TERCERA PARTE
. HISTORIA DE ISAAC Y SUS DOS HIJOS
Capítulo 34
Dina y los siquemitas
1
Salió Dina, la hija que había parido Lía a Jacob, para ver a las hijas de aquéllas tierras;
2
y, viéndola Siquem, hijo de Jamor, jorreo, príncipe de aquella tierra, la tomó, se acostó con ella y la violó.
3
De tal modo se prendó de Dina, la hija de Jacob, que la amó y le habló al corazón.
4
Y dijo Siquem a Jamor, su padre; “Tómame esa joven por mujer.”
5
Supo Jacob que Dina, su hija, había sido violada; pero, como sus hijos estaban en el campo con el ganado, se calló hasta su vuelta
6
Jamor, padre de Siquem, salió para hablar a Jacob.
7
Cuando de vuelta del campo lo oyeron los hijos de Jacob, se llenaron de ira y de furor por el ultraje hecho a Israel acostándose con la hija de Jacob, cosa que no debía hacerse.
8
Jamor les habló diciendo: “Siquem, mi hijo, está prendado de vuestra hija; dádsela, os ruego, por mujer;
9
haced alianza con nosotros; dadnos vuestras hijas y tomad las nuestras para vosotros, y habitad con nosotros.
10
La tierra estará a vuestra disposición para que habitéis en ella, la recorráis y tengáis propiedades en ella.”
11
Siquem, por su parte, dijo al padre y a los hermanos de Dina: “Halle yo gracia a vuestros ojos, y os daré lo que me pidáis.
12
Aumentad mucho la dote y las dádivas. Cuanto me digáis, os lo daré; pero dadme a la joven por mujer.”
13
Los hijos de Jacob respondieron a Siquem y a su padre dolosamente por el estupro de Dina, su hermana, y le dijeron:
14
“No podemos hacer eso de dar nuestra hermana a un incircunciso, porque eso sería para nosotros una afrenta.
15
Sólo podríamos venir en ello con una condición: que seáis como nosotros y se circunciden todos vuestros varones.
16
Entonces os daríamos nuestras hijas y tomaríamos las vuestras, y habitaríamos juntos, y seríamos un solo pueblo;
17
pero, si no consentís en circuncidaros, tomaremos a nuestra hija y nos iremos.”
18
Estas palabras agradaron a Jamor y a Siquem, hijo de Jamor.
19
El joven no dio largas a la cosa, por lo enamorado que estaba de la hija de Jacob y por ser el de más respeto de la casa de su padre.
20
Fueron, pues, Jamor y Siquem, su hijo, a las puertas de la ciudad, y hablaron a los hombres de su ciudad, diciendo:
21
“Estos hombres son gente de paz en medio de nosotros; que se establezcan en esta tierra y la recorran; la tierra es a ambas manos espaciosa para ellos. Tomaremos por mujeres a sus hijas y les daremos a ellos las nuestras;
22
pero sólo consienten en habitar con nosotros y ser con nosotros un pueblo si se circuncida entre nosotros todo varón, como lo están ellos.
23
Sus ganados, sus bienes y todas sus bestias, ¿no serán así nuestros? Sólo falta que accedamos a su petición, y habitarán entre nosotros.”
24
Escucharon a Jamor y a Siquem cuantos salían por las puertas de la ciudad, y todo varón fue circuncidado.
25
Al tercer día, cuando estaban con los dolores, dos de los hijos de Jacob, hermanos de Dina, penetraron sin peligro en la ciudad, espada en mano, y mataron a todos los varones.
26
Pasaron a filo de espada a Jamor y a Siquem, su hijo, y, sacando a Dina de la casa de Siquem, salieron.
27
Los hijos de Jacob se arrojaron sobre los muertos y saquearon la ciudad por haber sido deshonrada su hermana.
28
Lleváronse sus ovejas, sus bueyes, sus asnos, cuanto había en la ciudad y cuanto había en los campos.
29
Todos sus bienes, todos sus niños, todas sus mujeres, los cautivaron y se los llevaron, y robaron cuanto había en la ciudad.
30
Dijo Jacob a Simeón y Leví: “Habéis perturbado mi vida, haciéndome odioso a los habitantes de esta tierra, a cananeos y fereceos. Yo tengo poca gente. Ellos se reunirán contra mí y me matarán, destruyéndome a mí y a mi casa.”
31
Ellos le respondieron: “¿Y había de ser tratada nuestra hermana como una prostituta?”
CAPITULO 35 JACOB EN BETEL
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