SEGUNDA PARTE . HISTORIA DE ABRAHAM
Capítulo 17 Renovación de la alianza. La Circuncisión.
1
Siendo Abram de noventa y nueve años, se le apareció Yavé y le dijo: “Yo soy El -Saddai; anda en mi presencia y sé perfecto.
2
Yo haré contigo mi alianza y te multiplicaré muy grandemente.”
3
Cayó Abram rostro a tierra, y siguió diciéndole Dios:
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“He aquí mi pacto contigo: serás padre de una muchedumbre de pueblos,
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y ya no te llamarás Abram, sino Abraham, porque yo te haré padre de una muchedumbre de pueblos.
6
Te acrecentaré muy mucho, y te daré pueblos, y saldrán de ti reyes;
7
yo establezco contigo, y con tu descendencia después de ti por sus generaciones, mi pacto eterno de ser tu Dios y el de tu descendencia después de ti,
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y de darte a ti, y a tu descendencia después de ti, el país donde moras, la tierra de Canán, en eterna posesión, y sere tu Dios.
9
Tú, de tu parte, guarda mi pacto, tú y tu descendencia después de ti, por sus generaciones.
10
Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y entre la descendencia después de ti:
11
circuncidad todo varón, circuncidad la carne de vuestro prepucio, y ésta será la señal de mi pacto entre mí y vosotros.
12
A los ocho días de nacido, todo varón será circuncidado en vuestra descendencia, ya sea el nacido en casa o comprado por plata a algún extranjero, que no es de tu estirpe.
13
Todos, tanto los criados en casa como los comprados, se circuncidarán, y llevaréis en vuestra carne la señal de mi pacto por siempre;
14
y el incircunciso que no circuncidare la carne de su prepucio será borrado de su pueblo; rompió mi pacto.”
15
Dijo también Yavé a Abraham: “Sarai, tu mujer, no se llamará ya Sarai, sino Sara,
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pues la bendeciré, y te daré de ella un hijo, a quien bendeciré, y engendrará pueblos, y saldrán de él reyes de pueblos.”
17
Cayó Abraham sobre su rostro, y se reía, diciéndose en su corazón: “¿Conque a un centenario le va a nacer un hijo, y Sara, ya nonagenaria, va a parir?”
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Y dijo Abraham a Dios: “¡Ojalá que viva en tu presencia Ismael!”.
19
Pero le respondió Dios: “De cierto que Sara, tu mujer, te parirá un hijo, a quien llamarás Isaac, con quien estableceré yo mi pacto sempiterno y con su descendencia después de él.
20
También te he escuchado en cuanto a Ismael. Yo le bendeciré y le acrecentaré y multiplicaré muy grandemente. Doce jefes engendrará, y le haré un gran pueblo;
21
pero mi pacto lo estableceré con Isaac, el que te parirá Sara el año que viene por este tiempo.”
22
Y, como acabó de hablarle, desapareció Dios.
23
Tomó, pues, Abraham a Ismael, su hijo, y a todos los siervos, los nacidos en casa y los comprados, todos los varones de su casa, y circuncidó la carne de su prepucio aquel mismo día, como se lo había mandado Yavé.
24
Era Abraham de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio,
25
e Ismael de trece años cuando fue circuncidado.
26
En el mismo día fueron circuncidados Abraham e Ismael, su hijo,
27
y todos los varones de su casa, los nacidos en ella y los extraños comprados, se circuncidaron con él.
Capítulo
CAPITULO 18. LA APARICIÓN EN EL ENCINAR DE MAMBRÉ
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