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LA HISTORIA DIVINA DE JESUCRISTO

LA SAGRADA BIBLIA

CREACIÓN DEL UNIVERSO SEGÚN EL GÉNESIS

 

GÉNESIS

TERCERA PARTE . HISTORIA DE ISAAC Y SUS DOS HIJOS

 

Capítulo 32 Temores de Jacob ante el encuentro con Esaú

 

1 Jacob prosiguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios.

2 Al verlos, dijo Jacob: “Este es el campamento de Dios”; y por eso llamó a aquel lugar Majanaim.

3 Envió Jacob ante sí mensajeros a Esaú, su hermano, a tierras de Seir, en los campos de Edom, mandándoles:

4 “Así habéis de decir a mi señor Esaú: He aquí lo que dice Jacob, tu siervo: He estado con Labán y he morado con él hasta ahora.

5 Tengo bueyes y asnos, ovejas, siervos y siervas, y quiero hacérselo saber a mi señor, para hallar gracia a sus ojos.”

6 Los mensajeros volvieron, diciendo a Jacob: “Hemos ido a ver a tu hermano Esaú, y viene él a tu encuentro con cuatrocientos hombres.”

7 Jacob se atemorizó grandemente y se angustió; dividió en dos partes a los que le acompañaban, los rebaños, los ganados y los camellos, diciéndose:

8 “Si encuentra Esaú una parte y la destroza, quizá pueda salvarse la otra”;

9 y dijo: “Dios de mi padre Abraham, Dios de mi padre Isaac, Yavé, que me dijiste: Vuelve a tu tierra, al lugar de tu nacimiento, que yo te favoreceré,

10 Muy poco soy para todas las gracias que a tu siervo has hecho, y toda la fidelidad que con él has tenido, pues pasé este río Jordán llevando sólo mi cayado, y vuelvo ahora con dos escuadras.

11 Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, pues le temo, no sea que venga a matarnos a todos, la madre con los hijos.

12 Tú me has dicho: Yo te favoreceré grandemente y haré tu descendencia como las arenas del mar, que por lo numerosas no pueden contarse.”

13 Pasó allí Jacob aquella noche, y de cuanto tenía tomó para hacer presentes a Esaú, su hermano: doscientas cabras y veinte machos;

14 doscientas ovejas y veinte carneros;

15 treinta camellas criando, con sus crías; cuarenta vacas y diez toros; veinte asnas y diez asnos,

16 y, poniendo en manos de sus siervos cada uno de los hatos separadamente, les dijo: “Id delante de mí, dejando un espacio entre hato y hato.”

17 Al primero le dio esta orden: “Si te encuentra Esaú, mi hermano, y te pregunta: ¿De quién eres, adonde vas y de quién es eso que llevas?,

18 le responderás: De tu siervo Jacob; es un presente que envía a mi señor, a Esaú, y él viene también detrás de nosotros.”

19 La misma orden dio al segundo y al tercero, y a todos cuantos llevaban el ganado, diciéndoles: “Así habéis de hablar a Esaú cuando le encontréis.

20 Le diréis: He aquí que tu siervo Jacob viene detrás de nosotros.” Pues se decía: Le aplacaré con los presentes que van delante y luego le veré; quizá me acoja bien.

21 Los presentes pasaron delante de él, y él se quedó allí aquella noche en el campamento;

22 y levantándose todavía de noche y tomando a sus dos mujeres, a sus dos siervas y sus once hijos, les hizo pasar el vado de Jaboq.

23 Pasó también después cuanto tenía. La Lucha con el Ángel

24 Quedóse Jacob solo, y hasta rayar la aurora estuvo luchando con él un hombre, el cual,

25 viendo que no le podía, le dio un golpe en la articulación del muslo, y se relajó el tendón del muslo de Jacob luchando con él.

26 El hombre dijo a Jacob: “Déjame ya que me vaya, que sale la aurora.” Pero Jacob respondió: “No te dejaré ir si no me bendices.”

27 El le preguntó: “¿Cuál es tu nombre?” “Jacob,” contestó éste.

28 Y él le dijo: “No te llamarás ya en adelante Jacob, sino Israel, pues has luchado con Dios y con hombres y has vencido.”

29 Rogóle Jacob: “Dame, por favor, a conocer tu nombre”; pero él le contestó: “¿Para qué preguntas por mi nombre?”; y le bendijo allí.

30 Jacob llamó a aquel lugar Paniel, pues dijo: “He visto a Dios cara a cara y ha quedado a salvo mi vida.”

31 Salía el sol cuando pasó de Panuel, e iba cojeando del muslo.

32 Por eso los hijos de Israel no comen, todavía hoy, el tendón femoral de la articulación del muslo, por haber sido herido en él Jacob.

 

CAPITULO 33 RECONCILIACIÓN CON ESAÚ