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LA HISTORIA DIVINA DE JESUCRISTO

LA SAGRADA BIBLIA

CREACIÓN DEL UNIVERSO SEGÚN EL GÉNESIS

 

GÉNESIS

CUARTA PARTE . HISTORIA DE JOSÉ Y SUS HERMANOS

 

Capítulo 39 José en Egipto

 

1 Entre tanto, a José, que había sido llevado a Egipto y comprado a los ismaelitas por Putifar, ministro del faraón y jefe de la guardia, egipcio,

2 le protegió Yavé, que hizo prosperar todas sus cosas. Estaba en casa de su señor, el egipcio

3 que vio que Yavé estaba con él, y que todo cuanto hacía, Yavé lo hacía prosperar por su mano.

4 Halló, pues, José gracia a los ojos de su señor, y le servía a él.

5 Hízole mayordomo de su casa, y puso en su mano todo cuanto tenía. Bendijo Yavé por José a la casa de Putifar, y derramó Yavé su bendición sobre todo cuanto tenía en casa y en el campo,

6 y él lo dejó todo en mano de José, y no se cuidaba de nada, a no ser de lo que comía. Era José de hermosa presencia y bello rostro.

Castidad de José

7 Sucedió después de todo esto que la mujer de su señor puso en él sus ojos, y le dijo: “Acuéstate conmigo.”

8 Rehusó él, diciendo a la mujer de su señor: “Cuando mi señor no me pide cuentas de nada de la casa y ha puesto en mi mano cuanto tiene,

9 y no hay en esta casa nadie superior a mí, sin haberse reservado él nada fuera de ti, por ser su mujer, ¿voy a hacer yo una cosa tan mala y a pecar contra Dios?”

10 Y como hablase ella a José un día y otro día, y ni la escuchase él, negándose a acostarse con ella y aun a estar con ella,

11 un día que entró José en la casa para cumplir con su cargo, y no había nadie en ella,

12 le agarró por el manto, diciendo: “Acuéstate conmigo.” Pero él, dejando en su mano el manto, huyó y se salió de la casa.

13 Viendo ella que había dejado el manto en sus manos y se había ido huyendo,

14 se puso a gritar, llamando a las gentes de su casa, y les dijo a grandes voces: “Mirad, nos han traído a ese hebreo para que se burle de nosotros; ha entrado a mí para acostarse conmigo,

15 y cuando vio que yo alzaba mi voz para llamar, ha dejado su manto junto a mí y ha huido fuera de la casa.”

16 Dejó ella el manto de José cerca de sí, hasta que vino su señor a casa,

17 y le habló así: “Ese siervo hebreo que nos has traído ha entrado a mí para burlarse de mí,

18 y cuando vio que alzaba mi voz y llamaba, dejó junto a mí su manto y huyó fuera.”

19 Al oír su señor lo que le decía su mujer, esto y esto es lo que me ha hecho tu siervo, montó en cólera,

20 y, apresando a José, le metió en la cárcel donde estaban encerrados los presos del rey, y allí en la cárcel quedó José.

José en la cárcel

21 Pero estaba Yavé con José, y extendió sobre él su favor, haciéndole grato a los ojos del jefe de la cárcel,

22 que puso en su mano a todos los allí presos; y cuanto allí se hacía, era él quien lo hacía.

23 De nada se cuidaba por sí el jefe de la cárcel, porque estaba Yavé con José, y cuanto hacía éste, Dios lo hacía prosperar.

 

CAPITULO 40 JOSÉ EN PRISIÓN