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LA HISTORIA DIVINA DE JESUCRISTO

LA SAGRADA BIBLIA

CREACIÓN DEL UNIVERSO SEGÚN EL GÉNESIS

 

GÉNESIS

TERCERA PARTE . HISTORIA DE ISAAC Y SUS DOS HIJOS

 

Capítulo 28 Huida de Jacob a Mesopotamia

 

1 Llamó, pues, Isaac a Jacob, y le bendijo, y le mandó: “No tomes mujer de entre las hijas de Canaán.

2 Anda y vete a Padán Aram, a casa de Batuel, el padre de tu madre, y toma allí mujer de entre las hijas de Labán, hermano de tu madre;

3 el Dios omnipotente te bendecirá, te hará crecer, y te multiplicará, y te hará muchedumbre de pueblos,

4 y te dará la bendición de Abraham a ti y a tu descendencia contigo, para que poseas la tierra en que como extranjero habitas, que dio Dios a Abraham.”

5 Despidió, pues, Isaac a Jacob, que se fue a Padán Aram, a Labán, hijo de Batuel, arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y Esaú.

6 Viendo Esaú que Isaac había bendecido a Jacob y que, al bendecirle, le había mandado irse a Padán Aram para tomar mujer de allí, diciéndole: "No tomes mujer de entre las hijas de Canaán",

7 y que, obedeciendo a su padre y a su madre, se había ido Jacob a Padán Aram,

8 conoció Esaú que disgustaban a Isaac, su padre, las hijas de Canaán

9 y se fue a Ismael y, sobre las que ya tenía, tomó por mujer a Majalat, hermana de Nebayot, hija de Ismael, hijo de Abraham.

10 Salió, pues, Jacob de Bersebá, para dirigirse a Jarrán.

11 Llegó a un lugar donde se dispuso a pasar la noche, pues el sol se ponía ya, y, tomando una de las piedras que en el lugar había, la puso de cabecera y se acostó. Visión de la escala

12 Tuvo un sueño en el que veía una escala que, apoyándose sobre la tierra, tocaba con su extremo en los cielos, y que por ella subían y bajaban los ángeles de Dios.

13 Junto a él estaba Yavé, que le dijo: “Yo soy Yavé, el Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra sobre la cual estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.

14 Será ésta como el polvo de la tierra, y te ensancharás a occidente y a oriente, a norte y a mediodía, y en ti y en tu descendencia serán bendecidas todas las naciones de la tierra.

15 Yo estoy contigo, y te bendeciré adondequiera que vayas, y volveré a traerte a esta tierra, y no te abandonaré hasta cumplir lo que te digo.”

16 Despertó Jacob de su sueño, y se dijo: “Ciertamente está Yavé en este lugar, y yo no lo sabía”;

17 y, atemorizado, añadió: “¡Qué terrible es este lugar! No es sino la casa de Dios y la puerta de los cielos.”

18 Levantóse Jacob bien de mañana, y, tomando la piedra que había tenido por cabecera, la alzó, como memoria, y vertió óleo sobre ella.

19 Llamó a este lugar Betel, aunque la ciudad se llamó primero Luz.

20 E hizo Jacob voto diciendo: “Si Yavé está conmigo, y me protege en mi viaje, y me da pan que comer y vestidos que vestir,

21 y retorno en paz a la casa de mi padre, Yavé será mi Dios;

22 esta piedra que he alzado como memoria será para mí casa de Dios, y de todo cuanto a mí me dieres te daré el diezmo.”

 

CAPITULO 29 JACOB EN LA CASA DE LABÁN