V --
web counter

CRISTORAUL.ORG

info@cristoraul.org

EL VENCEDOR EDICIONES

¡ DIOS VIVE !

 

MIS DIARIOS. FE DE VIDA. TESTIMONIO DE FE

 

 

10.10.26 LA CUESTIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

 

Nuestra relación con la Inteligencia Artificial se puede resumir en un simple ejemplo. Existe un camino hacia un punto B desde un punto A; queremos rutas alternativas desde A a B. La Inteligencia Artificial puede trazarnos caminos cortos o menos largos, pero la Inteligencia Artificial nunca podrá hacer el camino, recorrer el camino pertenece a su creador, el hombre.

Otra cosa será que se use la IA para el Crimen, pero para esto es necesario ser un criminal.

Nuestra relación con nuestra Creación debe seguir las leyes de nuestro Creador con su Creación, nosotros. Es por esto que es tan importante, de trascendencia vital, que despejemos nuestras dudas y visiones de nuestro Creador como un ser maligno, un dios oculto, un dios de terror que pide sumisión hasta convertirnos en monstruos asesinos y genocidas.

Esta Trascendencia se hizo Hombre y proclamó la Inocencia de nuestro Creador desde su Obediencia, hasta la Cruz, a su Sabiduría, cuya definición la tenemos escrita en su Libro, firmada por la mano de Salomón.

 

Yavé Dios me poseyó al principio de sus caminos, antes de sus obras, desde antiguo. Desde la eternidad fui yo establecida; desde los orígenes, antes que la tierra fuese. Antes que los abismos, fui engendrada yo; antes que fuesen las fuentes de abundantes aguas. Antes que los montes fuesen cimentados, antes que los collados fui yo concebida. Antes que hiciese la tierra, ni los campos, ni el polvo primero de la tierra.

Cuando Dios afirmó los cielos, allí estaba yo; cuando trazó un círculo sobre la faz del abismo, cuando condensó las nubes en lo alto, cuando daba fuerza a las fuentes del abismo, cuando fijó sus términos al mar para que las aguas no traspasasen sus linderos, cuando echó los cimientos de la tierra, estaba yo con Él como arquitecto, siendo siempre su delicia, solazándome ante Él en todo tiempo, recreándome en el orbe de la tierra, siendo mis delicias los hijos de los hombres.

Oídme, pues, hijos míos; bienaventurado el que sigue mis caminos. Escuchad la instrucción y sed sabios, y no la menospreciéis. Bienaventurado quien me escucha y vela a mi puerta cada día, guardando las jambas de mis puertas. Porque el que me halla a mí halla la vida y alcanzará el favor de Yavé Dios. Y al contrario, el que me ofende, a sí mismo se daña, y el que me odia, ama la muerte.

Por eso oré y me fue dada la prudencia.

Pues en ella hay un espíritu inteligente, santo, único y múltiple, sutil, ágil, penetrante, inmaculado, claro, inofensivo, benévolo, agudo, libre, bienhechor. Amante de los hombres, estable, seguro, tranquilo, todopoderoso, omnisciente, que penetra todos los espíritus inteligentes, puros, sutiles. Porque la sabiduría es más ágil que todo cuanto se mueve; se difunde su pureza y lo penetra todo; porque es un hálito del poder divino y una emanación pura de la gloria de Dios omnipotente, por lo cual nada manchado hay en ella. Es el resplandor de la luz eterna, el espejo sin mancha del actuar de Dios, imagen de su bondad. Y siendo una, todo lo puede, y permaneciendo la misma, todo lo renueva, y a través de las edades se derrama en las almas santas, haciendo amigos de Dios y profetas. Que Dios a nadie ama sino al que mora con la sabiduría. Es más hermosa que el sol; supera a todo el conjunto de las estrellas, y, comparada con la luz, queda en primer lugar. Porque a la luz sucede la noche, pero la maldad no triunfa sobre la sabiduría. Se extiende poderosa del uno al otro extremo y lo gobierna todo con suavidad.

La amé y la busqué desde mi juventud; procuré desposarme con ella, enamorado de su belleza, Se manifiesta su excelsa nobleza por su convivencia con Dios, y el Señor de todas las cosas la ama. Porque está en los secretos de la ciencia de Dios y es la que discierne de sus obras. Si la riqueza es un bien codiciable en la vida, ¿qué cosa más rica que la sabiduría, que todo lo obra? Si la inteligencia es activa, ¿quién más activo que ella, artífice de cuanto existe? Si alguno ama la justicia, las virtudes son frutos de su trabajo, porque ella enseña la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza, las virtudes más provechosas para los hombres en la vida. Y si deseas una rica experiencia, ella conoce lo pasado y entrevé lo venidero; conoce las falacias de los discursos y las soluciones de los enigmas, interpreta los signos y los prodigios, la sucesión de las estaciones y los tiempos. Resolví, pues, tomarla para que conviviera conmigo, sabiendo que sería buena consejera de lo bueno y consuelo en mis cuidados y tristezas. Y por ella alcanzaré gloria ante las muchedumbres, y, joven aún, honor entre los ancianos. En los juicios me mostraré agudo, y seré admirado ante los poderosos. Cuando yo calle, esperarán, y si hablo, me prestarán atención, y si prolongo mis discursos, pondrán mano a la boca Por ella gozaré de la inmortalidad y dejaré a mi descendencia una memoria eterna. Gobernaré los pueblos, y las naciones me estarán sometidas. Oyendo hablar de mí temerán los terribles tiranos, y me mostraré entre la muchedumbre bueno, y en la guerra valeroso. Entrando en mi casa, descansaré en ella, porque no es amarga su conversación, ni dolorosa su convivencia, sino placer y gozo. Pensando esto conmigo mismo y meditando en mi corazón que la inmortalidad está en la compañía de la sabiduría, y que su amistad es delicioso placer y los trabajos de sus manos riqueza inagotable, y pericia el trato de su conversaciones, y fama participar en sus discursos, corrí de una parte a otra buscando tomarla conmigo.

Era yo un niño de buen natural, que recibió en suerte un alma buena. Porque era bueno, vine a un cuerpo sin mancilla; pero, conociendo que no podía alcanzarla si Dios no me la daba y que era parte de la prudencia conocer de quién es don, me dirigí al Señor y le supliqué, diciéndole con todo mi corazón:

“Padre Nuestro que estás en los Cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu ventas en el cielo como en la tierra y no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Porque Pedid y se os dará. Pero el que duda es como el humo en el viento, pasa y deja de ser, no recibirá nada de su Creador”.

 

Así pues, creados para crecer en el espíritu de inteligencia de quien es Omnisciente, nuestra relación con nuestra creación debe sujetarse en todo a este espíritu de creación que tiene en el Bien de todos su Origen, el pensamiento opuesto en la Edificación de una Civilización Universal nacida con vocación eterna.

Como el cuchillo no es malo ni bueno, sino que el mal y el bien está en la mano que lo empuña, la Inteligencia Artificial nace con este mismo signo.

Formar a las generaciones lejos del Mal y dentro del Bien a fin de que el Bien de Todos sea la mano que empuña el cuchillo, este no es trabajo de la Inteligencia Artificial, es la misión intelectual de todos los Pedagogos del mundo. Repito, el camino únicamente puede ser recorrido por el ser humano. Apartar de la Inteligencia Artificial los brazos que lavan sus manos en sangre humana es Prioridad Fundamental de nuestra Civilización. La Inteligencia Artificial no tiene el Poder de destruir nada.

El dedo que aprieta el botón es la mano que hay que amputar.

...................

 

n