidad infinito si el tiempo que se le da es eterno? ¿Por qué no existe entonces un cuerpo oscuro de masa infinita? En definitiva: ¿Qué tipo de mecanismo de seguridad es el que le pone límites al salto de la energía cósmica a la materia astrofísica?

166.- La respuesta la pone la experiencia. El salto hasta el infinito choca con el punto crítico de crecimiento, o Punto de Implosión Astrofísica, a partir del cual el cuerpo estelar transforma la energía que absorve en luz. De esta manera aunque el sistema materia-energía tuviera vía libre el propio peso dinámico del proceso creador lo conduce a un un punto en el que la transformación en masa deja paso a la trasformación en luz. Y sigue el ciclo. Este punto crítico, pues, está en la naturaleza de la materia general y se conserva en todo el recorrido del salto, tanto de la cuántica a la sideral como de la astrofísica a la cósmica. Otra cosa será determinar como este núcleo duro, el verdadero actor del salto interdimensional, trabaja y en qué medida sus revoluciones de trabajo se aceleran o desaceleran. Y así otras preguntas que tienen que ver con el salto creador en sí. Como por ejemplo qué sucede cuando la masa galáctica creada ha consumido la energía del campo de espacio-tiempo. Y otras cosas más. También observamos en el Espacio Cósmico General cómo las galaxias siguen el patrón natural a una corriente que sale por la boca de un reloj de arena en movimiento sobre su eje. Comparados los brazos espirales con chorros de energía astrofísica lanzados por fuerzas centrífugas al Espacio Cósmico General la gama de galaxias se abre a la cantidad de energía concentrada en un momento por un campo de transformación. Es más, si comparamos estos campos con redes en los que la energía cósmica cae en corrientes alternativas la gama anterior se nos abre en abanico y lo que hemos visto hasta ahora no es sino una muestra de lo que se ve venir. Las especies galácticas crecen en la eternidad hasta el infinito

167.- ¿Y una vez creadas cómo se comportan las galaxias? ¿Cómo crecen, cuál es la regla que les da forma a su ente, cómo conservan la energía cinética, cuál es su relación con el campo trasformador, y cuál la relación entre este campo y el campo gravitatorio astrofísico? ¿Podremos deducir de lo que vemos algunas leyes que nos ayuden a entender la naturaleza de ese árbol de criaturas estelares que es el reino de las galaxias? ¿Estamos capacitados para mediante la conjugación de las leyes físicas locales recrear las grandes leyes que rigen el movimiento en el Espacio Cósmico General? ¿Por qué no obedecen las galaxias a la famosa ley de la gravedad universal? ¿Por qué se comportan mejor como enjambres de criaturas exóticas volando sin dirección aparente, por norte el que el viento les describa como trayectoria? ¿Del movimiento browniano que demuestran poseer se puede o no se puede proceder a la aplicación de las leyes de la electrodinámica a las galaxias, en virtud de cuyas leyes se rechazan, chocan, se mezclan, se dividen, su multiplican y permanecen siempre en movimiento? ¿El Movimiento Cosmológico General no ignora la naturaleza neutra del campo gravitatorio universal? Y este movimiento constante de esas criaturas enormes que se desplazan a velocidades fantásticas por un Cosmos con vocación eterna ¿qué tipo de corrientes y de vientos intergalácticos no producirán? ¿No son las tormentas nebulares que arrollan a su paso a nuestro Universo-Galaxia prueba de la existencia de esas corrientes intergalácticas que, levantadas por el Movimiento Cosmológico General, llevan de un lado para otro masas de materia cósmica, causadas tanto por la combustión de sistemas enteros como por su existencia antes de la creación del Principio Cosmológico General? (En fin, tratando este tema las preguntas podrían amontonarse las unas sobre las otras hasta crear una montaña. Que la Cosmología del siglo XX fuera omnisciente y descubriendo una nueva galaxia con su topoderoroso genio ya pudiese adjudicarle naturaleza, edad y distancia es una de esas maravillas de la naturaleza que debemos sujetar a análisis, examen y juicio crítico. Pero no en este libro).

El Movimiento Cosmológico General

168.- Aquí conviene afirmar que la Idea del Universo fue primero que el Universo. No se trata de dogmatizar ni de filosofar. No es mi intención. Se trata únicamente de poner sobre la mesa una realidad tan natural como que el estudio del terreno es necesario antes de levantar cualquier obra de ingeniería. Y es que conociendo Dios las leyes de su Creación, sus dimensiones, su fenomenología y su naturaleza es lógico y natural que al plantearse levantar una Obra tire líneas y haga cálculos pensando en la influencia del terreno sobre el futuro del edificio, en este caso astrofísico. Mejor que yo quien puede precisar este proceso de estudio y reflexión anterior al Acto Creador es el propio Dios que le inspirara a Salomón estas palabras sobre su Sabiduría: “Yavé me poseyó al principio de sus caminos, antes de sus obras, desde antiguo. Desde la eternidad fui yo establecida; desde los orígenes, antes que la tierra fuese. Antes que los abismos, fui engendrada yo; antes que fuesen las fuentes de abundantes aguas; antes que los montes fuesen cimentados, antes que los collados, fui yo concebida. Antes que hiciese la tierra, ni los campos, ni el polvo primero de la tierra. Cuando afirmó los cielos; cuando trazó un círculo sobre la faz del Abismo. Cuando condensó las nubes en lo alto, cuando daba fuerza a las fuentes del abismo. Cuando fijó sus términos al mar para que las aguas no traspasasen sus linderos. Cuando echó los cimientos de la tierra estaba yo con El como arquitecto, siendo siempre su delicia; solazándome ante El en todo tiempo”.

169.- La Idea en Mente, todos los cálculos resueltos, Dios mete mano a la Obra. En el caso de los Cielos lo primero que hizo fue -según Salomón: “trazar un círculo sobre la haz del abismo”. Esto es, marcar el territorio, señalar el perímetro dentro de cuyos diámetros crearía los Cielos. Que es decir especificar las dimensiones del edificio material por el perímetro que se le asigna en el Espacio. El radio y el diámetro de ese Círculo dentro de cuyo perímetro pensó crear los Cielos no es un número que nos sea desconocido. La razón de este Número, desde el conocimiento de la naturaleza del terreno cósmico, se entiende perfectamente; máxime teniendo delante de nuestros ojos el álbum de fotos que el Hubble nos regala gratuitamente. No olvidemos que aunque la foto astronómica se limita a ofrecernos una congelación puntual de la materia en el tiempo los fenómenos que producen son de tal punto parecidos a los fenómenos que observamos en el mundo físico local que por lógica tenemos que deducir de lo conocido lo que está por conocer. ¿No se parecen las nebulosas a tormentas atmosféricas? ¿Y no parece como si olas gigantes de energía las levantaran y las lanzaran contra los sistemas estelares de nuestro Universo?

170.- Ya hemos entrado en el problema. Las galaxias levantan en el Espacio Cosmológico General poderosas corrientes y vientos. Estos se desplazan y siguen las direcciones que les marcan las propias galaxias. Pero no sólo de materia nebular estamos hablando. Aquí hay que conjugar la ley de la curvatura de la luz con el vuelo de la energía cósmica. Mejor pongámoslo de otro modo. Partamos de una imagen más llana. Transformemos las galaxias en cañones creadores de energía cósmica. A la par que la crean la disparan al Espacio Cosmológico General. No abolimos la velocidad de la luz dentro del campo galáctico; al contrario, mantenemos su límite. Y mientras hace su camino, conforme da vueltas buscando su camino al exterior de la galaxia el chorro de energía de una estrella se suma a la de la otra, dando como resultado al final la proyección al Espacio Cosmológico General, no de haces, sino de corrientes de energía.

171.-Este fenómeno de multiplicación y concentración de la masa de un haz de partículas, creando una corriente que se comporta como un núcleo duro se ha observado en los aceleradores de partículas. Se ha visto que la multiplicación cuántica de la materia por la aceleración de la velocidad del haz inicial no crea nuevos haces dispersos, tal que cada cual sigue su propia trayectoria. La experiencia con este proceso de creación de materia cuántica como fuente de energía eléctrica entre las vueltas de un acelerador ha demostrado la imposibilidad de la victoria en los campos de Chernobyl, donde el núcleo duro resultante rompió las paredes del acelerador y se resolvió en la nube radioactiva natural a la entrada en tromba en la atmósfera de una corriente de energía.

172.- Aquél fue un resultado final que desde las propias leyes cuánticas y las experiencias occidentales con el comportamiento de un haz de partícula en un acelerador se vio venir desde el principio. El nacimiento de aquella idea soviética, la transformación de una central nuclear en una fuente ilimitada de energía eléctrica usando la tecnología de los aceleradores de partículas, era una idea buena en la medida que hablamos de beneficio social, pero fue un delito contra la Ciencia al cerrarse la ciencia soviética a la experiencia de las demás comunidades científicas del planeta. Como un autista que se cierra al mundo exterior la ciencia soviética, fuera porque estuviese impulsada por el complejo nazi de superioridad en el que se desarrolló el comunismo estalinista, fuese porque su contacto con el mundo exterior capitalista no le permitía acceder al desarrollo de la ciencia mundial: Chernobyl se creyó Dios. Creyó que podría dominar la energía fundamental en el origen del Cosmos. Creyó que dominándola obtendría a coste bajísimo una fuente infinita de electricidad. Ciega, Chernobyl ignoró el comportamiento de un haz y se encontró con la sorpresa de la violencia liberada por el núcleo duro resultante de la creación de materia cuántica hasta el infinito. Las paredes de un acelerador que hubieran debido resistir una cantidad equis de tiempo fueron destruidas en cuestión de segundos una vez que el núcleo duro tomó cuerpo y empezó a comportarse como una partícula. Los efectos de la entrada en tromba en la atmósfera de aquel proyectil liberó la nube radioactiva que se extendió por Europa dejando en su cuna tantos efectos desastrosos.

173.- Esta breve incursión en las páginas de una lección científica que ha querido ocultarse en razón de su desastre, nos lleva a destrozar las ideas preconcebidas sobre los límites de la velocidad de la luz, y a introducirnos en la creación de los núcleos en el origen de las corrientes cósmicas que recorren los espacios intergalácticos. Fuera del campo gravitatorio galáctico la aceleración de las corrientes de energía liberadas por la galaxia tiende a elevarse a medida que se alejan de su influencia, y a seguir creciendo a medida que se acercan a la próxima galaxia. En este sentido la fuente de origen, la galaxia, se comporta como el cañón en el que el haz recibe su energía inicial de vuelo cósmico, y el Espacio Cosmológico General como el acelerador en el que el haz se multiplica y genera los núcleos duros creadores de las corrientes intergalácticas en el origen de los desplazamientos de materia cósmica nebular de un lado para otro. Estas corrientes se mueven en el Espacio Cosmológico General a la manera que los ríos hacen sus lechos sorteando los pies de las cordilleras y se lanzan en línea recta cuando lo permite el terreno. De nuestro conocimiento Hubbleliano del Cosmos podemos deducir el número y la variedad de corrientes que se mueven en el espacio intergaláctico, la cantidad de energía que transportan y las consecuencias sobre cualquier sistema que se cruzara en su camino sin protección contra su frente de onda.

174.- La Creación de Dios de esta forma dinámica estructurada, el Espacio Cosmológico General transformado en una superficie sobre la que poderosos ríos de energía cósmica pintan sus lechos, ¡el final del trayecto de estas corrientes es el Océano! Y este Océano ¿qué otra cosa puede ser sino el campo creador externo en cuyo seno se produce la transformación de la energía cósmica en materia astrofísica? Pero antes de alcanzar su destino, durante el trayecto desde sus fuentes-cañones de origen al Océano transformador de las corrientes cósmicas en materia astrofísica estas corrientes cósmicas se comportan como verdaderos ciclones. Como el río en cuya corriente cae un árbol viejo y es arrastrado lecho abajo, de la misma manera las corrientes cósmicas mueven de un sitio para otro la materia nebular intergaláctica. Y de la misma forma que el viento sigue su curso al acercarse a la montaña pero descarga sobre ella su carga de esta misma manera los ríos de energía cósmica hacen lo propio sobre las galaxias que bordean. Obviamente nosotros no podemos detectar esas corrientes, pero sí podemos deducirlas de nuestro conocimiento de la materia y de lo que vemos con los ojos del Hubble.

175.- Nuestro Universo-Galaxia, la Vía Láctea, se relaciona con el resto de la Creación siguiendo los parámetros de este Movimiento Cosmológico General. Visto desde el exterior, nuestro universo se comporta como la montaña sobre la que descarga el cosmos sus nubes y de cuyas entrañas mana una nueva fuente de agua electromagnética que extiende sobre el campo cósmico su lecho, adquiere sus afluentes intergalácticos y avanza entre las galaxias hasta alcanzar su destino. El origen de las Nebulosas está en este juego de interacción frente al cual y pensando en sus dimensiones le diera Dios a nuestro Universo las suyas.

Ingeniería Astrofísica de Creación

176.- La Inteligencia Creadora se implicó a sí misma en el juego de las acciones-reacciones al levantar un Universo pensado para resistir el peso de las corrientes cosmológicas. Es decir, Dios levantó el edificio universal dotado de todos los mecanismos físicos necesarios para superar las consecuencias del terremoto que su propia creación habría de provocar. Dios sabía también que como soldados que caen en la vanguardia del combate muchos astros del exterior de nuestro Universo habían de sucumbir bajo el empuje de las corrientes intergalácticas. Lo que nosotros llamamos Novas y Supernovas son esos guerreros que han caído en combate y se desintegran en explosiones fabulosas, a su vez cuna de los cometas y meteoritos que atraviesan los Cielos. Detengámonos pues un momento en el origen de las Novas y Supernovas. Y desde la cantidad de energía física que un núcleo duro es capaz de poner sobre el terreno, vista la similitud entre el espacio cosmológico general y un acelerador de partículas: si elevamos el proceso a la dimensión astrofísica y aplicamos la ley de la influencia mutua entre campo y luz tenemos que concluir diciendo que un campo galáctico reacciona a la acción de curvatura de la trayectoria de las corrientes cósmicas acelerando el ritmo de rotación de su cinturón estelar externo. Desarrollemos este comportamiento.

177.- Tal como vemos en la Creación de Dios todos los sistemas de un cuerpo galáctico suman sus campos y crean un campo general que reacciona como un todo frente al exterior. He comparado antes este campo general con un océano partiendo de la Revelación. Asumida esta similitud y desde la comparación del campo universal con el volumen contenido en un vaso de agua, la acción de las corrientes cósmicas sobre el campo gravitatorio se traduce en la reacción del agua al movimiento de la mano que introduce su dedo y lo gira. Puesto que todo cuerpo líquido tiene un movimiento propio, natural al cuerpo que lo contiene, la aceleración desde el exterior ha de afectarle a las zonas externas, desde donde se corre hacia el interior, si procede.

178.- Naturalmente todos los cuerpos de un sistema no reaccionan de la misma manera frente a una fuerza externa. En el caso de los sistemas estelares esta sencilla ley es el pan de cada día. Y ya que la transformación de la gravedad en luz depende de la velocidad de rotación del sistema, a la que le afecta el encuentro con las corrientes cósmicas, los sistemas estelares externos al quedar expuestos a la acción del dedo sobre el agua se ven constantemente acelerados, reacción que unos astros llevan perfectamente y otros no pueden soportar más allá de un límite crítico. Alcanzado éste el freno de seguridad sistemológico se rompe y se produce el efecto Chernobyl, el sistema escapa al control interno y se aboca a su destrucción. El resultado es la explosión Nova. Hablando de un astro individual. Y si el astro bajo el efecto Chernobyl da lugar a una reacción en cadena que arrastra a todo su sistema a la destrucción por el calor generado a raiz de la combustión acelerada de la gravedad, hablaremos de Supernova.

179.- La experiencia es la que habla. La foto, la que demuestra. Y la realidad la que convence. Imaginemos que tenemos una bola inmensa, queremos que dé vueltas empujándola y no podemos; llamamos a más en nuestra ayuda y nos vamos sumando hasta obligarla a darle vueltas. Una vez que esté dando vueltas la fuerza necesaria para mantener su rotación constante será menor, de manera que el efecto de la misma fuerza sobre la misma bola será mayor según crezca su velocidad. Este sencillo juego lo elevamos en este momento a la relación entre un astro y su campo de gravedad. Y convenimos que la rotación de un campo gravitatorio es similar a la de un cuerpo sólido en el que el astro ocupa el núcleo. Enseguida comparamos la acción de la corriente cósmica sobre este cuerpo con la de la fuerza de la mano sobre la bola. Y ya tenemos el efecto físico en el origen de las Novas. Siempre conviniendo antes que la curvatura de una corriente cósmica, como la de la luz, no tendría lugar si esa corriente no tuviera masa. Si no tuviera masa no tendría peso, y si no tuviera peso ni masa no podría existir el fenómeno de la curvatura de la luz. Y es que desde el punto de vista de la óptica se puede comparar la curvatura de la energía cósmica al entrar en contacto con un campo gravitatorio con la refracción de la luz. La trayectoria de los cometas a su paso por el Sol nos sirve para descubrir la estructura óptica de la curvatura que describe la energía cósmica a su paso por un campo gravitatorio. Pero si a diferencia de la energía cósmica su curvatura no se toca, en el caso de los cometas sí tenemos la respuesta que transforma el campo gravitatorio en una realidad que se comporta a efectos físicos como un cuerpo. Y como tal rota con el astro al que pertenece.

180.- El efecto Chernobyl en la raiz de las Novas y Supernovas y sabido que la edad de las estrellas se mide por el tiempo que tardan en consumir la energía de su campo gravitatorio, proceso de consumo sujeto a la velocidad de trabajo del transformador, la lógica nos lleva a creer en la existencia de una ley reguladora entre las revoluciones de trabajo y el tiempo de vida del sistema. La cuestión que aquí nos ocupa es cómo acelerar las revoluciones de trabajo del transformador astrofísico hasta ese punto de reducción de su vida al mínimo tiempo posible. La lógica nos dice que sólo existe una forma, y es haciendo que el campo sea excitado hasta el infinito de la manera que se desborda el líquido contenido en un recipiente por una acción centrifugadora. ¿No es esta la acción acumulativa de fuerzas frente a la gran bola de la que hablábamos? Pues que hablamos de corrientes que se mueven respondiendo a los estímulos de los campos galácticos y de la excitación de los mismos bajo esas respuestas: del nivel de excitación provocado hablará la intensificación de la producción de luz. A mayor excitación mayor intensidad de producción y menor tiempo de vida del sistema. Los fenómenos de intensificación cíclica y atípica de los sistemas estelares debemos relacionarlos con este comportamiento universal.

181.- Resumiendo: En el caso de las Novas y Supernovas la excitación se refiere a la elevación de la velocidad de trasformación al infinito. Fuera de control los mecanismos de frenado naturales a los sistemas gravitatorios la rotación del astro y del campo se disparan y se interaccionan hasta consumirse, quedando una cantidad de millones de años reducidos a cuestión de segundos. Si se habla de un sistema astrofísico simple hablaremos de Novas. Y si es todo un sistema múltiple el que cae en esta dinámica hablaremos de Supernovas. Tanto las unas como las otras tienen lugar en los cinturones constelacionales externos, que son los más expuestos a las corrientes intergalácticas. Estas Novas y Supernovas en el origen de los cometas, los cometas son proyectados como proyectiles de cañón que crecen en poder destructor a medida que acumulan espacio recorrido.

182.- Y concluyendo: Estos tres frentes de acción en mente -Nebulosas, Novas y Cometas- Dios estructuró la distribución constelacional alrededor del Sistema Solar simulando una red cristalina gravitatoria contra cuya solidez desintegrar el peligro de interrupción de la Evolución del Árbol de la vida en la Tierra. Los maravillosos resultados positivos a la vista la realidad no debe empañarnos los ojos de nuestra inteligencia a la hora de ver que acorde a las dimensiones astronómicas trazó Dios aquel Círculo sobre la Faz del Abismo del que nos habló Salomón en su Sabiduría. Lo que el rey sabio y pacífico por excelencia viera con los ojos de su Sabiduría nosotros, gracias a Dios, lo vemos con los ojos de nuestra cara. Cúmulos y supercúmulos en el cinturón externo, y cúmulos abiertos y sistemas múltiples en el interno, combinan esta red cristalina gravitatoria constelacional sobre la que todavía hay tanto que decir. Empecemos resolviendo el misterio del Origen de los Cielos.

Origen y Constitución del Universo

183.- Entramos en una de las grandes preguntas, el origen de las estrellas del firmamento. La respuesta creo que ha sido ya dibujada en las secciones precedentes. La producción de estrellas en tanto en cuanto meta de la existencia de las galaxias, todo conduce a la transformación del Cosmos en el campo de materia prima del que Dios extrae la materia con la que hacer sus Obras. Constante la creación de galaxias la masa total de materia prima que el campo cósmico pone al servicio de Dios para llevar adelante cualquier Obra no tiene límites. Otra cosa será cómo Dios extrae esa materia estelar y la transporta de sus regiones de origen al Universo. Nosotros, conociendo que la manera de hacer las cosas depende siempre del Poder de quien las hace, y que la imaginación para hacer las cosas está en relación directa con la Inteligencia del que se plantea hacerlas, podemos hablar de teleportación, de transporte natural a la velocidad de la imaginación, o en grandes ríos recorriendo las llanuras intergalácticas, y en fin, según lo considere mejor y acorde a sus necesidades de trabajo el Señor de las Galaxias. ¿Qué otro Nombre podremos darle a quien las crea y las gobierna? ¿O cómo someteremos nosotros a nuestro criterio las leyes que las rigen y las formas de comportamiento de las galaxias y sus mares de estrellas ante la acción de su Creador sobre sus cuerpos? ¿Le pondremos por límite a la imaginación Divina los límites naturales a la imaginación nuestra? ¿Cómo podríamos atrevernos a comparar nuestra forma de vivir, sentir, respirar, pensar, andar, trabajar, proyectar, tocar, amar, tratar, ordenar, reir, calcular…con las de ese Ser en el Origen del Cosmos? ¿Desde los límites naturales a su realidad cómo podría juzgar la criatura a su Creador sin demostrar estar haciendo ejercicio de un acto de locura? El principio y el fin de la inteligencia humana es la admiración; nace de la admiración de la Creación para terminar en la admiración de su Creador. Todo lo que se diga de más viene de esa semilla que no estaba en el Hombre y fue sembrada en su ser por una fuerza extraña a la Creación de Dios, lo cual es asunto de la Teología. De cualquier forma la gran cuestión del Origen nos lleva directamente a la otra gran cuestión: la Constitución del Universo.

184.- De lo leído hasta aquí se deduce que el Universo y el Cosmos son dos cosas diferentes. Estas dos cosas unidas forman la Creación de Dios, y dentro de ésta una cosa es el Cosmos y otra cosa es el Universo. El Cosmos es el campo de materia prima del que Dios se sirve y con la libertad del que es el Señor coge todos los materiales necesarios para llevar adelante sus Obras. En cuanto al Universo, el Universo es el campo estelar donde Dios lleva adelante estas Obras. Cuando, pues, Moisés nos habla de la Creación del Universo se estaba refiriendo a este campo estelar. Cuyo Origen, como hemos visto, está en ese campo cosmológico del que Dios hace derivar ríos de estrellas que recorren las llanuras intergalácticas y vienen a desembocar en este océano universal en cuyas aguas el Árbol de la vida echó sus raíces. Árbol de la vida sobre el cual hay mucho que decir, especialmente a estas alturas de su Historia. Sobre la Constitución del Universo sin embargo no todo está dicho.

Epílogo

185.- Obviamente Moisés habla en su Relato de la Creación de nuestros Cielos. Y al hacerlo nos pone delante de una Realidad: Dios es su Creador. Realidad que nos conduce a otra realidad: Eternidad, ésa Eternidad que implica Infinito. Realidades de cuyo conjunto el Género Humano es el fruto, pero no el único de ese Árbol de la vida al que el Dios del Infinito y la Eternidad le dieran el Universo por campo de Origen y Crecimiento. Conclusión final ésta que nos lleva de vuelta a la revelación del Hijo de este Creador y Señor del Cosmos y del Universo: “El Padre le muestra al Hijo todo lo que hace y le mostrará Obras mayores que éstas de suerte que vosotros quedéis maravillados”. Empleando el plural al hablar del Pasado como reflejo del Futuro nos descubre el Hijo de Dios que nuestros Cielos y nuestra Tierra, en definitiva, que el Género Humano no es la primera Cosecha que el Árbol de la Vida ha dado. Afirmación que cierra el dilema sobre la vida en el Universo. Y es que el Hombre no es el primero ni será el último Fruto de este Árbol. Antes del Hombre ya fueron creados otros mundos y después del Hombre nuevos mundos nacerán de las ramas del Árbol de la vida. “Los hijos de Dios” de los que habla la Biblia son el fruto de esas Obras sobre las que el Hijo nos declaró que el Padre hace. Sobre las regiones de origen en el Universo de tales “hijos de Dios” no es cuestión de divagar. El hecho es que el conocimiento de su existencia nos lleva a una nueva forma de plantearnos la Constitución de los Cielos y del Universo en general.

186.- Y esta forma tiene que ver con la Concepción del Universo. Esto es, ¿cuándo Dios lo concibió en su Mente cuál era la Idea que le dio Origen? ¿Lo creó para ser un campo en el que se levanta una casa y cuando se cae por vieja se echa abajo y se levanta otra? ¿O lo creó para ir edificando con el tiempo a la manera que quien tiene una tierra la va cultivando y transformando según el tiempo va pasando? ¿Creó los Cielos que rodean a la Tierra y son la cuna del Género Humano para ser por el tiempo barridos del Universo o creó los Cielos para permanecer eternamente? Y considerando esta última alternativa y sabiendo que la creación de un Mundo introduce en el Universo un conjunto de problemas constitucionales de envergadura astronómica, como hemos visto en las secciones anteriores, ¿no es el Universo un campo continuamente sujeto a una definición creadora de sus regiones en razón de la transformación de esas regiones en zonas de Origen de Mundos? Volvamos al Principio del Universo para mejor definir esta creación constante de la geografía universal.

187.- Creado el Cosmos como región productora de Galaxias y siendo éstas fábricas de estrellas, Dios piensa en la Vida y concibe un océano estelar que crecerá continuamente,y bajo cuyas Aguas la Vida echará sus raíces, desplegará su Árbol y dará su Fruto. Así que Dios abre el Principio de los orígenes de los Mundos dirigiendo ríos de estrellas de todas las partes del campo cósmico, que cruzan desde sus fuentes en las cordilleras galácticas las llanuras cosmológicas y desembocan en un espacio concreto, donde crean un Océano de estrellas, el Universo. Universo en principio amorfo y de alguna forma salvaje en el que los cúmulos y los supercúmulos se asocian y se disocian y las corrientes estelares se mueven sujetas a las fuerzas desplegadas en el interior de este Océano de estrellas que en tromba han desembocado en las costas del Universo. Pero el fin de este movimiento es sembrar la Vida y recoger su Fruto; el horizonte que Dios le tiende al Universo es el Infinito; y la edad es la Eternidad. Así que durante cada Acto Creador extiende su Mano sobre una Zona del Universo y le da forma, la esculpe, la identifica, le da unas propiedades, dándole forma a lo amorfo, haciendo identificable lo que no tenía identidad propia. Dentro de este Proceso de Creación continua del Universo y como resultado de este movimiento nacieron nuestros Cielos. La cuestión madre, si los Cielos de nuestro Firmamento han sido creados para permanecer o para ser barridos del espacio como un castillo de arena al subir la marea tiene una respuesta decisiva final: al crearlos y mediante su creación Dios le dio forma e identidad a una región del Universo General. Creo que en su Libro sembró, como quien no quiere la cosa, la expresión: los Cielos de los cielos, donde se identifica el Universo con unos Cielos morada de muchos cielos, cada uno de éstos, a la imagen y semejanza del nuestro, cuna y origen de otros mundos que fueron y otros que serán, cada uno con su región singular. Aspecto éste que nos conduce a otra cuestión: La navegación por el Universo.

188.- La tendencia de crecimiento hasta el infinito que Dios le ha dado al Universo supone e implica la necesidad de una cosmografía universal que permita la navegación interior mediante la identificación a distancia de las regiones que lo componen. Dios es libre y poderoso para hacer lo que la marea con el castillo de arena, pero no concibió el Universo así. Hubiera podido recoger en un libro la Historia y Constitución celeste de cada Mundo, pero en su Mente lo que concibió fue que esa Historia y Constitución permaneciesen eternamente, deviniendo las Cielos las letras de ese Libro universal donde cada Capítulo trata de la Creación de un Mundo y sus cosas. ¿No son bellas las líneas sobre las que las estrellas se ordenan para escribirle este mensaje a la criatura humana: Infinito + Eternidad = Dios? ..

 

DISTRIBUCIÓN DE MATERIA ASTROFÍSICA EN LA VÍA LÁCTEA

Y creó Dios las estrellas para separar la Luz de las Tinieblas, Y las puso en el Firmamento de los Cielos para separar la Luz de las Tinieblas ...

 

 

 

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