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LA HISTORIA DIVINA DE JESUCRISTO

LA SAGRADA BIBLIA

CREACIÓN DEL UNIVERSO SEGÚN EL GÉNESIS

 

GÉNESIS

CUARTA PARTE HISTORIA DE JOSÉ Y SUS HERMANOS

 

Capítulo 47 Jacob en Egipto

 

1 Fue José a anunciar al faraón: “Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas y sus bueyes y todo cuanto tienen, han venido de la tierra de Canaán y están en la tierra de Gosen.”

2 Habiendo llevado consigo a cinco de sus hermanos, se los presentó al faraón;

3 y el faraón les preguntó: “¿Cuál es vuestra ocupación?” Ellos respondieron: “Nosotros, tus siervos, somos ganaderos desde nuestra infancia hasta ahora, y lo mismo fueron nuestros padres.”

4 Dijéronle también: “Hemos venido para habitar en esta tierra, pues no tenemos pasto para nuestros rebaños, por ser grande el hambre en la tierra de Canán. Permite, pues, que habiten tus siervos en la tierra de Gosén.”

5 Y el faraón dijo a José: “Tu padre y tus hermanos han venido a ti;

6 tienes a tu disposición toda la tierra de Egipto; establece a tu padre y a tus hermanos en lo mejor de la tierra; que habiten en la tierra de Gosen, y si sabes que hay entre ellos hombres capaces, hazlos mayorales de mis ganados.”

7 José hizo venir a su padre y le presentó al faraón. Jacob saludó al faraón, 8 y éste le preguntó: “¿Cuántos años tienes?”

9 Jacob contestó: “Ciento treinta son los años de mi peregrinación. Corta y mala ha sido mi vida, y no llega al tiempo de la peregrinación de mis padres.”

10 Jacob saludó de nuevo al faraón y se retiró de su presencia.

11 José estableció a su padre y a sus hermanos, asignándoles una propiedad en la tierra de Egipto, en la mejor parte de la tierra, en el distrito de Rameses, como lo había mandado el faraón,

12 y proveyó de pan a su padre y a sus hermanos y a toda la casa de su padre, según el número de las familias.

13 Ya no había pan en toda aquella tierra, pues el hambre era muy grande, y Egipto y la tierra de Canán estaban exhaustos por el hambre.

14 José llegó a recoger, a cambio de trigo todo cuanto dinero había en la tierra de Egipto y en la tierra de Canán, e hizo entrar el dinero en la casa del faraón,

15 Cuando se acabó el dinero en la tierra de Egipto y en la tierra de Canán, venían todos los egipcios a José, diciéndole: “Danos pan. ¿Vamos a morir en tu presencia? Mira que ya nos falta dinero.”

16 José les dijo: “Puesto que os falta dinero, traedme vuestros ganados y os daré pan a cambio de ellos.”

17 Trajeron sus ganados, y José les dio pan a cambio de caballos, rebaños de ovejas y de bueyes y de asnos. Aquel año los proveyó de trigo a cambio de todos sus ganados.

18 Pasado éste, vinieron al siguiente, y le dijeron: “No se le oculta a nuestro señor que se nos ha acabado el dinero y que le hemos dado nuestros ganados, ni a nuestro señor se le oculta que nos no queda más que nuestro cuerpo y nuestras tierras.

19 ¿Vamos a perecer ante ti nosotros y nuestras tierras? Cómpranos y compra nuestras tierras por pan; seremos nosotros y nuestras tierras esclavos del faraón; danos para sembrar, para que podamos vivir y no muramos y no se queden yermas nuestras tierras.”

20 José adquirió para el faraón todas las tierras de Egipto, pues los egipcios, obligados por el hambre, vendieron cada uno su campo, y la tierra vino a ser propiedad del faraón,

21 y sometió a la servidumbre del faraón tierras y pueblos, desde el uno al otro extremo de la tierra de Egipto.

22 Sólo dejó de comprar las tierras a los sacerdotes, porque éstos recibían del faraón una porción y no tuvieron que vender sus tierras.

23 Y dijo José al pueblo: “Hoy os he comprado para el faraón a vosotros y a vuestras tierras. Ahí tenéis para sembrar; sembrad vuestras tierras.

24 Al tiempo de la recolección daréis el quinto al faraón, y las otras cuatro partes serán para vosotros, para sembrar y para manteneros vosotros, los de vuestra casa y vuestras familias.”

25 Ellos le dijeron: “Nos das la vida. Que hallemos gracia a los ojos de nuestro señor, y seremos siervos del faraón.”

26 Dio José una ley, que todavía hoy subsiste, por la cual pertenece al faraón el quinto del producto de las tierras de Egipto. Sólo las tierras de los sacerdotes no son del faraón.

27 Habitó Israel en la tierra de Egipto, en la región de Gosén, y adquirieron allí posesiones, creciendo y multiplicándose grandemente.

28 Vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años, siendo todos los días de su vida ciento cuarenta y siete años.

29 Cuando los días de Israel se acercaban a su fin, llamó a su hijo José y le dijo: “Si he hallado gracia a tus ojos, pon, te ruego, la mano bajo mi muslo y haz conmigo favor y fidelidad. No me sepultes en Egipto.

30 Cuando me duerma con mis padres, sácame de Egipto y sepúltame en sus sepulturas.” José le respondió: “Haré lo que me dices.”

31 “Júramelo,” dijo Jacob. José se lo juró, e Israel se postró sobre la cabecera del lecho.

CAPITULO 48 JACOB BENDICE A LOS HIJOS DE JOSÉ